¡Sacrilegio! Un hombre destruyó la Iglesia de La Ermita en Cali

Un hombre fue capturado tras causar graves daños a imágenes religiosas dentro de la iglesia La Ermita, en el centro de Cali.
Así quedaron algunas imágenes de la iglesia Crédito: Ilustración con imágenes tomadas por la comunidad

Hay indignación por el ataque de un hombre a la iglesia La Ermita, ubicado en el centro de Cali, Valle del Cauca, donde causó graves daños a varias imágenes religiosas.

El hecho quedó registrado en videos grabados por testigos y difundidos en redes sociales, donde se observa al individuo subirse al altar y destruir figuras religiosas, lo que generó rechazo inmediato y reavivó la preocupación por los ataques a templos en el Valle del Cauca.

¿Cómo fue el ataque en la Iglesia La Ermita?

En los clips se observa cómo las autoridades llegaron al lugar e intentaron controlar la situación; sin embargo, desde el altar el hombre amenazó con lanzar objetos religiosos contra los uniformados, lo que obligó a una intervención cuidadosa para evitar mayores daños o posibles heridos.

La escena posterior al ataque dejó una profunda tristeza entre los feligreses, quienes documentaron los daños al interior del templo. Imágenes destrozadas, piezas religiosas en el suelo y el altar afectado evidenciaron la magnitud del hecho.

"Este hombre acabó con todos los santos prácticamente, acabó con todo lo de la iglesia… ya lo capturaron, fue un hombre que no sabemos si tenía problemas psiquiátricos, pero estaba fuera de sus cabales, acabó con la iglesia", relató un testigo.

Por su parte, la Arquidiócesis de Cali rechazó categóricamente lo ocurrido y expresó su preocupación por el ataque a uno de los templos más representativos de la ciudad. Sin embargo, hasta el momento las autoridades no han entregado detalles oficiales sobre los móviles del hecho ni sobre la situación judicial del capturado.

Antecedentes de ataques a templos en el Valle

Este caso se suma a una serie de hechos recientes que han afectado a la Iglesia Católica en el Valle del Cauca, evidenciando una problemática que se ha repetido en distintos municipios y contextos.

En el año 2023, en Palmira, la iglesia La Inmaculada Concepción del corregimiento de Palmaseca fue víctima de un incendio provocado que destruyó gran parte de su estructura, incluida la sacristía y el techo. Un año después, en el 2024, en Cali, se registró otro incendio en el complejo de la iglesia San Francisco, afectando la capilla.

En ese mismo año, la Capilla de San Antonio comenzó a ser blanco recurrente de ataques con piedras que rompían sus vitrales, así como intentos de hurto de campanas y luminarias, generando preocupación entre la comunidad y las autoridades.

Más recientemente, en noviembre del 2025, el Monasterio de las Carmelitas Descalzas de Cali fue escenario de un grave acto de profanación: delincuentes ingresaron, robaron objetos sagrados y tecnológicos, y vaciaron el copón con las hostias consagradas, un hecho considerado de alta gravedad para la Iglesia.

No obstante, este ataque a la Iglesia La Ermita vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad de los templos y la necesidad de reforzar las medidas de protección, en medio del llamado de la comunidad a preservar estos espacios como lugares de fe y respeto.

¿Qué ocurrió en la iglesia La Ermita de Cali?

Un hombre ingresó al templo y causó graves daños en imágenes y figuras religiosas, subiendo incluso hasta el altar. El hecho quedó registrado en videos difundidos en redes sociales y generó indignación entre los feligreses. Posteriormente, las autoridades lograron su captura.

¿Qué se sabe sobre el responsable y la investigación?

El presunto agresor fue detenido en el lugar de los hechos, pero hasta ahora las autoridades no han entregado información oficial sobre los móviles del ataque ni su situación judicial. Testigos señalaron que el hombre actuaba de manera alterada, aunque esto no ha sido confirmado oficialmente.

¿Por qué este caso genera preocupación en el Valle del Cauca?

El ataque se suma a una serie de hechos recientes contra templos católicos en la región, como incendios, robos y actos de vandalismo. Esta situación ha encendido las alertas sobre la seguridad de estos espacios y la necesidad de reforzar su protección para evitar nuevos episodios.