Tito Del Moral lleva su experiencia de salud mental al arte en Bogotá

El artista expone “Acá descansa mi cabecita rota” en Bogotá: arte íntimo sobre bipolar y memoria; entrada libre hasta el 26 de septiembre.
Tito Del Moral lleva su experiencia de salud mental al arte en Bogotá Crédito: Prensa - Tito Del Moral

Hablar de salud mental también puede ser una forma de hacer arte y eso es precisamente lo que propone el artista visual Tito Del Moral, con la exposición “Acá descansa mi cabecita rota” que se realiza en Bogotá.

EL artista explicó que se trata de una muestra en la que convierte experiencias personales, recuerdos y objetos cotidianos en piezas para hablar de temas como la memoria, el cuerpo y su experiencia con el trastorno bipolar.

La exposición que será de entrada libre, abrió sus puertas este viernes 11 de septiembre y podrá visitarse hasta el próximo 26 de septiembre en Espacio Bel Art, ubicado en el Parque Central Bavaria, en el Centro Internacional de Bogotá.

Del Moral, quien fue formado como artista visual en la Universidad de Los Andes y en Leeds Arts University, ha desarrollado una obra que explora el cuerpo como un territorio atravesado por la memoria, el trauma y las experiencias físicas y emocionales.

La intimidad convertida en obra

En esta exposición, esa mirada se vuelve todavía más personal. Una de las características más llamativas de la muestra es que Tito Del Moral no parte solamente de materiales tradicionales del arte, sino que también utiliza objetos que hacen parte de su propia vida.

Entre las piezas hay pinturas, bordados, textiles y objetos personales que hablan de diferentes momentos de su experiencia. Uno de ellos es especialmente significativo: una almohada que el artista utilizó durante cinco años y que posteriormente transformó en una obra de arte.

Ese, que para muchos un simple objeto cotidiano asociado al descanso y a la intimidad, se convierte así en una especie de testimonio de un periodo de su vida y en una manera de representar aquello que muchas veces resulta difícil expresar con palabras.

La exposición también incluye un cajón con medicamentos y diferentes piezas relacionadas con el cuerpo, el tratamiento, el descanso, los vínculos y la memoria.

Tal como se conoció, hay nueve pinturas de pequeño formato realizadas en gouache sobre papel, con títulos como “No me puedo levantar”, “Mi cama roja”, “Bipolar”, “Pastillas”, “Desdoblamiento” y “Bupropion retrato”.

Son nombres que permiten acercarse a la obra desde un lugar muy personal, pero también plantean preguntas más amplias sobre la manera en que las personas enfrentan sus propios procesos emocionales.

Pintura, bordado y memoria

En ese sentido, el artista explicó que la exposición también incluye dos lonas bordadas, tituladas “Te necesito” y “No me llames más”, además de un telar elaborado con camisas cosidas a mano.

De igual forma se conoció que el uso del bordado y de elementos textiles tiene un papel importante en la propuesta del artista. Son materiales asociados tradicionalmente con lo doméstico y lo cotidiano, pero que aquí adquieren otra dimensión para hablar de relaciones, recuerdos y experiencias personales.

La repetición, la acumulación y el trabajo manual hacen parte del lenguaje de Del Moral. Y justamente ahí está una de las claves de la exposición: lo cotidiano se transforma en una manera de contar aquello que ocurre en el mundo interior.

No se trata solamente de mostrar una experiencia individual, sino de abrir un espacio para conversar sobre salud mental desde el arte y desde una perspectiva íntima.

Una conversación sobre salud mental

“Acá descansa mi cabecita rota” una escena que según el mismo artista, propone mirar la salud mental sin reducirla únicamente a un diagnóstico.

El mismo creador aseguró que las obras "hablan del cuerpo, de la medicación, del descanso, de los recuerdos y de las emociones, pero también de la forma en que cada persona construye su propia relación con lo que ha vivido".

En ese sentido, la exposición convierte elementos aparentemente comunes, una almohada, una camisa, un medicamento, una cama, en objetos capaces de contar una historia.

Y ese es uno de los mensajes más poderosos de la muestra: que hablar de salud mental también puede hacerse desde la sensibilidad, la creatividad y la experiencia personal.

La exposición “Acá descansa mi cabecita rota” estará abierta al público hasta el 26 de septiembre en Espacio Bel Art, en el Parque Central Bavaria, en el Centro Internacional de Bogotá. La entrada es gratuita.

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