“Un motor le falló”: Subteniente Juan David Díaz Muñoz, sobreviviente del accidente aéreo en Puerto Leguízamo

Una vez llegamos, ya un poco alejados del momento de conmoción, la población civil nos ayudó a movilizarnos en las motos y llegó personal de la Armada.
Avión de la FAC accidentado en Putumayo. Crédito: AFP.

En medio de la tragedia ocurrida en Puerto Leguízamo, Putumayo, tras el accidente aéreo del avión Hércules con 125 pasajeros integrantes de la fuerza pública, se empieza a conocer los relatos de los sobrevivientes, quienes vivieron momentos de angustia tras el impacto de la aeronave.

Desde Florencia subteniente del ejército Juan David Díaz Muñoz, quien recibió atención médica en la clínica Cedim en Florencia y ya fue dado de alta, contó los momentos que recuerda tras el siniestro que dejó 69 personas fallecidas.

Que ocurrió al momento del impacto

El subteniente Juan David Díaz Muñoz, en medio de su relato, narra que “a la hora que la aeronave ya tomó vuelo, lo que se logró evidenciar es que no tomó el suficiente vuelo y que fue un motor el que falló y se comenzó a ir en picada. Una vez cuando ya iba en picada, todo fue muy rápido”.

La lamentable tragedia ocurrió a plena luz del día y ante la mirada de los habitantes de la zona, que brindaron apoyo para rescatar a los heridos tras el impacto de la aeronave.

El impacto de la aeronave fue tan fuerte que el avión se revolcó, ocasionado un fuerte movimiento al interior, al punto que los integrantes de la fuerza pública que estaban en la parte derecha terminaron en la parte izquierda y algunos empujados contra el techo del avión, que se alcanzó a voltear un poco.

El subteniente, tras el fuerte impacto sufrió una herida en la cabeza; con parte del personal que tenía a su cargo y quienes estaban más conscientes, empezaron a salir por una de las salidas de emergencia que estaba casi a dos metros del suelo.

Como salieron del avión Hércules

En los recuerdos del subteniente asegura que “comenzamos a salir con mucha dificultad. Íbamos con un suboficial femenina, la de la Fuerza Aérea, a quien la ayudamos a salir ahí, el personal de los soldados del pelotón mío. Una vez ya cuando estábamos todos relativamente estables, cuando ya estábamos todos un poco alejados de la aeronave, el personal mío comenzó a mirar a ver qué más gente podía ir sacando para que no se vieran ahí como inmersos en todas esas cuestiones, ahí en el peligro de la aeronave”.

Los uniformados que lograron sobrevivir y salir del avión, pasado al menos de 10 o 8 minutos, evidenciaron como comenzó a estallar la aeronave por partes. “Por todos lado se veía sangre, el querer sacar a todo mundo, la impotencia de que no se veía mucha gente saliendo. Muy pocos soldados se veían saliendo”, contó Díaz.

Los mejores soldados

Ante esta tragedia el Subteniente asegura que va continuar vinculado la fuerza pública, que siempre estará tratando de liderar y hacer las cosas de la mejor forma ante la nueva oportunidad que le da la vida.

Por último, agradeció a sus soldado, destacando lo valerosos y fuertes en medio de la tragedia: “Me doy cuenta que tengo los mejores soldados, los soldados que siempre pese a las dificultades, están para afrontar las cosas. Sin ellos no hubiera salido la gran totalidad de los afectados, de los heridos. Estuvieron ahí de frente ayudando a evacuar y a mirar quiénes eran los que hacían falta y a solucionar”.