La Procuraduría General de la Nación llamó a los mandatarios departamentales y municipales, y a las autoridades que conforman el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, a que adopten “las medidas necesarias” para los damnificados por el terremoto de 7,4 que tuvo epicentro en Chocó este lunes, 10 de agosto.
El Sistema está conformado por el presidente, que en este caso es Abelardo de la Espriella; el director de la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Javier Pava, quien sigue en el cargo desde la administración de Gustavo Petro; los gobernadores, y los alcaldes, cada uno en la jurisdicción correspondiente.
La Procuraduría le pidió al Sistema que “desplieguen sus capacidades de manera inmediata”, y anunció que verificará “la oportuna respuesta de las autoridades frente a la atención de las personas afectadas por el sismo”.
Preliminarmente, el Ministerio Público reporta afectaciones en sus sedes en Chocó, Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y Quindío, los cinco departamentos más impactados por el temblor.
El ente de control prepara un balance a nivel nacional para “identificar y priorizar las actuaciones preventivas más urgentes” y, así, “contribuir a garantizar una respuesta institucional oportuna frente a la emergencia”.
La Rama Judicial también manifestó su solidaridad. El Consejo Superior de la Judicatura, la entidad rectora del sector justicia, permanece en monitoreo para tomar medidas administrativas, como audiencias virtuales o trabajo remoto.
El terremoto deja 111 muertos y graves afectaciones en el Eje Cafetero y Valle del Cauca
Por su parte, la defensora del pueblo, Iris Marín, le expresó su solidaridad a “las personas afectadas en varios departamentos” por el sismo en Chocó y sus réplicas. La Defensoría dispuso “su capacidad operativa” para apoyar “todo lo que sea necesario”.
El Ejército ordenó el alistamiento de cinco pelotones de ingenieros militares rescatistas para desplegarse por el Eje Cafetero, Cali y Quibdó. Los uniformados, 180 en total, cuentan con tecnología y binomios caninos para buscar bajo los escombros.
La profundidad del terremoto fue de unos 103 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, que señala que países fronterizos como Venezuela, Ecuador y Panamá lo sintieron “ampliamente”. Dos réplicas de 2,8 y 4,8 causaron más estragos.
El sismo en San José de Palmar es el de mayor magnitud en Colombia en la última década. Autoridades nacionales reportan 87 heridos, 1575 viviendas averiadas, 37 viviendas completamente destruidas, 61 edificios colapsados, dieciséis centros de salud averiados y seis aeropuertos perjudicados.
La cifra de muertes ha crecido durante la mañana del lunes hasta llegar a 111. Pereira, sobre la cordillera de Los Andes, es la ciudad más afectada, con la mitad. En Valle del Cauca, sin contar a Cali —su capital, y la tercera ciudad más poblada de Colombia—, la Gobernación reporta al menos veintisiete fallecidos.
El Gobierno declara desastre nacional mientras avanzan las labores de rescate
El epicentro del terremoto fue una zona rural —en San José del Palmar—, pero la prensa y la comunidad han observado efectos en áreas urbanas con vasta población: Cali, Pereira, Armenia y Manizales suman tres millones y medio de habitantes.
El presidente Abelardo de la Espriella se pronunció. Convocó un puesto de mando unificado en Bogotá en la UNGRD, la entidad a la que le pidió “un reporte detallado de la situación y de las necesidades más urgentes”.
Posteriormente, el Gobierno declaró la situación de desastre nacional, una medida que permite mover recursos rápidamente para atender la crisis, y luego decretó el estado de emergencia.
La capital colombiana, donde también se sintió el terremoto sin que causara daños sustanciales, prepara el envío de cien rescatistas para “dirigirse a las ciudades que el Gobierno nacional priorice”, afirmó el alcalde Carlos Fernando Galán.
En Valle del Cauca, la vía entre Cali y Loboguerrero está completamente cerrada por cuenta de un deslizamiento de rocas, en el kilómetro 55. En Caldas, ocurre lo mismo entre Manizales y Fresno, en el kilómetro 36, en el sector de Cerro Bravo.
Deslizamientos, antecedentes sísmicos y alerta descartada de tsunami: así evoluciona la emergencia en Colombia
La cordillera de Los Andes es una zona de alta sismicidad. Colombia, como Turquía, es un país constantemente en alerta, porque confluyen las placas tectónicas Sudamericana, la de Nazca y la Caribe, lo que causa unos cincuenta mil sismos al mes.
Buena parte de los temblores son imperceptibles. En contraste, los que suceden en la cordillera Occidental, como el de Popayán en 1983, pueden provocar más daños. El terremoto de hace 43 años dejó 1.500 personas heridas y dos centenares de muertes.
En Armenia, en 1999, a unos 294 kilómetros de la capital de Chocó, un terremoto mató a casi 1.200 personas. El Eje Cafetero, principalmente en Quindío y Risaralda, recuerda la devastación de entonces mientras la comunidad busca a sus víctimas.
Ahora bien, la Dirección General Marítima (Dimar), la autoridad colombiana que —al mando de la Armada Nacional— regula la seguridad a través del control de las actividades marítimas, fluviales y costeras, descartó cualquier amenaza de tsunami en el Pacífico.
“De acuerdo con la Dirección General Marítima, no existe amenaza de tsunami para la costa pacífica colombiana tras el sismo de magnitud 7,4 registrado a las 7:34 a.m. a veinte kilómetros de San José de Palmar”, sostuvo la entidad en un breve comunicado.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD) replicó el mensaje. Los terremotos pueden causar tsunamis cuando ocurren a nivel submarino, empujan una gran masa de agua y liberan energía. Todo ese mecanismo está descartado por ahora.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Qué pidió la Procuraduría tras el terremoto de 7,4 en Colombia?
La Procuraduría pidió a gobernadores, alcaldes y demás autoridades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres desplegar de inmediato sus capacidades para atender a los damnificados. El Ministerio Público verificará la respuesta institucional y prepara un balance nacional.
¿Cuál es el balance preliminar del sismo del 10 de agosto en Chocó?
Las autoridades reportan 87 heridos, 1.575 viviendas averiadas, 37 destruidas, 61 edificios colapsados, 16 centros de salud averiados y seis aeropuertos afectados. La cifra de muertos llegó a 111, con Pereira y Valle del Cauca entre las zonas más golpeadas.
¿Qué medidas adoptó el Gobierno para atender la emergencia?
El presidente Abelardo de la Espriella instaló un puesto de mando unificado en la UNGRD y posteriormente declaró el desastre nacional y el estado de emergencia. El Ejército alistó cinco pelotones de ingenieros militares rescatistas, mientras Bogotá prepara el envío de cien rescatistas.
¿Existe riesgo de tsunami en el Pacífico colombiano?
No. La Dirección General Marítima descartó una amenaza de tsunami para la costa pacífica tras el terremoto. La UNGRD explicó que estos fenómenos pueden producirse cuando un sismo submarino desplaza una gran masa de agua, una condición que no se presenta en este caso.