Entre casas inhabitables y negocios golpeados, damnificados de Pereira encuentran una esperanza para comenzar de nuevo

El terremoto cambió la vida de familias como la de Juanita y José, quienes hoy enfrentan la pérdida de sus viviendas y las dificultades económicas que dejó la emergencia.
Historias tras el terremoto en Pereira Crédito: Edición de La FM

El terremoto del pasado 10 de agosto cambió la vida de miles de familias en Pereira. Algunas perdieron sus viviendas, otras tuvieron que abandonar sus hogares y muchas, aunque no llegaron a los albergues, terminaron dependiendo de familiares para tener un techo mientras encuentran una solución.

A esto, se suma el impacto económico de una emergencia que todavía continúa.

Juanita dejó su casa y ahora vive con su familia

Juanita vivía con su esposo, sus dos hijos y su mascota en el barrio Jardín, primera etapa. Después del terremoto, su vivienda quedó inhabitable y con riesgo de colapso, adicionalmente, una casa ubicada en la parte posterior se desplomó.

“La casa quedó inhabitable con riesgo de colapso. La casa de atrás se cayó y además hay una afectación complicada porque el terreno se está yendo”.

Desde entonces, su familia ha recibido apoyo de la Alcaldía de Pereira y la Gobernación de Risaralda, pero mientras espera una solución definitiva para su vivienda, permanece en casa de familiares.

Una situación que, aunque le ha permitido tener un lugar donde quedarse, también significa una nueva carga económica para quienes los están acogiendo.

“Mi familia está compuesta por dos niños, mi esposo y la mascota, pero adicionalmente estamos donde mi familia y eso implica una carga económica”.

Por eso, cuando conoció el anuncio de las ayudas para las familias que perdieron sus viviendas, Juanita sintió que podía abrirse una posibilidad para enfrentar los próximos meses con un poco más de tranquilidad.

Me pareció muy esperanzador, no solo para nosotros, sino para todas las familias y para la ciudad. De verdad que confiamos plenamente en esas ayudas y las agradecemos de corazón”.

José también tuvo que empezar de nuevo

La historia de José Giraldo también está marcada por las pérdidas que dejó el terremoto. Parte de las paredes de su vivienda se cayeron y tuvo que desalojarla. Pero el impacto no terminó allí: su negocio también resultó afectado.

José es empresario y tiene un minimercado que tuvo que trasladar temporalmente a una vivienda ubicada a pocas cuadras de su establecimiento original. El cambio de ubicación ha afectado el rendimiento del negocio y sus ingresos.

Parte de las paredes de la casa cayeron y me tocó desocupar. Yo soy empresario, tengo un minimercado y me tocó trasladarlo a una casa”.

Su deseo ahora es regresar cuanto antes a su negocio y recuperar, poco a poco, la estabilidad que tenía antes del terremoto. Por eso, el anuncio del apoyo económico también lo recibió como un alivio.

Una ayuda para enfrentar los próximos meses

Es precisamente en medio de historias como las de Juanita y José que cobra importancia el anuncio realizado durante la visita del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, a Pereira. El mandatario confirmó que desde el próximo 31 de agosto comenzarán los desembolsos directos para las familias cuyas viviendas hayan quedado destruidas o inhabitables tras el terremoto.

Cada hogar beneficiario recibirá $1.050.000 mensuales durante tres meses, para un total inicial de $3.150.000. Para los propietarios, este apoyo podrá extenderse por tres meses adicionales.

La medida busca ayudar a las familias mientras encuentran una solución frente a la pérdida de sus viviendas. Para quienes hoy dependen de familiares o tuvieron que reorganizar completamente su vida, significa contar con un respaldo económico durante una etapa marcada por la incertidumbre.

“En este proceso no hay intermediarios, ni se acepta la intervención de nadie, ni de político, ni de particulares. Esto es una entrega directa del Gobierno a las personas beneficiarias”.

El reto ahora es encontrar una solución definitiva

El apoyo de arrendamiento es, por ahora, una ayuda para afrontar los meses posteriores a la emergencia. Pero para las familias que perdieron sus viviendas, la expectativa está puesta en poder regresar a tener un hogar propio.

El Gobierno Nacional también anunció que busca alternativas para que algunos de los 592 predios que están en manos de la Sociedad de Activos Especiales puedan ser habilitados como vivienda y destinados a familias que hoy necesitan una solución.

Para Juanita, la expectativa es que esta ayuda sea el comienzo de un proceso que finalmente les permita reconstruir su hogar. Para José, el objetivo es recuperar su vivienda y volver a poner en marcha su negocio.

Mientras tanto, ambos, como muchas otras familias afectadas, intentan reconstruir su vida después del terremoto, con la esperanza de que las ayudas anunciadas se conviertan en un primer paso para recuperar la tranquilidad que perdieron el 10 de agosto.

El registro de damnificados sigue abierto

El Registro Único de Damnificados tuvo un primer corte el pasado 24 de agosto, pero continuará abierto hasta el 4 de septiembre, cuando se realizará el cierre definitivo.

Este registro permitirá consolidar la información de las personas afectadas y avanzar en la identificación de los hogares que podrán acceder a las diferentes medidas de atención.

Claves del tema en cuatro preguntas clave

¿Cuándo comienzan los desembolsos?

Los primeros pagos están previstos para el 31 de agosto.

¿Cuánto recibirá cada familia?

El apoyo será de $1.050.000 mensuales durante tres meses, para un total inicial de $3.150.000.

¿El apoyo puede extenderse?

Sí. En el caso de los propietarios, podrá prorrogarse por tres meses adicionales.

¿Hasta cuándo estará abierto el Registro Único de Damnificados?

El registro permanecerá abierto hasta el 4 de septiembre, fecha prevista para su cierre definitivo.