Ollas comunitarias alimentan a familias en Medrano, el barrio que registró más fallecidos en Quibdó

Líderes sociales además exigen una intervención prioritaria de las autoridades de salud para brindar acompañamiento y atención psicosocial.
Ollas comunitarias en una de las zonas más afectadas de Quibdó. Crédito: Crédito: Líderes de la zona.

En medio de los escombros y la incertidumbre que dejó el reciente sismo en Quibdó, el barrio Medrano se ha convertido en el reflejo tanto del drama social como de la resistencia comunitaria. Mientras las réplicas amenazan la tranquilidad de las familias, los líderes sociales del sector han asumido el liderazgo del territorio para garantizar el alimento diario de más de 150 familias que resultaron damnificadas.

La respuesta colectiva ante el hambre

A través de las tradicionales ollas comunitarias, los voceros locales han articulado esfuerzos para llevar un plato de comida a quienes lo perdieron todo. Aunque la iniciativa cuenta con el respaldo de una fundación aliada, los líderes hacen un llamado urgente a que más organizaciones públicas, privadas y de la sociedad civil se unan a esta causa para sostener la asistencia alimentaria en el tiempo.

Carlos Baloyes, presidente de la Junta de Acción Comunal, y Yesica Murillo, vicepresidenta de la misma organización, lideran esta iniciativa comunitaria y reiteran la necesidad de fortalecer el apoyo para garantizar que la ayuda alimentaria llegue de manera constante a las familias afectadas.

El miedo a las réplicas paraliza al territorio

Sin embargo, el hambre no es la única emergencia en la zona. La crisis trasciende lo material y golpea con fuerza la salud mental de sus habitantes. Los líderes comunitarios advierten que el temor constante a un nuevo temblor mantiene a decenas de personas durmiendo en las calles, patios o espacios abiertos, ante el miedo colectivo de retornar a sus hogares y que las estructuras colapsen sobre sus familias.

Urgencia de acompañamiento emocional

Ante este panorama de angustia e insomnio generalizado, la comunidad exige una intervención prioritaria de las autoridades de salud para brindar acompañamiento y atención psicosocial. Para las voceras y voceros de Medrano, superar la emergencia no solo requiere ladrillos, víveres e infraestructura, sino también herramientas emocionales que permitan a la población procesar el trauma, superar la zozobra y reconstruir el tejido social del barrio.

Otra necesidad en Chocó: especialistas para evaluar estructuras afectadas

Tras el terremoto, las autoridades avanzan en la evaluación de los daños registrados en viviendas, edificios e infraestructura pública. Esta fase es clave para identificar riesgos inminentes, determinar el nivel de afectación de las estructuras y definir las acciones que permitan iniciar, de manera segura, los procesos de recuperación y reconstrucción en las zonas impactadas.

Ante la magnitud de la emergencia, los organismos de gestión del riesgo han advertido que el departamento no cuenta actualmente con el número suficiente de especialistas para atender la totalidad de las inspecciones requeridas. Las afectaciones se encuentran distribuidas en varios municipios y comunidades, lo que ha incrementado la necesidad de personal técnico capacitado para realizar diagnósticos oportunos y prevenir nuevos incidentes asociados al deterioro estructural.

Por esta razón, se lanzó un llamado urgente a profesionales de Medellín y Bogotá que puedan desplazarse al territorio para apoyar las labores de atención. La convocatoria está dirigida a ingenieros civiles, ingenieros estructurales, arquitectos, geotecnistas y expertos en evaluación de edificaciones después de sismos, patología estructural, vulnerabilidad sísmica y diagnóstico de daños, cuya experiencia será fundamental para garantizar intervenciones seguras y acelerar la respuesta frente a la emergencia.

Claves del tema en cuatro preguntas:

¿Cuántas familias están siendo atendidas con alimentos en el barrio Medrano? 

Más de 150 familias damnificadas por el sismo reciben apoyo alimentario a través de las ollas comunitarias organizadas por los líderes del sector.

¿Quién apoya actualmente la iniciativa de las ollas comunitarias?

La iniciativa cuenta con el respaldo de una fundación aliada, pero los líderes solicitan el apoyo de más organizaciones públicas y privadas para mantener la ayuda en el tiempo.

¿Cuál es la principal problemática de salud mental identificada en la comunidad?

Existe un temor generalizado a las réplicas, lo que provoca angustia e insomnio y lleva a que decenas de personas prefieran dormir en calles y patios antes que dentro de sus viviendas.

¿Qué piden los líderes sociales a las autoridades de salud?

Exigen una intervención prioritaria con equipos de atención psicosocial para acompañar el trauma emocional de la población afectada.