¿Cómo superar el trauma tras un terremoto? Psiquiatra y sobreviviente de Armero lanza alerta por salud mental

El psiquiatra Ariel Alarcón, sobreviviente de la tragedia de Armero, habló entregó recomendaciones para enfrentar el miedo, la culpa, la tristeza y la ansiedad.
El presidente de de la entidad se refirió a las cifras presentadas por el presidente de la República sobre la emergencia. Crédito: AFP

El terremoto que sacudió a Colombia no solo dejó daños materiales, personas fallecidas y miles de familias afectadas. También abrió una herida emocional que puede permanecer mucho después de que termine la emergencia, especialmente entre quienes estuvieron directamente expuestos al desastre, perdieron sus viviendas o fueron testigos de escenas traumáticas.

En ese contexto, el psiquiatra Ariel Alarcón, sobreviviente de la tragedia de Armero, habló en La FM sobre las consecuencias psicológicas de una catástrofe y entregó recomendaciones para enfrentar el miedo, la culpa, la tristeza y la ansiedad. Desde su propia experiencia, insistió en que reconocer las emociones y permitir que sean expresadas es parte fundamental de la recuperación.

Sobrevivientes del terremoto deben permitirse sentir el miedo y el dolor

Para Alarcón, una de las primeras medidas para afrontar las consecuencias emocionales de una tragedia consiste en aceptar las emociones, incluso aquellas que pueden resultar incómodas o difíciles de explicar.

El psiquiatra señaló que muchas personas intentan escapar de sentimientos como la angustia mediante la actividad constante. Sin embargo, advirtió que esto puede retrasar el procesamiento de lo ocurrido. “El primer paso es aceptarlas, por dolorosas que sean”, explicó, al tiempo que resaltó la importancia del descanso para quienes continúan trabajando durante la emergencia.

El especialista también llamó la atención sobre un fenómeno que puede aparecer después de una tragedia: la culpa del sobreviviente. Esta puede manifestarse en personas que lograron salir ilesas mientras otras murieron, resultaron heridas o perdieron todo.

Alarcón explicó que incluso quienes están lejos de las zonas afectadas pueden experimentar culpa por estar bien o por considerar que no están ayudando lo suficiente. Frente a esto, recomendó actuar dentro de las propias posibilidades y evitar exigencias desmedidas. “Esto es una tarea de largo aliento; esto es una maratón”, afirmó.

Perder una casa también merece un duelo

Uno de los puntos centrales de la conversación fue la necesidad de no minimizar el dolor por las pérdidas materiales. El psiquiatra consideró equivocado decirle a una persona que no debería llorar por su vivienda, vehículo, objetos personales o cualquier bien que haya construido durante años.

“Es completamente válido”, respondió al ser consultado sobre el duelo por las pertenencias destruidas. Según explicó, una casa no representa únicamente paredes y objetos: también concentra recuerdos, proyectos y una parte importante de la historia de una familia.

Por eso, recomendó nombrar la emoción y reconocer qué la provoca, en lugar de juzgarla. La validación emocional, explicó, es uno de los principios de los primeros auxilios psicológicos.

Los niños pueden procesar el trauma mediante el juego

La atención a los menores también ocupa un lugar especial en la recuperación. Alarcón explicó que los niños procesan buena parte de sus experiencias a través del juego y el dibujo.

Por ello, recomendó permitirles expresar lo que sienten sin censurarlos. “Los niños reconstruyen el mundo a través del juego”, afirmó. Los primeros dibujos pueden representar casas destruidas, personas fallecidas o escenas relacionadas con el desastre, y los adultos deben recibir esas expresiones sin intentar corregirlas.

El psiquiatra agregó que la tranquilidad de los adultos es determinante, pues los niños pueden percibir y reproducir ese estado emocional. Con acompañamiento y esperanza, dijo, esas representaciones pueden transformarse progresivamente.

Finalmente, Alarcón destacó que la conexión humana también puede ser una herramienta de recuperación. Un abrazo, una mano en el hombro o simplemente permanecer junto a quien sufre pueden ayudar a atravesar el impacto inicial. “No hace falta teoría psicológica para hacerlo”, sostuvo.

Su propio testimonio como sobreviviente de Armero resume el mensaje: después de una tragedia, reconstruir no significa únicamente levantar edificios, sino también volver a encontrar un sentido de futuro.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Cómo afecta emocionalmente un terremoto a los sobrevivientes en Colombia?

Un terremoto puede provocar miedo, ansiedad, tristeza, angustia y culpa, especialmente en quienes estuvieron directamente expuestos a la emergencia, perdieron su vivienda o presenciaron situaciones traumáticas. El psiquiatra Ariel Alarcón recomienda reconocer y expresar estas emociones como parte del proceso de recuperación.

¿Qué es la culpa del sobreviviente después de un terremoto?

La culpa del sobreviviente puede aparecer cuando una persona permanece con vida o sin lesiones mientras otras mueren, resultan heridas o pierden sus bienes. También puede presentarse en personas que están lejos de la emergencia y sienten que no están ayudando lo suficiente, por lo que se recomienda actuar según las propias posibilidades.

¿Cómo afrontar el duelo por perder una vivienda durante un terremoto?

La pérdida de una vivienda puede generar un proceso de duelo porque la casa también representa recuerdos, proyectos y parte de la historia familiar. Reconocer el dolor por las pérdidas materiales permite procesar la experiencia sin minimizar las emociones asociadas con la destrucción causada por el terremoto.

¿Cómo pueden los niños superar el trauma después de un terremoto?

Los niños afectados por un terremoto pueden expresar lo ocurrido mediante el juego y el dibujo. Permitir estas manifestaciones sin censurarlas y brindarles acompañamiento de adultos tranquilos puede ayudarles a procesar el miedo y las experiencias relacionadas con la emergencia.

  • Este contenido fue escrito por una inteligencia artificial, bajo curaduría y revisión de un periodista de La FM