La construcción del corredor de la carrera Séptima en Bogotá volvió al centro del debate público tras el inicio de obras en su tramo norte. El director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Orlando Molano, explicó en entrevista los alcances del proyecto, sus implicaciones jurídicas y los impactos en movilidad para la ciudad.
El funcionario dejó claro que se trata de un contrato heredado de la administración anterior y que su ejecución no es opcional. En medio de inquietudes ciudadanas por el tráfico, el uso del espacio y la inclusión de TransMilenio, Molano defendió la intervención como una solución estructural para mejorar los tiempos de desplazamiento en el norte de la capital.
Cómo será el nuevo corredor de la Séptima
Molano explicó que el proyecto contempla una transformación integral entre las calles 99 y 200. “Son dos carriles mixtos, carril de TransMilenio en los dos sentidos, carril de ciclorruta por el costado occidental y vamos a hacer el cambio de 200.000 metros de espacio público”, detalló.
Además, destacó que la intervención duplicará el espacio peatonal existente, pasando de zonas deterioradas a cerca de 400.000 metros cuadrados renovados. El proyecto también incluirá sistemas de drenaje urbano para mitigar inundaciones y una intervención ambiental con traslado y siembra de árboles.
Inicio de obras y plan de ejecución por tramos
El director del IDU confirmó que la construcción ya comenzó y se desarrollará de manera progresiva. “Ya empezó anoche”, afirmó, al referirse al arranque en el tramo entre calles 121 y 119.
El cronograma contempla tres grupos de obra: el primero entre calles 99 y 127, el segundo hasta la 183 y el tercero hasta la 200. “Lo vamos a arrancar por tramos… siempre cerrando un carril y garantizando la movilidad de los bogotanos en dos carriles”, explicó.
También indicó que antes de avanzar en cada frente se realizan estudios como la prospección arqueológica, lo que puede activar protocolos especiales en caso de hallazgos.
Impacto en la movilidad y tráfico
Molano reconoció que las obras generarán molestias. “Todas las obras generan algún tipo de incomodidad… no puedo decir que esto va a ser felicidad”, señaló. Sin embargo, insistió en que habrá medidas para mitigar el impacto.
La principal estrategia será mantener dos carriles habilitados durante la construcción. “Lo más importante es que vamos a garantizar siempre los dos carriles”, reiteró.
A largo plazo, el funcionario aseguró que el beneficio será significativo: “Las personas que hoy se demoran 65 minutos se van a tardar 25 minutos cuando terminemos la obra”.
TransMilenio: eje central del proyecto
Uno de los puntos más polémicos es la inclusión de TransMilenio en la Séptima. Molano fue enfático: “Sí es TransMilenio… ese es el contrato que se encontró firmado en 2023”.
El sistema operará con buses eléctricos y compartirá corredor con tráfico mixto. “En el corredor central vamos a tener TransMilenio… y la ciclorruta”, explicó.
Asimismo, confirmó que el trazado completo conectará desde el centro hasta el norte, aunque el tramo entre calles 24 y 99 aún no está contratado y se licitaría en 2027.
Razones legales y continuidad del proyecto
Molano subrayó que detener la obra tendría graves consecuencias jurídicas. “Si yo no hago el corredor… vienen demandas por miles y miles de millones”, advirtió.
Incluso fue más allá al señalar su responsabilidad como funcionario: “Si no hago estos contratos… me voy para la cárcel”.
Por ello, insistió en que su obligación es ejecutar lo contratado, salvo que un juez determine lo contrario.
Beneficios proyectados y visión a futuro
El director del IDU defendió el proyecto como una solución para miles de usuarios. “Son más de 133.000 pasajeros que se mueven diarios… se van a ahorrar casi 45 minutos de trayecto”, afirmó.
Además, destacó que la intervención incluye mejoras urbanas y ambientales que buscan transformar el corredor en un eje más eficiente y accesible.
Finalmente, Molano aseguró que habrá seguimiento riguroso a los contratistas. “Si no, sanciones, multas o caducidades… hay que poner mano dura”, concluyó, en respuesta a las preocupaciones sobre retrasos en obras públicas.