USO responde a Gustavo Petro y rechaza señalamientos de alianza con el uribismo

La organización aseguró que “siempre ha enfrentado abiertamente al uribismo”
La USO subrayó que el control de la empresa no está en riesgo de pasar a manos de la oposición política Crédito: Colprensa

La Unión Sindical Obrera (USO) respondió con firmeza al presidente Gustavo Petro, luego de que el mandatario cuestionara una supuesta cercanía del sindicato con sectores del uribismo en medio del debate sobre el rumbo de Ecopetrol.

“La USO no es una empresa de tercerización. Hemos luchado históricamente contra esta práctica que precariza el trabajo”, señaló el sindicato, rechazando las afirmaciones del jefe de Estado.

Además, enfatizó que “siempre ha enfrentado abiertamente al uribismo” y recordó que incluso realizó huelgas durante ese periodo “para defender a Ecopetrol de la privatización”.

En su pronunciamiento, la organización sindical también defendió su postura frente al futuro de la empresa petrolera: “Apartarla de su negocio tradicional es debilitarla, los resultados de la empresa evidencian el deterioro”, afirmaron, al tiempo que advirtieron sobre riesgos derivados de la actual situación administrativa.

“Cómo callar si existe un riesgo real por la permanencia del presidente Roa en la empresa”, indicaron, mencionando incluso posibles impactos si autoridades internacionales llegaran a tomar medidas financieras contra la compañía.

La USO subrayó que el control de la empresa no está en riesgo de pasar a manos de la oposición política, ya que “es la Junta Directiva la que nombrará un sucesor”, en un órgano donde, según destacaron, el Gobierno tiene mayoría.

Asimismo, insistieron en que su prioridad es “defender la empresa, la soberanía energética y los trabajadores”.

El pronunciamiento se dio luego de que el presidente Petro señalara que “no le parece bien una alianza entre el movimiento obrero y el uribismo”, en referencia a críticas provenientes del sindicato.

El mandatario advirtió que, de retomarse políticas anteriores, “se perderán miles de millones de dólares” y se impulsaría nuevamente el fracking en lugar de energías limpias.

Petro también defendió la necesidad de avanzar en la transición energética y sostuvo que “el debate de la crisis climática tiene que darse en el seno de la clase obrera petrolera”, alertando que el negacionismo frente a la ciencia podría afectar el futuro laboral de miles de trabajadores del sector.

Finalmente, el jefe de Estado hizo un llamado a mantener la estabilidad en la dirección de la empresa y a “cumplir el programa hasta el último día”, en medio de un debate que evidencia tensiones entre el Gobierno y uno de los sindicatos más influyentes del sector energético del país.