Mundial 2026 en juego: cómo incide el proceso judicial de Hakimi en su futuro deportivo

La fiscalía de Nanterre y la defensa del jugador confirmaron que el internacional marroquí será juzgado por la denuncia presentada por una joven hace tres años.
El juicio contra Achraf Hakimi y su impacto en el Mundial 2026 Crédito: AFP

El proceso judicial que enfrenta Achraf Hakimi en Francia entró en una nueva etapa luego de que la justicia decidiera enviarlo a juicio formal por una acusación de violación relacionada con hechos ocurridos en febrero de 2023. La determinación fue confirmada el 24 de febrero de 2026 por medios internacionales que informaron que el futbolista del Paris Saint-Germain (PSG) deberá comparecer ante un tribunal criminal.

La fiscalía de Nanterre y la defensa del jugador confirmaron a la agencia AFP que el internacional marroquí será juzgado por la denuncia presentada por una joven hace tres años. Tras concluir la fase de instrucción, la justicia francesa resolvió remitir el expediente al tribunal penal departamental de Hauts-de-Seine.

Hakimi, de 27 años, ha negado de manera reiterada cualquier agresión sexual. A través de su cuenta en la red social X, reaccionó públicamente a la decisión judicial y afirmó: “Hoy en día, una acusación de violación basta para justificar un juicio aun cuando yo la niego y todo demuestra que es falsa”. El lateral añadió que afronta el proceso “con calma” y expresó su confianza en que el juicio permitirá que “la verdad salga a la luz públicamente”.

Aunque aún no existe una sentencia ni se ha anunciado una fecha oficial para el inicio del juicio, el avance del proceso genera incertidumbre sobre su futuro deportivo inmediato y, en particular, sobre su eventual participación en el Mundial 2026.

La abogada del futbolista, Fanny Colin, emitió un comunicado en el que aseguró que la decisión de enviarlo a juicio fue adoptada sin un sustento claro ni suficiente, y cuestionó con firmeza la solidez de las pruebas presentadas por la denunciante.

Según el pronunciamiento, el proceso se ordenó a partir de “una acusación que se basa únicamente en la declaración de una mujer que obstaculizó todas las investigaciones, que rechazó todos los exámenes médicos y pruebas de ADN, que se negó a permitir la revisión de su teléfono móvil y que se negó a proporcionar el nombre de un testigo clave”, argumentos con los que la defensa insiste en la fragilidad del caso.

Continuidad deportiva bajo la sombra judicial

A pesar del peso de la acusación, Hakimi continúa con normalidad tanto en su club como en la selección de Marruecos. Según reportó France 24, el París Saint-Germain ha evitado pronunciarse sobre la culpabilidad o inocencia del jugador y ha optado por respetar el curso del proceso judicial. En la misma línea, RTVE señaló que el defensor ha seguido participando en entrenamientos y siendo convocado en la alineación para disputar partidos oficiales, sin medidas disciplinarias internas conocidas.

El técnico del conjunto parisino, Luis Enrique, también evitó entrar en detalles, limitándose a indicar que el caso corresponde a la justicia francesa. Esta postura institucional sugiere que, por ahora, no existe intención de suspenderlo ni de rescindir su contrato.

En el plano internacional, Hakimi sigue siendo una pieza clave de la selección de Marruecos, donde mantiene regularidad competitiva. No se han anunciado sanciones deportivas ni restricciones por parte de la federación marroquí, lo que refuerza la idea de que su disponibilidad para torneos oficiales sigue intacta mientras no exista una condena.

Repercusiones contractuales y escenario rumbo al Mundial 2026

Más allá del terreno de juego, el impacto del proceso judicial se percibe en el ámbito reputacional y comercial. En situaciones similares, patrocinadores y clubes suelen actuar con cautela ante la incertidumbre jurídica. Aunque no se ha confirmado la cancelación de contratos publicitarios, expertos citados por portales deportivos europeos advierten que la exposición mediática puede influir en negociaciones futuras y renovaciones contractuales.

De acuerdo con France 24, la defensa del jugador sostiene que la acusación se basa únicamente en el testimonio de la denunciante y ha cuestionado la solidez del expediente. Hakimi, por su parte, expresó públicamente que afronta el juicio “con calma” y que confía en que “saldrá la verdad”.

A pesar del peso de la acusación, Hakimi continúa compitiendo con normalidad tanto en su club como en la selección de Marruecos. En el plano internacional, sigue siendo una pieza clave de la selección, donde mantiene regularidad competitiva.Crédito: Achraf Hakimi @AchrafHakimi

En términos deportivos, el mayor interrogante radica en el calendario judicial. Si las audiencias coincidieran con fases decisivas del Mundial 2026, podrían surgir dificultades logísticas o de concentración. Sin embargo, hasta febrero de 2026 no se ha informado de medidas cautelares que limiten sus desplazamientos o su actividad profesional.

El escenario más crítico sería una eventual condena. De confirmarse una pena privativa de libertad, su contrato con el PSG quedaría en entredicho y su participación en competiciones internacionales sería inviable. No obstante, este panorama es hipotético, dado que el juicio aún no se ha celebrado.

Apuestas ilegales, dopaje y condenas penales a nivel internacional

En los últimos años, el fútbol europeo han estado marcado por escándalos relacionados con apuestas ilegales, manipulación de partidos y dopaje, con consecuencias penales y deportivas de alto impacto. En España, el caso de Kike Salas (Sevilla FC) generó controversia en 2025 tras ser detenido por presuntamente forzar tarjetas amarillas para beneficiar apuestas ilegales, una conducta que podría acarrearle hasta tres años de cárcel, además de un fuerte golpe a su carrera profesional.

En Inglaterra, el brasileño Lucas Paquetá (West Ham) fue acusado de provocar amonestaciones vinculadas a apuestas deportivas, en un caso donde la investigación señala ganancias cercanas a 118.000 euros para su entorno y que podría derivar en una sanción de hasta 10 años sin jugar.

Un caso distinto, pero de fuerte repercusión penal, es el de Robinho, exfutbolista brasileño, condenado en Italia a nueve años de prisión por violación en un hecho ocurrido en 2013. La sentencia quedó en firme tras agotar las instancias judiciales y, en 2024, la justicia brasileña autorizó el cumplimiento de la pena en Brasil. El caso supuso el fin definitivo de su carrera profesional y un profundo deterioro de su imagen pública.

Estos antecedentes muestran cómo las sanciones en el deporte actual pueden ir desde meses de suspensión hasta condenas de prisión, con efectos irreversibles en la trayectoria y reputación de los deportistas involucrados.

El panorama general del caso indica que, salvo un giro inesperado en el proceso, Hakimi estaría en condiciones de disputar el Mundial 2026 con Marruecos. La mayor amenaza no es deportiva, sino la incertidumbre jurídica que rodea su caso.Crédito: Achraf Hakimi @AchrafHakimi

El panorama general del caso indica que, salvo un giro inesperado en el proceso, Hakimi estaría en condiciones de disputar el Mundial 2026 con Marruecos. La mayor amenaza no es deportiva, sino la incertidumbre jurídica que rodea su caso.

El desenlace judicial marcará no solo el futuro profesional del lateral derecho, sino también el equilibrio competitivo de su selección nacional. Hasta entonces, su carrera continúa activa, aunque bajo la atenta mirada de la justicia francesa y del entorno futbolístico internacional.