Nuevamente se aplaza la demolición del Estadio Guillermo Plazas Alcid en Neiva

Sin contratista y con la licitación de $6.803 millones desierta, el proceso tendrá que empezar de nuevo tras 10 años de la tragedia y tras la pérdida del Atlético Huila.
Estadio de Neiva Crédito: Yamileth Díaz, LA Fm

La demolición de la tribuna occidental del estadio de fútbol Guillermo Plazas Alcid de Neiva, construido en 1964, tendrá que esperar nuevamente. La Alcaldía Municipal declaró desierta la licitación 007 de 2026, mediante la cual buscaba contratar por $6.803 millones las obras de demolición e implosión de esta estructura, en un proceso que vuelve a retrasar una intervención esperada desde hace años.

Aunque en la convocatoria participaron cinco proponentes, finalmente ninguno logró quedarse con el contrato. De acuerdo con la Alcaldía, dos de los oferentes habían quedado habilitados durante el proceso, pero posteriormente fueron rechazados porque no reportaron contratos en ejecución.

La audiencia

“Esta semana se adelantó la audiencia donde se tenía como objeto adjudicar o declarar desierto con una licitación pública en cuyo objeto era contratar las actividades de implosión y demolición de la tribuna occidental. En el transcurso de la audiencia se presentaron observaciones dentro de las cuales hubo lugar a que se declara desierto el proceso, las cuales no fueron reportadas por los oferentes”, indicó Angélica Duarte Rivas, jefe de Contratación de la Alcaldía de Neiva.

Es allí donde al revisar las observaciones encontraron que no podían mantenerse habilitados ninguno de los proponentes; el Consorcio Deportivo 2026 y la Unión Temporal Infraestructura Neiva por no reportar contratos que tenían en ejecución al momento de la acreditación de su capacidad residual -margen que tiene un contratista para asumir una nueva obra-mientras que los demás proponentes ya habían sido rechazados en la parte preliminar.

La decisión significa que, por ahora, el municipio no podrá adjudicar el contrato y deberá esperar a que quede en firme la declaratoria de ‘desierta’ y se resuelvan los recursos que eventualmente presenten los participantes.

Una vez se cumpla este trámite, la Administración Municipal contempla acudir a una selección abreviada de menor cuantía, mecanismo que permitiría intentar nuevamente la contratación, pero mediante un procedimiento más corto que el de una licitación pública.

“Mientras una licitación puede tardar alrededor de tres meses, el nuevo proceso de selección abreviada tendría una duración aproximada de 29 días hábiles, siempre que se cumplan las diferentes etapas y no se presenten nuevos inconvenientes”, agregó Duarte.

¿Cuándo se podría tener contratista?

Con este nuevo escenario, la Administración estima que podría tener contratista hacia el mes de noviembre, sin embargo, eso no significa que la demolición comenzaría inmediatamente.

“El contrato contempla una intervención que tendría una duración aproximada de cuatro meses, pero antes de ejecutar la implosión será necesario adelantar una compleja logística relacionada con los explosivos que se utilizarán para derribar la estructura”, puntualizó Duarte.

Según la información entregada por la Administración Municipal, será necesario gestionar la adquisición, transporte y escolta militar de los explosivos, trámites que podrían tomar entre 40 y 45 días calendario.

Es decir, incluso si el nuevo proceso contractual avanza sin contratiempos y se logra adjudicar en noviembre, todavía deberán cumplirse diferentes procedimientos técnicos, administrativos y de seguridad antes de que pueda ejecutarse la demolición.

Ya son 10 años de la tragedia

El nuevo aplazamiento ocurre cuando el estadio Guillermo Plazas Alcid llega a los 10 años de la tragedia ocurrida el 19 de agosto de 2016, donde durante las obras de remodelación del escenario deportivo, una parte de la tribuna occidental se desplomó y provocó la muerte de cuatro trabajadores, mientras otros 10 resultaron heridos.

Desde entonces, la estructura quedó marcada por aquella tragedia y su futuro se convirtió en uno de los asuntos pendientes de la infraestructura deportiva de Neiva con múltiples fallas y altibajos, un escenario que permanece a medio construir. La demolición se esperaba para el mes de julio, luego se esperó para el mes de agosto, ahora tampoco se podrá realizar en el mes de octubre. Neiva continúa sin estadio y sin equipo.

“La administración presentó la demolición del estadio como una de las acciones necesarias para avanzar hacia la recuperación del escenario, si todo el proceso termina siendo desierto aumenta la incertidumbre sobre la posibilidad de que la administración municipal logre dejar materializada la intervención ya prometida”, finalizó Duarte.

Claves del tema en cuatro preguntas:

¿Por qué se volvió a aplazar la demolición de la tribuna occidental del estadio Guillermo Plazas Alcid?

La licitación 007 de 2026, que tenía un presupuesto de $6.803 millones, fue declarada desierta. Aunque participaron cinco proponentes, los dos que habían quedado habilitados fueron rechazados porque no acreditaron correctamente su capacidad residual mediante contratos en ejecución.

¿Qué va a hacer ahora la Alcaldía de Neiva?

Una vez quede en firme la decisión y se resuelvan los recursos que puedan presentar los oferentes, el Municipio podrá iniciar una selección abreviada de menor cuantía, un proceso más corto que una licitación. Este trámite podría tardar cerca de 29 días hábiles.

¿Cuándo podría comenzar finalmente la demolición?

La Alcaldía estima que podría tener contratista hacia noviembre, sin embargo, la demolición tendría una duración aproximada de 4 meses y, antes de la implosión, deberán adelantarse trámites para adquirir, transportar y garantizar la escolta militar de los explosivos, proceso que podría tardar entre 40 y 45 días.

¿Por qué esta demolición es tan importante para Neiva?

La intervención se realiza sobre una estructura marcada por la tragedia del 19 de agosto de 2016, cuando el desplome de parte de la tribuna occidental durante unas obras de remodelación dejó 4 trabajadores muertos y 10 heridos. Este año se cumplieron 10 años de aquel accidente y varios intentos para reformar el escenario deportivo.