Con una inversión que supera los 45 millones de dólares, fue adjudicado el proyecto de ampliación y modernización del estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, una de las obras deportivas más relevantes previstas en el país.
El anuncio lo hizo el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, a través de su cuenta en X, donde destacó el alcance de la iniciativa. “¡La ampliación del estadio Metropolitano ya fue adjudicada! Con una inversión de más de 45 millones de dólares, provenientes de los impuestos de los barranquilleros, el sueño de un Metro más grande ya es una realidad”, expresó el mandatario.
La intervención se perfila como una de las más ambiciosas en materia de infraestructura deportiva en Colombia. Con recursos del Distrito, que equivalen a cerca de $180.000 millones, el proyecto busca modernizar el principal escenario deportivo de la ciudad y adecuarlo a los estándares exigidos por la Conmebol y la FIFA.
Además de mejorar la experiencia para los asistentes y los deportistas, el plan apunta a posicionar a Barranquilla como sede habitual de eventos internacionales, entre ellos la eventual final de la Copa Sudamericana 2026, así como partidos de la Selección Colombia y espectáculos de gran formato.
Uno de los ejes de la intervención es la ampliación del aforo. El estadio pasará de 45.994 a 60.013 espectadores en partidos de fútbol, mientras que para conciertos podrá albergar hasta 75.000 asistentes, gracias a la reconfiguración interna y al uso de graderías móviles.
La redistribución de las tribunas permitirá sumar cupos en todos los sectores: Norte, Sur, Occidental y Oriental, además de áreas temporales para eventos no deportivos. Con ello, se busca mejorar la visibilidad, el confort y la experiencia general de los asistentes.
Cancha más cercana y estilo fútbol moderno
En el componente deportivo, la obra contempla la eliminación de la pista atlética, una solicitud recurrente de los aficionados, lo que permitirá que las tribunas queden más cerca del terreno de juego. Asimismo, el campo será descendido entre 1,8 y 4 metros, según el sector, con el propósito de generar una atmósfera más compacta y futbolera.
El estadio contará además con un gramado híbrido, que combina césped natural con fibras sintéticas, diseñado para soportar un uso más intensivo y facilitar el mantenimiento durante temporadas con alta programación de partidos y eventos.
Arquitectura, tecnología y servicios
El proyecto incluye una nueva fachada de carácter contemporáneo y bioclimático, con iluminación y pantallas LED, además de una cubierta que protegerá todas las tribunas. También se intervendrán los accesos, la circulación interna y los servicios al público.
En cuanto al confort, se construirán 10 enfermerías, se ampliará la red de baños con más de 288 sanitarios y 72 urinarios, y se habilitarán nuevas áreas gastronómicas, zonas técnicas y comerciales. La sala de prensa será tipo auditorio, con capacidad para cerca de 130 personas, junto a camerinos renovados, zonas VIP y espacios culturales.
El componente social incluye la reutilización de la grama retirada en parques, colegios y escenarios barriales, así como el reaprovechamiento de sillas, porterías y equipos de riego en otros espacios deportivos de la ciudad.
Las obras comenzaron a finales de enero de 2026 y tendrán una duración estimada entre 10 y 18 meses, con una entrega prevista entre octubre y finales de 2026. Con esta renovación, Barranquilla busca consolidar un escenario multipropósito que impulse el deporte, el turismo y la economía local, en línea con los grandes estadios de Sudamérica.