El antecedente que hoy beneficia a Balogun: ¿FIFA hizo lo mismo con Cristiano Ronaldo?

La habilitación de Folarin Balogun desató críticas de UEFA y Bélgica. El caso revive precedentes que también pueden ser polémicos si se miran en perspectiva.
La polémica decisión con Balogun recuerda el caso de Cristiano Ronaldo Crédito: AFP

La decisión de la FIFA de levantar la suspensión automática al delantero estadounidense Folarin Balogun ha desatado una fuerte polémica a nivel institucional. La UEFA se pronunció sobre el caso y, en un comunicado oficial, aseguró que esta determinación cruzó "una línea roja". Según el organismo europeo, aunque existen sanciones y reglamentos que pueden ser objeto de debate, este no es uno de esos casos.

"Es un principio consagrado en el reglamento, que no admite excepciones, y mucho menos en medio de un torneo donde otros jugadores se han encontrado en la misma situación y han cumplido su suspensión con regularidad", señaló la UEFA en su comunicado. Además, el organismo reflexionó sobre los cambios institucionales que ha experimentado el fútbol y advirtió que una decisión de este tipo, en un escenario tan relevante como la Copa Mundial de la FIFA, puede generar consecuencias tanto positivas como negativas para los jugadores, las selecciones y el deporte en su conjunto.

"Cuando quienes velan por el cumplimiento de las reglas ya no lo garantizan, la integridad del juego se ve comprometida y la credibilidad de la competición se ve socavada", agregó la entidad.

Por su parte, la Federación Belga, rival de Estados Unidos en los octavos de final del Mundial 2026, cuestionó la decisión de la FIFA citando el artículo 66.4 del Código Disciplinario, el cual "prevé claramente que una tarjeta roja (expulsión) conlleva automáticamente una suspensión para el siguiente partido del equipo", tal como se ha aplicado históricamente a todos los futbolistas sancionados durante la competencia.

Asimismo, la federación sostuvo que la suspensión de la sanción impuesta a Balogun contradice las disposiciones del Reglamento de la Copa Mundial de la FIFA 2026.

"Si un jugador o un oficial del equipo es expulsado por una tarjeta roja directa o indirecta (segunda amonestación), será automáticamente suspendido del siguiente partido de su equipo. Además, pueden imponerse sanciones adicionales", indicó la entidad en el comunicado publicado a través de su cuenta oficial en X.

A raíz de esta decisión han surgido numerosas preguntas sobre los precedentes de este tipo de medidas: ¿la FIFA ya había actuado de forma similar en otros casos? Para responder ese interrogante no es necesario remontarse demasiado en el tiempo, ya que uno de los futbolistas que también se benefició de un mecanismo similar de suspensión de la ejecución de una sanción fue uno de los grandes referentes del fútbol moderno y una de las principales figuras del Mundial 2026: el astro de la selección de Portugal, Cristiano Ronaldo.

Jugador de Estados Unidos, Folarin BalogunCrédito: AFP

Cristiano Ronaldo y Garrincha: los antecedentes más recordados

Aunque el caso de Balogun ha sido catalogado como extraordinario, no es completamente inédito. Existen algunos antecedentes en la historia del fútbol en los que los efectos de una expulsión fueron suspendidos o revertidos antes de un partido decisivo.

Uno de los ejemplos más recientes involucra a Cristiano Ronaldo. El capitán y uno de los referentes de Portugal llegó al Mundial 2026 con una sanción pendiente por una expulsión sufrida previamente con su selección tras un partido contra Irlanda (la acción, en cuestión, fue dar un codazo a un rival lo ponía en riesgo), lo que hizo que el jugador no disputara el último choque de la fase de clasificación ante Armenia.

En aquella oportunidad, la FIFA habría aplicado el mismo mecanismo disciplinario utilizado ahora con Balogun (artículo 27), es decir, la suspensión de la ejecución de la sanción, permitiéndole disputar el torneo sin perderse ningún encuentro. A pesar de que su suspensión era de tres fechas oficiales (obligándolo, en el papel, a ver los dos primeros partidos de su selección en el Mundial (República Democrática del Congo y Uzbekistán) desde el banquillo), los otros dos partidos de sanción quedaron en suspenso durante un año de prueba, lo que le permitió disputar la fase de grupos sin perderse encuentros.

El otro gran precedente se remonta al Mundial de Chile 1962 y tiene como protagonista a Garrincha, una de las máximas leyendas del fútbol brasileño. El extremo fue expulsado durante la semifinal frente a Chile, por lo que debía perderse la final contra Checoslovaquia. Sin embargo, tras una revisión del caso, las autoridades terminaron autorizando su participación en el partido por el título, una decisión que aún hoy es considerada una de las más emblemáticas en la historia de los Mundiales.

El jugador no ha llegado a semifinales en la Copa del mundo.Crédito: AFP

Precisamente por esa similitud, varios medios internacionales han comparado el caso de Balogun con el de Garrincha, al tratarse de dos decisiones excepcionales que modificaron el impacto deportivo de una expulsión.

Caso Balogun: un hecho excepcional

En condiciones normales, una tarjeta roja directa durante la Copa Mundial implica automáticamente la suspensión para el siguiente partido del jugador expulsado. De hecho, antes de conocerse la resolución definitiva, la propia FIFA había señalado que no existía un procedimiento ordinario de apelación para evitar esa sanción automática.

En el caso de Folarin Balogun, FIFA no anuló técnicamente la tarjeta roja; lo que hizo fue suspender la ejecución de la suspensión automática de un partido, amparándose en el artículo 27 de su Código Disciplinario. Eso le permite jugar contra Bélgica, pero la sanción queda en una especie de período de prueba de un año.

Este hecho ha levantado críticas de todas las áreas. Inclusive en el espectro político, el ministro de Asuntos Exteriores belga, Maxime Prévot, quien además fue árbitro de fútbol, aseguró que la decisión genera serias dudas sobre la independencia de la FIFA.

"Si una llamada telefónica es realmente la explicación de esta decisión incomprensible, equivaldría a socavar las reglas más básicas del fútbol y del deporte en general", afirmó el funcionario. Y es que este hecho se desató tras una confirmación de la Casa Blanca en la que expresa que Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, confirmó que habló con el presidente del organismo, Gianni Infantino. Esta acción presume que se permitiera que Balogun, máximo goleador de Estados Unidos en el torneo, quedara habilitado para disputar el encuentro de este lunes, pese a haber sido expulsado con tarjeta roja durante la victoria de su selección sobre Bosnia y Herzegovina.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Por qué la FIFA permitió que Folarin Balogun juegue con Estados Unidos pese a su expulsión?

La FIFA no anuló la tarjeta roja de Folarin Balogun, sino que suspendió la ejecución de la sanción automática de un partido con base en el artículo 27 de su Código Disciplinario. Esto le permite disputar el encuentro de octavos de final, mientras la sanción queda sujeta a un período de prueba.

¿Qué dijeron la UEFA y la Federación Belga sobre el caso Folarin Balogun?

La UEFA cuestionó la decisión al considerar que afecta la integridad y la credibilidad de la competición. Por su parte, la Federación Belga sostuvo que la medida contradice el Código Disciplinario y el reglamento del Mundial, al recordar que una expulsión implica la suspensión automática para el siguiente partido.

Estados Unidos ya está en octavos de final del Mundial 2026.Crédito: AFP

¿Qué antecedentes existen de decisiones similares al caso de Folarin Balogun en los Mundiales?

Entre los precedentes más conocidos figuran Cristiano Ronaldo, quien se benefició de la suspensión de la ejecución de una sanción antes del Mundial 2026, y Garrincha, autorizado para disputar la final del Mundial de 1962 tras una revisión de su expulsión en las semifinales.

¿Qué consecuencias ha generado la decisión de la FIFA sobre Folarin Balogun?

La medida provocó cuestionamientos de organismos deportivos y autoridades políticas sobre la aplicación de los reglamentos y la independencia de la FIFA. La controversia aumentó después de conocerse que Donald Trump habló con Gianni Infantino antes de que Balogun fuera habilitado para jugar con Estados Unidos.