Brasil goleó a Haití y despejó dudas; dieciseisavos a la vista

Los caribeños intentaron anotar hasta el último minuto, pero la calidad brasileña se impuso.
Los sudamericanos consiguieron su primera victoria y dejaron al borde de la eliminación a Haití. Crédito: AFP

Luego de 10 años y pocos días, se volvieron a enfrentar. En el estadio de Filadelfia, haitianos y brasileños se jugaron la permanencia en el mundial 2026. Brasil tenía créditos al haber empatado contra Marruecos en el debut que fue altamente criticado en el país cinco veces campeón; en cambio, el equipo que no jugó ninguno de sus partidos de clasificación de local en su país (por cuestiones sociales y políticas) perdió ante Escocia su primer juego.

El estadio se llenó para ver el juego; Ronaldo, Kaká y Ronaldinho no faltaron a la fiesta que iniciaría tarde para los dirigidos por Ancelotti, puesto que se les veía acelerados en los albores del cotejo, como nerviosos por la presión de ser los favoritos. Y eso les jugó en contra, pues a Haití, incluso, se le llegó a ver cómodo defendiéndose y enviando balones largos a sus atacantes desde mitad de cancha.

Pero nada más que un espejismo. Al minuto 15, Brasil encontró lo que necesitaba: un gol que le diera la tranquilidad de sumar de a tres. Fue obra de Raphinha que no celebró, pese a que la hinchada sí; porque sabían que era necesario, aunque el árbitro hubiera pitado fuera de lugar.

Brasil se destapó ante Haití

Brasil se concentró, comenzó a dar y recibir ataques de los haitianos que tuvieron varias jugadas en fuera de juego y una pésima ejecución en el último tercio del campo rival.

Al minuto 23 llegó el segundo gol brasileiro en el mundial. Vinicius desbordó por su banda y remató, el portero Placide tapó, dejando rebote en su intervención. Fue Matheus Cunha el que empujó la pelota para celebrar, tembloroso, en una esquina del estadio de Filadelfia.

El tiempo de hidratación le vino bien a Haití, que pudo calmar la ansiedad del tanto bebiendo y escuchando a su director técnico dar indicaciones. Durante diez minutos intentaron armar jugadas de peligro, pero los centros pasados no significaron más que un soplo para Alisson.

Y entonces llegó la jugada que abrió el primer tiempo. El propio Cunha hizo el segundo tanto de la noche, tras recibir un pase filtrado de Vinicius que mandó a la escuadra; otra vez el tembleque en la misma esquina del palacio deportivo estadounidense.

Raphina, lesionado

Pero no todo fue alegría. El extremo y capitán del Barcelona salió tres minutos más tarde ante una lesión muscular que no le permitió continuar el juego. En su lugar, ingresó Rayan.

Algunos minutos más tarde, Vinicius celebró su segundo gol mundialista al encarar a la defensa y definir, rasante, entre las piernas del portero haitiano. No hubo tiempo para más en la primera mitad.

Haití, un equipo en búsqueda de la hazaña

Para el segundo tiempo, fue el equipo de la isla caribeña el que comenzó mejor, pero los brasileños supieron sufrir e hilar contrataques que no terminaron en gol por poco.

Ancelotti se vio alarmado cuando en un tiro de esquina, Ricardo Ade remató de cabeza, Allison salvó el descuento al 62 y Danilo ahogó el fuego con una chilena. Por ello realizó más cambios en la plantilla, dándole minutos a Martinelli y a Endrick, que por fin pudo debutar, y el público animó a la joven promesa de su país.

Un par de minutos después, el 22 brasileño estrelló un balón en el travesaño, luego de que Vinicius le dejara servido el balón en el borde del área chica, pero la acción quedó anulada por fuera de lugar del 10.

Haití siguió animado, como si un gol los salvara de la eliminación temprana, pero los centros eran herrados, los pases inconclusos en la última área y los retrocesos los llevaban a hilvanar pases desde la defensa para encontrar una nueva oportunidad.

Brasil se dedicó a contraatacar, pero sus remates tampoco iban dentro de los tres palos. Faltando quince minutos, la dinámica pareció alterarse; ahora era la 'canarinha' la que controlaba el duelo y Endrick anotó un tanto que le invalidaron mientras celebraba por fuera de lugar al minuto 76.

Rendirse no era una opción

La presión alta resultó ser la única respuesta de Haití, que no dejó de luchar hasta el final. Ancelotti sacó a Vinicius y a Guimaraes, para encerrarse en defensa y evitar un gol en contra; la técnica funcionó y las camisetas Saeta deslucieron una vez más en los fuera de juego.

Allison volvió a ser figura en las últimas de juego, evitando la caída de su arco. Con el resultado, Brasil se subió al liderato, pero deberá definirlo en la última jornada ante Escocia y esperar que Marruecos no gane a Haití.