Si bien las águilas de Seattle celebraron el Super Bowl de 2026, los Patriots celebran la aparición de Christian González, el colombiano que juega como cornerback. Con 22 años, González, nacido en Texas y con raíces colombianas hizo historia al ser el primer colombiano en jugar el juego definitivo de la NFL.
Y seguirá haciendo historia: pues pasará a ganar, por año, 40 millones de dólares. Según medios de comunicación en Estados Unidos, luego de su participación en el super tazón, las probabilidades de que firme una millonaria renovación con la franquicia para la que juega son altas. Especialistas del entorno del deporte rey en el país norteamericano, el acuerdo será de cuatro años con un valor cercano a los 160 millones de dólares mensuales.
Así las cosas, el esquinero tendrá el salario más alto de la historia para un jugador en esta posición en la NFL, lo cual es sorprendente teniendo en cuenta la edad del texano. Esto, además, sería consecuencia del gran potencial que ven en el deportista. Actualmente su contrato es de 2,2 millones de dólares al año; alrededor de 8 mil millones de pesos colombianos, al cambio de hoy..
El deportista colombiano mejor pago en la historia
De concretarse este acuerdo, González superaría, y por mucho, a otros deportistas del país y los salarios que han devengado a lo largo de la historia de Colombia. Juan Pablo Montoya, por ejemplo, en la Formula 1 alcanzó a ganar entre 10 y 12 millones de dólares por año. Pasarían años para que algunos futbolistas comenzaran a ganar estas cifras.
En la actualidad, Jhon Jader Durán gana alrededor de 20 millones de dólares al año, y Luis Díaz, que juega en el Bayern Múnich, devenga alrededor de 14 millones de dólares por temporada. Falcao llegó a ganar este salario como jugador del Mónaco.
La trayectoria de González
El deportista, que en 2026 cumplirá 23 años de edad, podría liderar la tabla de deportistas que más dinero ha ganado en Colombia. Pero todo comenzó en el fútbol universitario, donde llamaba la atención por su físico, velocidad y capacidad para competir en coberturas individuales. Se destacó cumpliendo labores más complejas dentro del campo de juego y Los Patriotas se interesaron en él. Se integró rápidamente a la escuadra y ayudó a su equipo a llegar a la final del Súper Tazón.
Aunque el equipo para el que juega perdió la final ante las águilas de Seattle, el colombiano se presentó en rueda de prensa, allí agradeció el respaldo recibido por la hinchada. Así lo dijo: "Gracias por creer en mí y empujarme a ser quien soy; los amo, no lo logramos, pero volveremos y lo conseguiremos. Viva Colombia".
El jugador no ocultó sus raíces en el juego, puesto que en su casco pegó un sticker de la bandera de Colombia. Al respecto mencionó: "Sentimos el apoyo, seguro, me alegro de representar a latinos y países latinos; esto significa mucho para mí y para mi herencia, y me encanta poder usar mi herencia con orgullo. Es asombroso".