El fútbol europeo volvió a quedar en el centro del debate por racismo y discriminación. Mientras la Champions acapara la atención con duelos como Real Madrid vs. Benfica, el caso entre Vinícius Júnior y Gianluca Prestianni reabrió una discusión que trasciende lo deportivo: ¿cómo se prueban los insultos racistas y qué garantías existen para sancionar sin arbitrariedades?
En Peláez y de Francisco, de La FM, los analistas Hernán Peláez y Martín de Francisco abordaron las implicaciones disciplinarias y el trasfondo social del episodio. La polémica creció tras conocerse que la UEFA no cuenta con una prueba audiovisual concluyente sobre lo que habría dicho el jugador del Benfica.
¿Qué pasó entre Vinícius y Prestianni y qué dice la UEFA?
Según lo revelado en el espacio radial, “la UEFA dice que al no tener una prueba fehaciente de que el señor Prestianni le haya dicho macaco, mono, simio a Vinícius Júnior, lo que van a tener en cuenta es lo que dijeron los compañeros”, explicó Hernán Peláez.
Esa decisión abrió un nuevo frente. El Benfica respondió que, si se tendrán en cuenta testimonios, se escuche “a todos los jugadores del campo para saber qué fue lo que dijo”, pues —según el club— no existe “una foto o un video que diga que le dijo tal cosa”.
Además, el equipo portugués estudia acciones legales. “Lo que quieren hacer es presentar un caso penal en contra de Vinícius y Mbappé por haber agredido al señor Prestianni”, agregó Peláez, en referencia también a Kylian Mbappé.
Un elemento que llamó la atención fue el gesto del argentino. “Ahora sí vimos cuando Prestianni tapó la boca”, comentó Peláez, mientras Martín de Francisco precisó: “Tapó boca… tapó boca propia”.
La controversia se amplió con la intervención del exárbitro Javier Castrilli, quien cuestionó la conducta de Vinícius. Según citó Martín, Castrilli sostuvo que el brasileño “humilla, denigra, genera violencia, que es un provocador serial, que está parado en la impunidad que le dan los árbitros pusilánimes y que luego se victimiza”.
Peláez matizó esa postura: “Me parece que ya es un exceso”, aunque admitió que el comportamiento de algunos futbolistas puede generar reacciones.
¿Cómo se sancionan los actos de racismo en el fútbol?
El debate no se limitó al cruce en Madrid. Peláez recordó un caso reciente en la Copa Libertadores, en el partido entre Huachipato y Carabobo FC, donde integrantes del club venezolano denunciaron cánticos xenófobos.
“Más o menos un cántico decía: ‘venecos aguantan hambre’… ahí hay sí cantos xenófobos”, afirmó Peláez. Martín respondió que ese tipo de hechos “lo pueden penalizar”.
Sin embargo, el eje de la discusión volvió a la dificultad probatoria. Castrilli advirtió un riesgo futuro: “De ahora en adelante un jugador puede arrancar a correr donde está el árbitro y decirle: ‘El lateral me acaba de insultar’. Entonces, ¿qué hace el árbitro ahí? ¿Quién prueba que lo insultó?”.
La pregunta es de fondo: sin grabaciones claras, ¿basta el testimonio? ¿Se protege adecuadamente a la víctima sin vulnerar el debido proceso?
En paralelo, un comentario leído al aire —que cuestionaba la vida personal de Vinícius en medio del debate racial— fue rechazado por los panelistas. “Eso no tiene defensa alguna”, sentenció Martín, subrayando que las decisiones sentimentales de un jugador no guardan relación con el combate al racismo.
El caso Vinícius-Prestianni sigue abierto y podría sentar precedente. Entre la necesidad de erradicar el racismo y la obligación de garantizar pruebas sólidas, el fútbol vuelve a enfrentar un dilema que exige coherencia institucional y responsabilidad colectiva.