El presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), Ramón Jesurún, quedó en el centro de una fuerte controversia por presuntas intervenciones en las designaciones arbitrales de la Liga BetPlay II-2026, desatadas por declaraciones del exárbitro, Wílmer Barahona, quién denunció públicamente que existen pagos irregulares (denominados "peajes") para obtener designaciones arbitrales en el fútbol profesional colombiano. Barahona presenta supuestos comprobantes bancarios de consignaciones a nombre de Ímer Machado, entonces director técnico de la Comisión Arbitral.
Esta polémica se desató luego de una publicación del diario La Patria de Manizales, en la que describía como Jesurún, presuntamente, influía en el cambio de las asignaciones hechas inicialmente a los árbitros Wilmar Roldán y Javier Villa para la décima fecha del torneo, un señalamiento que, de confirmarse, pondría en entredicho la transparencia del arbitraje colombiano.
Esas modificaciones, según la publicación, respondieron a gestiones directas del máximo dirigente de la federación. En las investigaciones también se menciona a Nicolás Gallo, aunque el foco de las acusaciones recae sobre las decisiones atribuidas a la cabeza directiva de la FCF.
La respuesta oficial de la Federación
Horas después de conocerse las denuncias, la FCF salió a desmentirlas con un comunicado contundente. La entidad rechazó de manera categórica los señalamientos según los cuales Jesurún, o terceros ajenos a la Comisión Arbitral Nacional (CAN), habrían intervenido directa o indirectamente en la designación, modificación o sustitución de árbitros.
Según el texto, las decisiones sobre las designaciones arbitrales corresponden exclusivamente a la CAN, organismo integrado por personas de reconocida trayectoria jurídica e institucional, entre ellas quienes han ejercido altas dignidades en la administración de justicia del país. La Federación fue enfática: ni el presidente ni terceros externos tienen facultades para disponer, ordenar o modificar dichas designaciones.
"Las decisiones relacionadas con las designaciones arbitrales corresponden a la Comisión Arbitral Nacional, organismo competente para adoptar las determinaciones que, en esta materia, le atribuyen las disposiciones y reglamentos aplicables. (...) Ni el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol ni terceros ajenos a dicha instancia tienen facultades para disponer, ordenar o modificar las designaciones arbitrales", afirmó.
El comunicado también aclaró un punto puntual que había generado ruido: la solicitud internacional para que un árbitro colombiano participara en un partido programado en septiembre. La FCF explicó que esa invitación fue atendida por escrito, pero que, por las necesidades del calendario y la programación de las competiciones locales, no fue posible disponer de un árbitro en esa oportunidad.
"La FCF reitera su respeto por las competencias y funciones de la Comisión Arbitral Nacional y su compromiso con la institucionalidad, la transparencia y el cumplimiento de las disposiciones que regulan el fútbol colombiano", concluyó el comunicado.
Lo que está en juego para el fútbol colombiano
El trasfondo institucional le da peso a la polémica. Las normas de la FIFA exigen a las federaciones nacionales manejar sus asuntos internos con autonomía, sin injerencia de agentes externos, y el artículo 14 de sus estatutos contempla una eventual suspensión en caso de incumplimientos graves. Sin embargo, hasta el momento no existe ninguna sanción vigente contra la Selección Colombia ni una exclusión de la Copa América 2028; cualquier medida dependería de una investigación formal de la Comisión de Ética de la FIFA.
En medio de la disputa, la FCF anunció recientemente la integración de la nueva Comisión Arbitral Nacional para el periodo 2026-2027, compuesta por cinco miembros que comenzaron funciones desde el 28 de agosto. El movimiento busca proyectar normalidad institucional mientras la opinión pública sigue de cerca el desenlace de las denuncias.
Por ahora, el caso permanece abierto: de un lado, la versión periodística que apunta a una posible injerencia directa del presidente de la Federación; del otro, la respuesta institucional que insiste en el respeto a la autonomía de la CAN. Todo indica que la última palabra la tendrán las investigaciones y los organismos competentes.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué denuncias generaron la polémica arbitral en Colombia?
El exárbitro Wílmer Barahona denunció presuntos pagos irregulares, conocidos como “peajes”, para obtener designaciones en el fútbol profesional colombiano. También presentó supuestos comprobantes bancarios relacionados con Ímer Machado, quien fue director técnico de la Comisión Arbitral.
¿De qué se acusa a Ramón Jesurún en las designaciones arbitrales?
Una publicación de La Patria señaló una presunta intervención de Ramón Jesurún en cambios de las designaciones de Wilmar Roldán y Javier Villa para la décima fecha de la Liga BetPlay II-2026. El señalamiento hace referencia a supuestas gestiones del presidente de la FCF.
¿Qué respondió la Federación Colombiana de Fútbol?
La FCF rechazó categóricamente las acusaciones y afirmó que las designaciones, modificaciones o sustituciones de árbitros corresponden exclusivamente a la Comisión Arbitral Nacional (CAN). Según la Federación, ni Jesurún ni terceros externos tienen facultades para intervenir en esas decisiones.
¿Qué dijo la FCF sobre la solicitud de un árbitro colombiano para un partido internacional?
La Federación explicó que recibió y respondió por escrito una solicitud internacional para contar con un árbitro colombiano, pero que no fue posible disponer de uno debido a las necesidades del calendario y la programación de las competiciones locales.
¿Qué puede pasar con la polémica por las designaciones arbitrales?
El caso permanece sujeto a las investigaciones y actuaciones de los organismos competentes. La FCF sostiene que existe autonomía de la Comisión Arbitral Nacional y que mantiene su compromiso con la institucionalidad y la transparencia, mientras las denuncias todavía deben ser esclarecidas.