El fútbol inglés vivió uno de los episodios más impactantes de su historia reciente. El 22 de febrero de 2026, el tradicional club Sheffield Wednesday consumó un descenso histórico en la Championship tras perder 2-1 el clásico ante Sheffield United, en el denominado Steel City Derby.
La caída no solo confirmó una temporada desastrosa, sino que marcó un récord sin precedentes: es el primer equipo en la historia del fútbol profesional inglés en descender matemáticamente en febrero, cuando aún restaban 13 jornadas por disputarse. Este es, hasta la fecha, el descenso más prematuro jamás registrado en Inglaterra.
Un descenso sellado en el clásico y con números negativos
El golpe definitivo llegó en el partido más sensible del calendario: el clásico de la ciudad. La derrota 2-1 frente al Sheffield United terminó por sentenciar matemáticamente al Wednesday, que ya venía arrastrando una campaña prácticamente irremontable.
El equipo ocupaba el último lugar de la Championship (20º puesto) al momento de confirmarse el descenso. Lo más llamativo es que lo hacía con –7 puntos, una cifra inédita a estas alturas del campeonato. Haciendo un breve resumen del hecho, el Wednesday sumó en total 24 partidos perdidos, 8 empates y sólo una victoria. Alcanzó disputar esta fecha teniendo -46 goles en contra.
Su director técnico, el danés Henrik Pedersen, declaró que la situación es evidentemente dolorosa, pero que el club "puede volver a ser grande". También expresó que, a pesar de que el club ya se declarara en el descenso, aún busca terminar su temporada en la Championship. "Nos quedan 13 partidos y lo daremos todo representando a este club hasta el final".
Este resultado no alcanzó para revertir la pesada sanción que marcó su destino desde el arranque de la temporada. Con 13 jornadas aún por disputarse, el equipo quedó matemáticamente descendido, un hecho sin precedentes en el profesionalismo inglés por lo anticipado del desenlace.
La magnitud del impacto fue aún mayor por tratarse de una institución con profunda tradición en el fútbol británico, cuya caída quedó oficialmente sellada en el partido más simbólico del calendario local. El Sheffield Wednesday, fundado en 1867, es uno de los clubes más antiguos y representativos de Inglaterra. A lo largo de su historia ha alternado entre la Primera y Segunda División, con una presencia destacada en la élite hasta su última participación en la Premier League en el año 2000.
En cuanto a su palmarés, la institución posee un historial relevante en el ámbito local: cinco títulos de liga en la máxima categoría, tres FA Cup, una Community Shield y una Copa de la Liga. Este último trofeo lo consiguió en la temporada 1990–91, cuando, siendo equipo de segunda división, derrotó al Manchester United, firmando una de las gestas más recordadas de su historia reciente.
Sanciones financieras y administración: la raíz de la crisis
El origen del desastre no estuvo únicamente en lo deportivo. Medios como BeSoccer detallaron que el club comenzó la temporada con una deducción total de 18 puntos, producto de graves incumplimientos administrativos y financieros.
Entre los motivos señalados se encuentran impagos a jugadores, violaciones a las normas financieras y entrada bala en administración (lo que representa una bancarrota deportiva no declarada) Esta combinación de factores dejó al equipo en una situación prácticamente irreversible desde el arranque del campeonato. La deducción inicial lo condenó a remar desde el fondo de la tabla, sin margen de error.
El efecto fue devastador: incluso si el equipo hubiese tenido un rendimiento promedio, la penalización hacía extremadamente difícil alcanzar la zona de salvación. Finalmente, la campaña terminó convirtiéndose en una de las más negativas registradas en la categoría. Se trata no solo del descenso más prematuro en el calendario, sino también de uno de los más contundentes en términos estadísticos, dado que ningún equipo había quedado matemáticamente eliminado con tantas fechas por delante.
Un récord histórico en el fútbol inglés
La dimensión del caso trasciende a la Championship. La prensa internacional ha resaltado que este es el primer descenso confirmado en febrero en el fútbol profesional inglés, un hecho que rompe con más de un siglo de competiciones organizadas.
El registro convierte al Sheffield Wednesday en protagonista de una marca histórica, aunque por razones negativas. El club pasó de ser una institución con peso tradicional en el balompié británico a firmar uno de los episodios más críticos documentados en el sistema de ligas del país.
El Steel City Derby quedará así en la memoria no solo por la rivalidad centenaria, sino por haber sido el escenario donde se selló oficialmente una caída inédita.
Con –7 puntos, una deducción de 18 unidades y solo una victoria en la temporada, el caso se perfila como uno de los ejemplos más drásticos de cómo las sanciones financieras pueden condicionar de forma definitiva el destino deportivo de un club.
El fútbol inglés, acostumbrado a finales dramáticos en mayo, vivió esta vez un desenlace anticipado en pleno invierno. Un descenso que, más allá del resultado en el clásico, ya estaba escrito desde el inicio de la temporada.