Argentina, con Messi como figura, le remontó a Inglaterra y jugará la final contra España

El juego tuvo llanos y picos de intensidad en los que ambos equipos demostraron la calidad de sus nombres.
Messi anotó dos asistencias frente a Inglaterra. Crédito: AFP

La última semifinal del mundial 2026 se vivió en el Estadio Atlanta. La previa ya mostraba un ambiente caldeado, y en los himnos de ambas naciones se escucharon chiflidos de la hinchada contraria. Las Maldivas aún no se olvidan y en el canto de los jugadores se veía la energía con el que entonaron su símbolo patrio.

En apenas dos minutos de juego se vieron las fricciones entre ambas selecciones, tres faltas; una no pitada contra Messi, fue el inicio del cotejo. Ambas selecciones plantearon sus tácticas y los extremos ingleses impusieron su velocidad ante los laterales sudamericanos.

Tras la calentura inicial, la fuerza se mantuvo; pero Inglaterra se veía más cerca del arco del Dibu; habían pasado 20 minutos y ninguno de los equipos había realizado un disparo al arco contrario. El tiempo de hidratación trajo más presencia del equipo dirigido por Lionel Scaloni en el campo rival, pero los ingleses hallaron en el contrataque la respuesta a la propuesta de los albiazules.

Recién al minuto 32 se registró un remate de cabeza de Stones que se fue desviado. La primera amarilla del partido se mostró al minuto 36, para Anderson, que derribó a Messi, que había dejado a Kane en el suelo y a Spence detrás.

Primer tiempo entre argentinos e ingleses: más faltas que fútbol

Tras esta jugada, Enzo Fernández remató al arco; la pelota estuvo cerca de entrar. Lisandro Martínez también vio la tarjeta amarilla al minuto 41, por halar la camisa de Jude Bellingham.

Ingleses y argentinos se repartieron la pelota, pero la posesión europea era mayor, proyectando mejores pases y buscando no perder el control del mismo, para evitar contraataques de los sudamericanos.

El primer tiempo se acabó y los jugadores increparon al árbitro tras su pitido. En total, se registraron 19 faltas: 12 de Argentina y 7 de Inglaterra.

El segundo tiempo: a todo o nada

Con el descanso intermedio, ambas selecciones salieron con más claridad sobre cómo solucionar el partidos. Argentina tuvo sus opciones iniciales, pero no concretó en gol e Inglaterra siguió presionando los intentos de salida. Cuti Romero vio la amarilla en el minuto 51, tras agarrar de la cintura a Bellingham y evitar que continuara su recorrido hacia el arco del Dibu.

No obstante, la alegría sudamericana se vino abajo al minuto 57. Gordon finalizó una jugada de contraataque que incluyó a Bellingham y un disparo desde la defensa europea. Argentina rápido reaccionó y con Simeone encontró un tiro de esquina que le permitió acercarse a los de Messi.

Tras el tanto, Inglaterra se defendió en bloque y los argentinos tomaron la posesión de la pelota para buscar el empate. Al minuto 68, Nicolás González tuvo el empate, pero su remate de cabeza fue atajado por Pickford. En el mejor momento de Argentina, llegó el gol inglés y el segundo y último paraje de hidratación.

Ambos técnicos buscaron en los cambios las respuestas a sus necesidades. Los últimos veinte minutos del juego definirían el futuro de Argentina. Pickford volvió a salvar a su país tras la embestida albiazul que tuvo dos cabezazos en menos de un minuto.

La pelota no quería entrar para los argentinos, que seguían presionando; Messi vivía sus últimos minutos como capitán en mundiales, y los ingleses solo esperaban a que el partido terminara. Entonces llegó Enzo Fernández, que había intentado en tres oportunidades. Y la tercera fue la vencida: en tiro de esquina, Messi tocó con De Paul, este le devolvió; la pulga corrió hacia el centro del campo y tocó para el mediocampista, que la mandó a guardar para el empate.

Tensión completa en Atalanta

Tras la consecución del empate, Argentina siguió presionando. Con la idea de no jugar el tiempo extra, los dirigidos por Scaloni siguieron con un ataque que no se había visto en toda la copa del mundo. Lautaro Martínez, que ingresó tras el segundo tiempo de hidratación, se hizo figura tras un testarazo en el 90+2 (el árbitro añadió nueve extras).

La asistencia fue de Messi, en un ataque en el que casi se metieron en la línea final. Scaloni sonreía y la tribuna alentaba el nombre de Lionel puesto que sumaba en el récord personal de más asistencias mundialistas.

Argentina y España jugarán una final inédita en la Copa del Mundo. Será la revancha de una Finalissima que no se jugó por la invasión de Israel y Estados Unidos a Irán en febrero de 2026.