En medio de un presente turbulento de la selección italiana y una serie de derrotas importantes en su camino hacia los torneos mundialistas, la Federación Italiana de Fútbol decidió tomar nuevos rumbos.
Tras la reciente caída ante Bosnia-Herzegovina por penales (4-1), en el marco de la clasificación al Mundial 2026, varios miembros directivos dimitieron de sus cargos, entre ellos el presidente de la federación, Gabriele Gravina, y el entonces seleccionador y excentrocampista histórico , Gennaro Gattuso .
En medio de este escenario, el nombre de José ‘Pep’ Guardiola ha surgido como una alternativa de alto impacto mediático. Sin embargo, su inclusión en la lista responde más a una aspiración institucional que a una negociación concreta.
Guardiola, entre el “sueño” y las opciones reales
Varios medios europeos han señalado que Pep Guardiola figura dentro de un grupo amplio de candidatos evaluados por la Federación Italiana de Fútbol. No obstante, fuentes institucionales no han confirmado contactos formales, y el propio contexto contractual del técnico español representa un obstáculo significativo.
Actualmente, Guardiola mantiene un vínculo vigente con el Manchester City hasta 2027, lo que dificultaría cualquier salida anticipada. Además, nunca ha dirigido una selección nacional, un factor que añade incertidumbre sobre su eventual adaptación a un proyecto de este tipo.
Y es que el directivo acumulaba críticas desde distintos sectores por la gestión realizada durante el último año. Aunque inicialmente había manifestado su intención de continuar en el cargo, finalmente se confirmó la salida de varios miembros de la dirigencia italiana, lo que deja abierta la puerta para que entrenadores con proyección internacional entren en la lista de posibles candidatos para asumir la dirección de la Selección de Italia.
¿Qué otras opciones considera la FICG?
Frente a esta opción, aparecen varias alternativas, de acuerdo con el perfil que busca la selección. Entre ellas destacan nombres como Roberto Mancini, quien ya condujo a Italia al título de la Eurocopa 2020; Antonio Conte, actual entrenador del Napoli y reconocido por su carácter competitivo; y Massimiliano Allegri, con amplia experiencia en el fútbol localy quién actualmente dirige al AC Milan.
De acuerdo con fuentes cercanas al entorno federativo, la prioridad de la FIGC sería optar por un perfil que conozca el sistema interno del calcio, lo que reduce las probabilidades de una apuesta internacional como la de Guardiola en el corto plazo.
Sin embargo, el interés en el entrenador español refleja una intención de renovación estructural. Su perfil, asociado a proyectos de largo plazo y a un estilo de juego definido, es visto como una posible vía para modernizar el fútbol italiano, aunque su llegada requeriría cambios significativos en la planificación institucional.