Marruecos es líder del grupo C, tras vencer a Escocia por la mínima

Los africanos se clasificaron a dieciseisavos con un gol tempranero; son líderes de grupo.
Ambos equipos tuvieron jugadas de riesgo, pero no lograron concretar jugadas claras. Crédito: AFP

En el Estadio de Boston Foxborough, Escocia y Marruecos hicieron gala de fútbol. Las diferencias de fútbol (que formaron muy diferente y asimismo propusieron estilos distintos) también fueron culturales, algo que se notó desde los himnos, puesto que para los escoceses fue la gaita la que acompañó su letra, mientras que las trompetas hicieron lo propio con los leones del Atlas.

Recién el árbitro pitó y el equipo africano se puso al frente del marcador con un gol de Ismael Saibari. Brahim Díaz dio un pase profundo que rompió las líneas escocesas y el delantero no dudó en mandar a guardar la pelota. Es, hasta el momento de publicado el presente artículo el gol más rápido registrado en la Copa del mundo.

El partido se volvió rápido, y ambos equipos anticipaban pases rivales y el mediocampo fue el escenario más común en los primeros minutos. Marruecos estuvo cerca del segundo, pero los atacantes no fueron capaces de empujar un balón que bien El Khannouss puso al medio.

Marruecos volvió a estar cerca por un despiste defensivo, que Hakimi no capitalizo, por la buena respuesta de Angus Gunn. Las cámaras apuntaron a Pep Guardiola, mientras los jugadores tomaban la pausa de hidratación.

Mctominay no tuvo un buen inicio de juego y en la entrega del balón no estuvo preciso, pero el reposo le vino bien, porque entró en juego una vez retomaron el cotejo.

No obstante, más enchufado entró Marruecos, que continuó atacando con ferocidad, tanto impuso su juego que los escoceses en las gradas comenzaron a abuchear. El técnico Clarke parecía preocupado ante las llegadas de Marruecos, y se mantenía activo en sus líneas. Su equipo no había rematado una sola vez, tras corridos 37 minutos de juego. Hakimi dio derroche de calidad, superando al veterano Robertson, pero no concretó el pase hacia el centro del campo menor. Escocia logró atacar al final del primer tiempo, pero no llegó el empate.

Un segundo tiempo cerrado

En el segundo tiempo, Escocia jugó con ímpetu, las bandas fueron los espacios que buscaron para hacer daño a los africanos. Tras una jugada de peligro europea, Marruecos tuvo un palo al travesaño que asustó a los de azul, que sufrieron ante la presión de sus adversarios. Gunn se convirtió en héroe tras atajar una pelota de riesgo en un tiro de esquina cobrado al primer palo.

El equipo del occidente de Europa fue el que más generó en general durante el segundo tiempo, pero no remataron de manera correcta, por lo que Bono no tuvo mucho trabajo. El árbitro no pitó acciones dentro del área en la que los delanteros escoceses cayeron y el VAR no intervino.

Ambos equipos realizaron cambios con el fin de refrescar el juego, que no tuvo una gran asertividad luego del tanto marcado en el minuto dos. Los leones del Atlas sufrieron el cierre del encuentro en Boston, pero la defensa y Bono estuvieron acertados de cara a mantener el arco en Cero.

Mctominay, Robertson y compañía estuvieron cerca del empate en varias ocasiones en los últimos diez minutos del partido. Y cuando llegaron los últimos seis de adición, Marruecos volvió a controlar la posesión del balón, teniendo una oportunidad con Samir Elmourabet, que Gunn sacó ágil, aunque el árbitro no lo vio y pitó saque de meta.

Con los últimos minutos en juego, Escocia se fue con todo al ataque, pero la defensa africana fue efectiva y los leones tuvieron un último remate, que la delantera desaprovechó.

Con el resultado, Marruecos aseguró su presencia en dieciseisavos, pero definirá su posición en la última jornada.

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