Mundial 2026 en la mira: prohibiciones, tensiones y precios elevados encienden las alarmas

El Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, ha estado marcado por múltiples sorpresas desde distintas aristas.
La FIFA le entregó a Donald Trump el Premio de la Paz, una distinción creada para esta edición de la Copa del Mundo. Crédito: AFP

El Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, ha estado marcado por varias sorpresas desde distintas aristas. Este torneo ya es reconocido como la edición con mayor número de selecciones debutantes, entre ellas Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán, lo que refleja una mayor diversidad competitiva en el fútbol internacional.

Al mismo tiempo, otras selecciones regresan a una cita mundialista tras largos periodos de ausencia, como es el caso de Escocia y Haití. Este último equipo aseguró su clasificación luego de imponerse 2-0 ante Nicaragua, aunque no pudo disputar partidos como local debido a la crisis interna que atraviesa el país caribeño, un factor que ha impactado directamente su preparación deportiva.

De cara a la realización del torneo, resulta clave hacer un recuento de las principales problemáticas registradas durante el último año, así como analizar cómo factores sociales y políticos podrían incidir en el desarrollo del evento y en la participación de las distintas selecciones.

Restricciones migratorias y acceso de aficionados

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, señaló el año pasado que “el mundo es bienvenido en Estados Unidos”, en referencia al alcance global que se espera para el Mundial 2026. En esa línea, proyectó la venta de entre seis y siete millones de entradas, así como la llegada de millones de visitantes internacionales durante el torneo.

Sin embargo, actualmente, distintos reportes indican que algunos grupos de aficionados podrían enfrentar dificultades para ingresar a territorio estadounidense, uno de los países sede y encargado de albergar la mayoría de los partidos del certamen.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA.Crédito: Foto tomada de AFP

Estas situaciones se enmarcan en las políticas migratorias vigentes en Estados Unidos, impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, las cuales incluyen restricciones de viaje para determinados países, con el objetivo declarado de regular los flujos migratorios y reforzar los controles de ingreso.

En consecuencia, el acceso a visas de turismo se ha vuelto más exigente para ciudadanos de algunos países, como Senegal y Costa de Marfil, mientras que en otros casos, como Irán y Haití, los procesos podrían presentar mayores limitaciones, dependiendo de las disposiciones aplicables en cada momento.

Adicionalmente, medidas como el “Programa Piloto de Bonos para Visados” han introducido requisitos económicos adicionales para ciertos solicitantes. Este mecanismo contempla la posibilidad de exigir depósitos elevados como garantía, lo que podría incidir en la capacidad de viaje de aficionados provenientes de países como Argelia, Túnez, Cabo Verde, Senegal y Costa de Marfil (todas ellas, con su selección clasificada en la Copa Mundial).

A este panorama se suma el actual contexto geopolítico en Medio Oriente, marcado por las tensiones entre Irán, Israel y Estados Unidos. En medio de este escenario, la selección iraní mantiene su condición de clasificada al Mundial 2026, lo que ha abierto interrogantes sobre las condiciones logísticas y diplomáticas para su participación en el torneo.

Ante esta situación, han surgido propuestas en distintos espacios del entorno deportivo que plantean la posibilidad de que los partidos de Irán se disputen fuera del territorio estadounidense, con el objetivo de garantizar un escenario neutral. Esta alternativa buscaría evitar posibles inconvenientes relacionados con visados, pasaportes y restricciones migratorias, en el marco de las políticas vigentes.

Hasta el momento, la FIFA no ha emitido una decisión oficial al respecto, por lo que el tema continúa en evaluación dentro de un contexto donde factores políticos y deportivos convergen en la organización del torneo.

Costo de las entradas y cuestionamientos al modelo de venta

El precio de las entradas para el Mundial 2026 se ha convertido en otro de los temas que ha generado debate en torno al torneo organizado por la FIFA. Diversos sectores han puesto atención en el costo de asistir a los partidos, especialmente para el aficionado promedio, en un contexto donde también se han discutido otros factores como las condiciones de acceso internacional.

En respuesta a las primeras reacciones sobre la estructura de precios, la FIFA anunció la disponibilidad de un número limitado de entradas “más asequibles”, con valores cercanos a los 60 dólares, dirigidas a seguidores de las selecciones clasificadas. No obstante, organizaciones de aficionados han señalado que esta medida no resuelve de fondo las preocupaciones existentes.

La FIFA analiza si el estadio de Guadalajara podrá acoger los duelos del repechaje intercontinental para el Mundial Crédito: Foto FIFA

Una de las principales voces críticas ha sido Football Supporters Europe (FSE), que recientemente presentó una queja formal ante la Comisión Europea, en la que cuestiona diferentes aspectos del sistema de venta de entradas. Según su director ejecutivo, Ronan Evain, el organismo ha venido solicitando una revisión de estas políticas, al considerar que "no se ha producido una consulta suficiente con los aficionados y otras partes interesadas."

Entre los puntos señalados por la FSE se encuentran preocupaciones sobre los niveles de precios, que califican como elevados en ciertos casos, así como cuestionamientos a la disponibilidad real de las entradas más económicas. De acuerdo con la organización, parte del inventario de boletos de menor costo habría sido limitado antes de la apertura al público general, lo que podría afectar la percepción de accesibilidad.

Asimismo, el informe presentado incluye observaciones sobre prácticas como la fijación dinámica de precios, así como el funcionamiento del mercado de reventa, donde, según la FSE, se aplican comisiones tanto a compradores como a vendedores. Estas condiciones, sostienen, podrían tener impacto en el costo final que asumen los aficionados.

Por su parte, la FIFA ha reiterado que es una organización sin ánimo de lucro y que los ingresos generados por el torneo se destinan a programas de desarrollo del fútbol a nivel global. Hasta el momento, no se ha informado de manera detallada sobre una respuesta formal a la queja presentada ante instancias europeas.

Condiciones del terreno de juego

Otro de los aspectos que ha sido objeto de análisis en el entorno del fútbol internacional tiene que ver con el estado de los terrenos de juego y las condiciones climáticas en algunas de las sedes previstas para el Mundial 2026. Estas preocupaciones cobraron relevancia tras lo observado durante el Mundial de Clubes 2025, disputado en Estados Unidos, donde varios jugadores y entrenadores manifestaron su inconformidad.

El centrocampista del Real Madrid y de la selección inglesa, Jude Bellingham, señaló que algunos campos de juego “no estaban en buenas condiciones”, mientras que el técnico del Paris Saint-Germain, Luis Enrique, expresó críticas tras un encuentro disputado en el Lumen Field, en Seattle, una de las sedes previstas para el torneo de 2026. Según sus declaraciones, el comportamiento del balón se veía afectado por el estado del terreno, lo que incidía directamente en el desarrollo del juego.

Mundial 2026 podría priorizar su solicitud de visa americanaCrédito: AFP / Freepik

"¡No me puedo imaginar una cancha de la NBA llena de agujeros!", exclamó furioso el español tras la victoria de su equipo por 2-0 sobre el Seattle Sounders. "El balón rebota casi como si estuviera saltando como un conejo".

A estas observaciones se suma el impacto de las altas temperaturas, especialmente en algunas ciudades estadounidenses durante el verano. En ese contexto, distintos equipos reportaron la necesidad de realizar pausas frecuentes para hidratación, debido a las exigencias físicas derivadas del clima.

El entonces entrenador del Chelsea, Enzo Maresca, indicó que las condiciones climáticas dificultaban la planificación habitual de entrenamientos, mientras que el mediocampista Enzo Fernández mencionó haber experimentado malestar físico durante algunos partidos.

Frente a este panorama, la FIFA anunció la implementación de pausas de hidratación de tres minutos en cada tiempo de los partidos del Mundial, como medida preventiva ante las condiciones ambientales. Esta disposición aplicaría de manera general, no únicamente en escenarios con temperaturas extremas.

Sin lugar a dudas, las expectativas en torno al Mundial 2026 continúan generando diversas reacciones y opiniones a nivel global. En un contexto marcado tanto por factores deportivos como sociopolíticos, el torneo se proyecta como un evento de gran magnitud que enfrenta retos organizativos y logísticos relevantes.

En este escenario, se espera que la FIFA logre garantizar el desarrollo del campeonato en condiciones adecuadas, procurando que la competencia se lleve a cabo con normalidad y sin mayores contratiempos que afecten la participación de las selecciones ni la experiencia de los aficionados.