El partido entre Turquía y Paraguay dejó como principal balance la alta posesión del equipo turco, el volumen de remates generados y la ausencia de goles, además de la expulsión de Miguel Almirón tras una acción revisada por el VAR y sancionada por el árbitro Iván Barton.
En Peláez y De Francisco se habló sobre el duelo que dejó como victoriosos a los sudamericanos, en el que Turquía tuvo una posesión superior al 70% y que acumuló más de 30 remates frente a Australia y 32 ante Paraguay, sin conseguir anotaciones. En total, se mencionaron 62 remates sin gol, lo que fue presentado como el principal dato del encuentro.
En el análisis se indicó que la principal dificultad del equipo turco estuvo en la definición, pese a la generación constante de ataques. Se mencionó el bajo rendimiento de jugadores como Arda Güler y Hakan Çalhanoğlu, además de otros referentes ofensivos que no lograron concretar las oportunidades.
Paraguay ganó, aunque fue inmensamente inferior
Por el lado de Paraguay, se destacó el gol de Galarza como un momento determinante del partido. También se hizo referencia al trabajo defensivo del equipo, con intervención de jugadores como Cáceres, Cubas y Alderete, quienes participaron en el marcaje sobre los atacantes turcos.
Se resaltó especialmente la forma en que el delantero turco Yıldız fue contenido durante el encuentro. Según lo señalado, recibió un marcaje escalonado y fue dobleteado en varias acciones defensivas, lo que redujo su impacto en el juego.
En el desarrollo del análisis también se mencionó a un delantero paraguayo apodado “el vikingo”, descrito por su contextura física y su desempeño dentro del área, con dificultades para sostener el ritmo fuera de esa zona.
La ley Prestiani, efectiva por primera vez
El punto central del debate fue la expulsión de Miguel Almirón. Se explicó que la sanción se produjo tras la aplicación de una norma disciplinaria relacionada con gestos o expresiones que pueden ser interpretadas como ofensivas o discriminatorias. Esta norma fue asociada a la llamada “ley Prestiani”, que contempla sanciones en casos de insultos o conductas que afecten la dignidad de personas o colectivos.
Se indicó que el árbitro salvadoreño Iván Barton tomó la decisión tras la intervención del VAR, luego de que un jugador turco advirtiera la acción de Almirón al realizar un gesto de taparse la boca. Ese señalamiento fue determinante para que la jugada fuera revisada y posteriormente sancionada con tarjeta roja.
También se discutió el papel del jugador turco que alertó al árbitro, señalando que aprovechó la situación para llamar la atención sobre la acción del paraguayo. La revisión en video confirmó la decisión arbitral y derivó en la expulsión.
El árbitro, protagonista del encuentro
En la conversación se abordó el estilo del árbitro Iván Barton, mencionando que su forma de dirigir el partido fue percibida como muy activa en la cancha. A su vez, se comparó con otros árbitros considerados más sobrios en su conducción.
Respecto a la sanción, se mencionó que una expulsión por tarjeta roja directa podría implicar entre dos y tres fechas de suspensión, dependiendo del reglamento disciplinario. También se indicó que la federación correspondiente podría presentar recursos o pruebas para solicitar una reducción de la sanción.
El análisis cerró con la consideración de que la ausencia de Miguel Almirón podría afectar el desarrollo del equipo en los siguientes partidos del torneo, dependiendo de la evolución del proceso disciplinario y la decisión final de las autoridades deportivas.