En redes sociales ha circulado el rumor de una supuesta ampliación en el número de selecciones participantes de la Copa Mundial de la FIFA. Específicamente, de cara al certamen de 2030, que se proyecta realizar en España, Portugal y Marruecos, (incluyendo partidos inaugurales en Uruguay, Paraguay y Argentina, con motivo de la conmemoración de los 100 años del torneo), ha tomado fuerza la versión de que el cupo actual de 48 selecciones podría ampliarse a 64 equipos. Esto, a raíz de una solicitud formal presentada la Federación de Fútbol Sudamericano, CONMEBOL.
Ante esto, subyacen diversas preguntas: ¿qué tan viable es para la FIFA ampliar su torneo mundialista en 16 cupos adicionales? Y, en caso de concretarse, ¿cómo se estructuraría este nuevo formato de competencia?
CONMEBOL impulsa la iniciativa; FIFA estudia la propuesta
La iniciativa fue impulsada por el presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, quien planteó que el Mundial de 2030, que conmemorará el centenario del torneo, se dispute “por única vez” con un formato ampliado. La propuesta busca, según sus promotores, dar mayor inclusión a selecciones de distintas confederaciones y reforzar el carácter histórico de la edición.
La propuesta fue presentada por primera vez el mes pasado por un delegado de Uruguay, Ignacion Alonso, durante una reunión en línea del Consejo de la FIFA, presidida por su presidente, Gianni Infantino, lo que tomó por sorpresa a los responsables europeos, según documentaron medios internacionales.
De acuerdo con declaraciones institucionales, la FIFA ha reconocido que cualquier propuesta presentada por miembros de su Consejo "debe ser evaluada formalmente". En ese sentido, el organismo sostendrá reuniones con dirigentes sudamericanos para conocer los detalles de la iniciativa y considerar si es viable.
Desde que asumió la presidencia en 2016, Infantino ha abogado constantemente por la creación de nuevos torneos y de mayor envergadura, con el fin de obtener más ingresos que destinar a las 211 federaciones miembro de la FIFA y ofrecer más oportunidades de clasificación a sus selecciones nacionales.
Sin embargo, el presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, ha calificado la posibilidad de un Mundial con 64 selecciones como “una mala idea”. Los detractores de esta propuesta sostienen que una ampliación de este tipo debilitaría la calidad del juego y restaría valor a los procesos de clasificación en la mayoría de las confederaciones. Además, advierten que, de aprobarse, sería necesario expandir los cupos en todas las federaciones, tal como ocurrió con el formato del Mundial 2026, que pasó de 32 a 48 selecciones.
Por ahora, la FIFA no ha aprobado ningún cambio en la estructura del torneo. El formato vigente para el Mundial 2030 se mantiene en 48 selecciones, 12 grupos de 4 equipos y 104 partidos, el mismo que debutará en la Copa Mundial del presente año, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Nuevo formato y una gran influencia sudamericana en la FIFA
Ahora bien, ¿este proyecto podría prosperar? Es importante tener presente que el organismo sudamericano CONMEBOL tiene mucha influencia en estos comités teniendo en cuenta antecedentes como que el primer torneo mundial de la FIFA se llevó a cabo en el continente (Uruguay, 1930) y que fue la selección anfitriona la que se llevó el título en aquél certamen.
La CONMEBOL también puso en marcha un plan que, en el marco de la conmemoración de los 100 años del torneo de selecciones más importante del mundo, contempla la inclusión de Uruguay, Argentina y Paraguay como sedes de partidos inaugurales. Posteriormente, el desarrollo principal del certamen se llevaría a cabo en los países anfitriones definidos inicialmente por sorteo: España, Portugal y Marruecos.
De concretarse este esquema, la Copa Mundial de la FIFA 2030 sería considerada como la edición con el mayor número de países anfitriones en la historia, con seis naciones involucradas en su organización.
Con la propuesta de ampliar el Mundial a 64 selecciones, la CONMEBOL podría convertirse en una de las grandes beneficiadas, ya que sus 10 selecciones tendrían asegurada la clasificación, lo que representaría la mayor participación sudamericana en la historia del torneo. Este escenario abriría la puerta a equipos que nunca han disputado una Copa del Mundo, como es el caso de Venezuela, que históricamente no ha logrado clasificar.
Además, de aprobarse este nuevo formato, el campeonato pasaría a tener 128 partidos, lo que supondría duplicar la cantidad de encuentros en comparación con el esquema tradicional de 64 juegos utilizado entre 1998 y 2022.
Añadir 16 selecciones adicionales, más allá de las 48 previstas para la edición de 2026, implicaría llevar a cientos de jugadores más a la Copa Mundial de la FIFA, en un contexto en el que los sindicatos de futbolistas han cuestionado la expansión sostenida del calendario competitivo sin una consulta previa a sus afiliados.
En el ámbito comercial, varios de los principales patrocinadores del Mundial, como Coca-Cola, Adidas y Wanda, adquirieron los derechos de la Copa Mundial de 2030 hace más de una década, bajo la proyección de un torneo estructurado con 64 partidos, lo que introduce un elemento adicional en el debate sobre una eventual modificación del formato.
Hasta el momento, la FIFA no ha definido un calendario oficial para la evaluación de la propuesta ni para una posible decisión. Se prevé que el tema pueda ser abordado en el próximo Congreso de la FIFA, que se celebrará en mayo en Asunción (Paraguay) y contará con la participación de las 211 federaciones miembro.