Mundial 2026: así ha contribuido el fútbol a la construcción de la historia y cultura de Bogotá

Identidad, barrios y urbanismo, narrado por hinchas, investigadores y autoridades, en una mirada que trasciende las canchas.
La FCF señaló que la reprogramación del partido ante Costa Rica se logró tras la articulación entre autoridades y organizadores del evento en El Campín. Crédito: Alcaldía de Bogotá

La historia de Bogotá puede contarse a través del fútbol. Desde los primeros balones que llegaron a la capital a comienzos del siglo XX, hasta las celebraciones de la Selección Colombia y las transformaciones alrededor de los estadios, ese deporte acompaña el crecimiento de la ciudad y contribuye a su identidad cultural y social.

A propósito del Mundial de Fútbol, investigadores, líderes de barras, expertos en patrimonio y representantes del Distrito nos cuentan cómo el fútbol influye en la construcción de Bogotá, una ciudad donde la pasión por este deporte trasciende las canchas y forma parte de la vida cotidiana de millones de personas.

Fútbol en la identidad de Bogotá

Para Alejandro Villanueva, investigador social del deporte y profesor de la Universidad Pedagógica Nacional, el fútbol es una herramienta para comprender la historia del país y de la capital.

“Aquí tenemos un referente histórico fundamental, porque para la década de los 50 se constituye El Dorado, luego los 60, los 70 y los 80, que ha sido poco estudiado, pero también los 90 y los 2000, con la época, tristemente, del narcotráfico y el fútbol. Y esto ha formado parte de los relatos de nación también”, aseguró.

Escenarios para rodar la pelota

Según explicó, escenarios como el estadio Nemesio Camacho El Campín, el Alfonso López Pumarejo y el tradicional torneo del Olaya, han contribuido a la formación de identidades locales y regionales.

El experto recordó que ese deporte llegó inicialmente a colegios como el Gimnasio Moderno, el San Bartolomé La Merced y la Escuela Militar de Cadetes, desde donde comenzó a expandirse hasta convertirse en una de las prácticas culturales más extendidas de la ciudad.

Alejandro Villanueva también evocó uno de los episodios más recordados por los aficionados colombianos: la renuncia del país a organizar el Mundial de 1986.

“Nunca se hizo el Mundial de Fútbol en Colombia y tampoco se construyeron las anheladas escuelas, carreteras y hospitales, lo que nos generó una gran frustración como nación y como país futbolero”, afirmó.

Las hinchadas de Santa Fe y Millonarios

La construcción de la ciudad también ha tenido como protagonistas a los hinchas. Ivonne Tatiana Núñez, integrante de Comandos Azules de Millonarios, destacó que las barras han evolucionado hacia procesos de participación y trabajo comunitario.

“El barrismo social ha evolucionado como una parte importante y reconocida para la ciudad. Somos ciudadanos que representamos los colores de nuestra capital y de nuestro equipo”, señaló.

Además, resaltó el papel de las mujeres dentro de estos espacios. “Es mucho más difícil llegar a las tribunas y a ciertos escenarios, pero hoy tenemos más fuerza y mayor representatividad en los diferentes territorios y escenarios futboleros”, agregó.

Desde la Guardia Albirroja Sur de Santa Fe, Catalina Vargas Llanca, aseguró que las barras también han aportado a la transformación social de los territorios.

“Hemos construido ciudad por medio de procesos sociales, culturales y de convivencia. También fuimos parte de violencias que hoy estamos transformando por medio de los pilares del barrismo social”, explicó.

La líder barrista destacó que el fútbol se vive más allá de los estadios. “En los barrios vemos grafitis, murales y expresiones culturales que muestran cómo el fútbol hace parte de los territorios”, indicó.

Sobre el Mundial, agregó que “la gente que ama el Mundial lo vive cada cuatro años; nosotros lo vivimos todos los días de nuestra vida”.

Historias del fútbol capitalino

Precisamente, algunas de estas historias quedaron plasmadas en la octava edición de la revista Nueva Historia de Bogotá, una publicación construida con la participación de hinchas, investigadores y expertos, que explora la relación entre el fútbol y la historia de la capital.

“Es una revista que muestra, además, la pluralidad de miradas que hay alrededor del fútbol. Esto no es solamente desde la óptica del jugador, o desde la óptica de los equipos de fútbol formalmente, sino desde la identidad de lo que significa el fútbol en una ciudad como Bogotá”, destacó Miguel Silva Moyano, secretario general de la Alcaldía Mayor de Bogotá.

Según explicó, la publicación busca mostrar cómo el fútbol pasó de ser una práctica de élites a convertirse en un elemento central de la identidad bogotana. También se refirió al futuro del principal escenario deportivo de la ciudad El Campín.

“Será un estadio con mayores capacidades y prestaciones para los hinchas y para los jugadores, además de un hito para la renovación urbana del sector”, afirmó.

Transformaciones del entorno

Desde el patrimonio cultural, Diego Parra, director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, destacó que escenarios como El Campín, el estadio Alfonso López Pumarejo y el estadio Metropolitano de Techo, han sido claves para el desarrollo urbanístico de Bogotá.

“Por supuesto, el estadio Nemesio Camacho El Campín, desde el 38 su construcción. En el 50, se dio la primera ampliación. En el 60, también, su segunda ampliación. Hasta tener un ícono a nivel local, nacional e internacional. Esos elementos de la arquitectura también hacen parte de la evolución urbanística de la ciudad. Los barrios alrededor de los estadios también se construyeron de una forma radial.”, señaló.

Por su parte, Jorge Enrique Salazar, director de la Dirección Distrital de Archivo de Bogotá, explicó que la memoria futbolística de la ciudad ha podido reconstruirse gracias a documentos, fotografías y registros históricos conservados durante décadas.

“Encontrar documentos históricos sobre el fútbol no es sencillo, pero contamos con archivos y registros que permiten entender cómo este deporte se convirtió en parte fundamental de la historia de Bogotá”, afirmó.

Ahora con esta nueva cita mundialista, las distintas voces coinciden en que el fútbol ha sido mucho más que un espectáculo deportivo. Ha servido para construir identidad, fortalecer comunidades, transformar espacios urbanos y escribir una parte importante de la historia de Bogotá.

Claves del tema, en cuatro preguntas

¿Por qué se afirma que la historia de Bogotá puede contarse a través del fútbol?

Porque este deporte ha acompañado el desarrollo de la ciudad desde comienzos del siglo XX, influyendo en la construcción de identidades, la vida de los barrios, la cultura popular y la transformación de espacios urbanos como los estadios.

¿Qué papel han desempeñado las barras de fútbol en la construcción de ciudad?

Según sus líderes, las barras han evolucionado hacia procesos de barrismo social que promueven la participación ciudadana, la convivencia y el trabajo comunitario. Además, impulsan actividades culturales y sociales en diferentes territorios de Bogotá.

¿Cómo han influido los estadios en el crecimiento urbano de Bogotá?

Escenarios como El Campín, el Alfonso López Pumarejo y el Metropolitano de Techo han sido referentes para el desarrollo urbanístico de sus entornos. Su construcción y ampliación contribuyeron a la consolidación de barrios y a la transformación de sectores de la ciudad.

¿Qué busca mostrar la nueva edición de la revista Nueva Historia de Bogotá dedicada al fútbol?

La publicación explora cómo el fútbol pasó de ser una práctica de élites a convertirse en un elemento central de la identidad bogotana. También reúne las perspectivas de hinchas, investigadores y expertos sobre la relación entre este deporte y la historia de la capital.