La continuidad de Néstor Lorenzo al frente de la Selección Colombia parece tomar cada vez más fuerza. Aunque en las últimas semanas se ha especulado sobre la posibilidad de un cambio en el banquillo tras la eliminación del Mundial 2026, las conversaciones entre la Federación Colombiana de Fútbol y el entrenador argentino avanzan con un objetivo claro: extender el vínculo hasta el año 2030.
De acuerdo con la información revelada en La FM más Fútbol durante una mesa de trabajo, el presidente de la Federación, Ramón Jesurún, y Néstor Lorenzo sostuvieron una reunión esta semana para comenzar a definir los términos de una renovación contractual. La intención de ambas partes coincide: darle continuidad al proceso deportivo que inició en 2022 y proyectarlo hacia el próximo ciclo mundialista.
Según se mencionó, el nuevo acuerdo tendría como horizonte el Mundial de España, Marruecos y Portugal 2030. Para ello, aún quedan pendientes nuevas reuniones en las que se discutirán aspectos económicos y los detalles finales del contrato, pero el ambiente es favorable para que el estratega argentino permanezca en el cargo.
Lorenzo quiere seguir dirigiendo Colombia
El estratega argentino también habría manifestado su deseo de seguir liderando a la Selección Colombia. En sus planes aparecen los amistosos internacionales programados para septiembre, el inicio de una nueva Eliminatoria Sudamericana en 2027 y la Copa América de 2028, competencias que marcarían el inicio de un nuevo ciclo competitivo para el combinado nacional.
Uno de los cambios que sí se produciría estaría en el cuerpo técnico. De acuerdo con la misma información, Luis Amaranto Perea no continuará como asistente de Lorenzo, dado que fue contratado por el DIM en la liga colombiana; por lo que la federación y el entrenador deberán encontrar un reemplazo. Además, otro integrante del grupo de trabajo también dejaría su cargo, obligando a una reestructuración parcial del equipo técnico que ha acompañado al argentino durante los últimos años.
¿Lo mejor es que Lorenzo continúe con Colombia?
Mientras las negociaciones avanzan, el debate sobre la conveniencia de mantener a Lorenzo continúa abierto entre analistas y aficionados. Durante la misma conversación en la mesa de trabajo, surgieron diferentes posturas frente a un eventual relevo. En la mesa se planteó que una decisión de cambiar de entrenador solo tendría sentido si la federación cuenta con alternativas concretas y de mayor nivel; puesto que no basta con decidir la salida del actual seleccionador, antes de hacerlo debería existir una lista de candidatos que ofrezcan garantías para asumir el proyecto deportivo.
En contraste, otros integrantes de la mesa consideraron que, mientras no exista una opción claramente superior, lo más conveniente es sostener el proceso. La continuidad fue defendida bajo la premisa de que un cambio solo debe producirse cuando represente una mejora evidente para el rendimiento de la selección.
Ese argumento coincide, además, con la postura que estaría manejando la dirigencia de la federación. La información conocida indica que el respaldo institucional hacia Lorenzo permanece firme y que el balance general de su ciclo sigue siendo positivo, más allá de las críticas que puedan surgir por algunos resultados recientes.
De concretarse la renovación, Colombia apostaría nuevamente por la estabilidad en el banquillo, una estrategia que ha caracterizado a varias selecciones sudamericanas en los últimos años. El objetivo sería consolidar una base de jugadores, fortalecer el proyecto deportivo y llegar en mejores condiciones a las competencias del nuevo ciclo internacional.
Por ahora, las conversaciones continúan y todavía restan detalles por definir. Sin embargo, todo apunta a que Néstor Lorenzo seguirá siendo el encargado de dirigir a la Selección Colombia una vez finalice la participación del equipo en el Mundial de 2026. Si las negociaciones llegan a buen término, el entrenador argentino extenderá su vínculo hasta 2030, con la misión de clasificar al próximo Mundial y mantener la continuidad de un proyecto que cuenta con el respaldo tanto de la Federación como del propio cuerpo técnico.