¿Cambiarán los penales en el fútbol? La FIFA analiza una modificación que transformaría el juego

Actualmente, las reglas permiten que, tras la ejecución de un penal, el balón continúe en juego si el portero detiene el disparo o este rebota en el arco.
Esta es la nueva regla que estudia la FIFA que podría cambiar el fútbol desde 2026 Crédito: AFP

El debate sobre posibles modificaciones en las Reglas de Juego del fútbol volvió a tomar fuerza tras conocerse una propuesta impulsada por Pierluigi Collina, quien planteó eliminar los rebotes en los penales mediante la implementación de un sistema de “tiro único”.

La iniciativa, que ha sido ampliamente difundida por medios internacionales, no corresponde a una norma vigente, pero sí ha generado discusión en distintos sectores del deporte.

Actualmente, las reglas establecidas por la International Football Association Board (IFAB), ente responsable de definir y modificar el reglamento, permiten que, tras la ejecución de un penal, el balón continúe en juego si el portero detiene el disparo o este rebota en el arco.

La propuesta de Collina busca cambiar este escenario, equiparando la ejecución de los penales durante el tiempo reglamentario con el formato utilizado en las tandas definitivas.

Una propuesta en análisis, no una regla aprobada

De acuerdo con declaraciones recogidas por el medio internacional, La Reppublica, Collina, actual presidente del Comité de Árbitros de la FIFA, sugirió que, en caso de implementarse el modelo de tiro único, la jugada finalizaría inmediatamente después del cobro. Es decir, si el balón no termina en gol, el juego se reanudaría con un saque de meta, eliminando cualquier posibilidad de rebote o segunda jugada.

Siete reglas del fútbol cambian desde el 7 de junio.Crédito: AFP

El planteamiento tiene como base un argumento estadístico y competitivo: cerca del 75 % de los penales terminan en gol, lo que, a juicio de Collina, refleja una ventaja considerable para el ejecutante frente al portero. Bajo esta lógica, la eliminación del rebote buscaría equilibrar las probabilidades y reducir el impacto de segundas oportunidades tras una atajada.

“Una solución es el tiro único. Como en los penaltis tras la prórroga: no hay rebote, o marcas gol o el juego se reanuda con un saque de puerta”, explicó.

Sin embargo, es clave precisar que esta iniciativa no ha sido aprobada oficialmente. Tal como lo establece la normativa institucional, cualquier cambio en las reglas debe ser evaluado y aprobado exclusivamente por la IFAB, organismo independiente en el que participan la FIFA y las asociaciones británicas fundadoras del fútbol. En este proceso, las propuestas suelen pasar por fases de análisis técnico y pruebas piloto antes de ser consideradas para su implementación global.

Antecedentes y posibles implicaciones en el juego

No es la primera vez que surge una propuesta de este tipo. De hecho, iniciativas similares fueron discutidas en años anteriores sin lograr consenso suficiente para su adopción. Esto evidencia la complejidad de modificar una de las acciones más determinantes del fútbol moderno, cuyo impacto no solo es deportivo, sino también emocional y estratégico.

Esto evidencia la complejidad de modificar una de las acciones más determinantes del fútbol moderno, cuyo impacto no solo es deportivo, sino también emocional y estratégico.Crédito: AFP

En términos prácticos, un cambio de esta naturaleza implicaría ajustes significativos en la dinámica del juego. Equipos y entrenadores tendrían que replantear la forma en que se preparan para los penales, mientras que los porteros podrían adquirir un rol más determinante al saber que una atajada detendría por completo la jugada. Asimismo, se reduciría la incidencia de goles derivados de rebotes, una situación frecuente en competiciones de alto nivel.

Desde el punto de vista institucional, la FIFA ha reiterado que no existe un calendario definido para evaluar esta propuesta ni para tomar una decisión al respecto. Esto sugiere que, por ahora, el debate se mantiene en una fase conceptual, sin avances concretos hacia su aplicación.

Mientras algunos sectores consideran que el cambio aportaría mayor justicia competitiva, otros advierten que podría alterar la esencia de una de las jugadas más icónicas del juego.