Por qué 'pitaron' al Real Madrid: así fue la protesta de los hinchas merengues en el Bernabéu ante Levante

Real Madrid-Levante: la afición silba y protesta por gestión y rendimiento, destacando el mediocampo y la salida de Xabi Alonso, en un Bernabéu tenso y crítico.
Qué pasó con el Real Madrid: por qué el Bernabéu silbó al equipo contra Levante Crédito: Medio deportivo alternativo @_ChristianSport

El partido entre Real Madrid y Levante en el estadio Santiago Bernabéu que se llevó a cabo el 18 de enero, estuvo marcado por una reacción poco habitual de la grada. Desde antes del inicio y durante buena parte del encuentro, los aficionados silbaron de forma reiterada a sus propios jugadores, con énfasis en el mediocampo, en una protesta que evidenció el descontento acumulado por el momento deportivo e institucional del club.

La manifestación no fue puntual. Las crónicas de medios como Marca.com coinciden en que la pitada fue generalizada, sonora y constante, hasta convertirse en una de las más intensas de los últimos años en el escenario madrileño. El ambiente se percibió desde el calentamiento y se extendió a los primeros minutos, cuando cada pase impreciso o pérdida de balón era acompañado por silbidos desde las tribunas.

El clima previo explica parte de la reacción del público. En los días anteriores, el Real Madrid había quedado fuera de dos competiciones: perdió la Supercopa de España ante el Barcelona por 3-1 y, en fechas anteriores, fue eliminado de la Copa del Rey por el Albacete, equipo de Segunda División. Estos resultados generaron frustración entre los aficionados, que trasladaron su inconformidad al duelo frente al Levante.

La afición llegó al Bernabéu con expectativas contenidas y con la necesidad de ver una respuesta inmediata del equipo. Sin embargo, el desarrollo inicial del partido no disipó el malestar, sino que lo fue incrementando conforme avanzaban los minutos sin un control claro del juego.

Reclamos hacia la dirigencia del club

La protesta no se limitó al rendimiento en el campo. Durante el encuentro se escucharon cánticos de “Florentino dimisión”, dirigidos a la presidencia del club. Parte del descontento estuvo relacionado con decisiones recientes en el área deportiva, entre ellas la destitución de Xabi Alonso y el posterior nombramiento de Álvaro Arbeloa como entrenador.

Estos movimientos generaron división entre los hinchas, que aprovecharon el partido como espacio de expresión colectiva. El Bernabéu se convirtió en un escenario donde no solo se evaluó el juego, sino también la conducción institucional del equipo.

Dentro del campo, el principal blanco de la protesta fue el centro del campo. La falta de control, los errores en salida y la baja fluidez en la circulación del balón provocaron una reacción constante desde la grada. Eduardo Camavinga recibió pitos por pérdidas en zonas comprometidas, mientras que Federico Valverde, Jude Bellingham y Vinícius Júnior también fueron silbados cada vez que intentaban participar en la construcción del juego y fracasaban en el intento.

El mensaje del público fue interpretado como una exigencia de mayor responsabilidad y precisión en un sector que suele marcar el ritmo del equipo.

El mensaje del público fue interpretado como una exigencia de mayor responsabilidad y precisión en un sector que suele marcar el ritmo del equipo.Crédito: Transmisión oficial - laLiga

Un primer tiempo que intensificó la tensión

El desarrollo del primer tiempo profundizó el malestar. El Real Madrid mostró poco ritmo, posesión sin profundidad y escasas llegadas claras, con apenas un remate directo a portería durante toda la mitad inicial. Cada intento fallido por avanzar con claridad fue acompañado por silbidos prolongados.

Además, en algunos sectores se observaron pañoladas, gesto tradicional de desaprobación que evidenció que la protesta no respondía solo a jugadas aisladas, sino a una inconformidad más amplia con el momento del club.

Más allá del resultado fina (2-0 a favor del Real Madrid), el partido dejó una imagen contundente: el Bernabéu actuó como termómetro del estado de ánimo del madridismo. La pitada frente al Levante reflejó una acumulación de frustraciones relacionadas con la gestión deportiva, el funcionamiento del equipo y la percepción de que varios referentes no estaban respondiendo a la exigencia histórica del club.

La jornada se convirtió así en un mensaje colectivo desde la tribuna, que marcó el pulso del ambiente que rodea al Real Madrid en este tramo de la temporada.