Santa Fe está en cuartos de final: eliminó a River tras una 'eterna' tanda de penales en Sudamericana

El siguiente rival para el club león es Vasco Da Gama, que venció a Olimpia de Paraguay en su llave.
River y Santa fe jugaron por los octavos de final de la Copa Sudamericana. Crédito: Colprensa

El coloso del barrio de Núñez abrió sus puertas bajo una atmósfera de esas que solo la Copa Sudamericana sabe encender. El Estadio Monumental de River Plate latía con la ilusión de dos hinchadas de equipos campeones, que presenciaron el duelo de vuelta de los octavos de final. El enfrentamiento prometía emociones intensas tras el pulso de la ida, y la cancha pronto se convirtió en un tablero de ajedrez donde el más mínimo desliz costaba la clasificación.

Desde el pitido inicial, el conjunto local asumió el rol protagónico, buscando imponer condiciones mediante posesiones largas y presión alta. Las jugadas de riesgo no tardaron en llegar: desbordes punzantes por las bandas y centros al área que hicieron temblar en más de una ocasión a la zaga cardenal. Sin embargo, Santa Fe mostró una disciplina táctica justa, replegándose con orden y cerrando cada línea de pase, apostando por transiciones rápidas que exigieron al máximo la concentración de la defensa millonaria.

River se adelantó en la víspera del segundo tiempo

La tensión escalaba conforme avanzaban los minutos y el cero se negaba a romperse. El desgaste físico era evidente en ambas escuadras, pero la persistencia del local dio frutos en una jugada de alta factura técnica donde el balón terminó besando la red en el inicio del segundo tiempo, desatando la euforia incontrolable en las tribunas del Monumental y obligando a la visita a modificar su libreto ofensivo de manera desesperada en busca de la igualdad.

Santa fe empató con lo justo

Cuando el partido entraba en su recta final y la moneda parecía caer del lado argentino, el destino guardó un giro dramático. Corría el minuto 78 cuando, tras un centro al área chica y un cúmulo de piernas disputando el esférico, el árbitro decretó penal a favor de Santa Fe por una mano evidente dentro de la zona de seguridad. La tensión en el estadio se cortaba con cuchillo: el silencio fue sepulcral antes de la ejecución. Con potencia, Franco Fagúndez transformó la pena máxima en el empate, poniendo el 1-1 en la pizarra y helando la sangre de los simpatizantes locales.

Los instantes finales fueron de vértigo puro. River se volcó al ataque con desesperación y orgullo, generando ocasiones de riesgo que rozaron el poste. El León, por su parte, resistió el asedio con garras y dientes, defendiendo el valioso resultado con orden defensivo. Tras noventa minutos de pierna fuerte, emociones al límite y fútbol de alta intensidad, el silbato final decretó el definitivo 1-1, sellando una noche inolvidable en el templo riverplatense.

Los penales en el Monumental entre River y Santa fe

Luego de las arengas de los entrenadores y en medio de los reclamos de Otamendi al árbitro central, se definió el orden en que se patearían los penaltis. El sorteo lo ganó River y todo se definió por medio de los once pasos.

Thiago Almada fue el primero por parte de los argentinos. Weibmar Asprilla esperaba tras la línea. La patada fue precisa y celebró el primer gol de la tanda. Santiago Beltrán se paró bajo los palos, había sufrido un gol por esta vía también sufrió con el cobro santafereño.

Ángel Correa no le dio oportunidad al golero león y Daniel Torres se encargó de patear. Beltrán se hizo lo más grande que pudo, mas el jugador colombiano supo cobrar.

El tercer cobro es considerado uno de los más importantes y se llegó a este punto en igualdad. Otamendi, con experiencias mundialistas, se encargó en River; y el portero no pudo contener su disparo. El 18 santafereño decepcionó a su hinchada.

Con la ventaja, al centro, el 35 riverino le dio la ventaja a su equipo. En píes de Palacio estaba la vida del león bogotano y no falló al arco. River estaba obligado a anotar para ganar y Santos Borré fue el encargado de patear. Acomodó el balón, tomó distancia y chutó. Le dio al palo.

Último penalti. Fagúndez y Beltrán se volvieron a ver las caras; el santafereño volvió a anotar y abrazó a su rival.

Disparos de oro

Con la serie a cuatro, la hinchada rosarina hinchaba. Martínez Cuartas se la jugó, y disparó potente y herrado. Cerró una noche para el olvido. Ahora Santa fe tenía las opciones y Torres vio como Beltrán le sacaba la pelota de la línea. El chacho Coudet, y todo el Monumental, suspiró.

Turno del local. Fausto Vera venció a Weibmar Asprilla y el equipo bogotano estaba obligado a marcar. Escarpeta, con láseres apuntando en su rostro, anotó con tensión gracias a la potencia con la que cobró.

Facundo González, juvenil, debió chutar. Weibmar Asprilla paró con sus píes un remate centrado. Santa fe tenía otra oportunidad de ganar, Yeison Angulo falló.

El cobro definitivo fue del 'Huevo' Acuña, que remató certero y preciso. El equipo León estaba obligado a anotar y el encargado fue de Palacios, que tenía su camiseta rota. No decepcionó y el sufrimiento para las hinchadas continuó.

Otro juvenil cobró para River. Mesa tenía en sus píes la tranquilidad de su club. El argentino cobró como un veterano y con la risa buscó a su portero. La última oportunidad de empate estaba en los píes de Mafla. Respirando profundo corrió y anotó pateando al centro.

Enfrentamiento de arqueros

Con esto, Beltrán estaba encargado de adelantar a River. El joven argentino miró a todo lado, pero lo suyo no es el gol, se resbaló y erró. Aún así, el estadio lo aplaudió. Ahora era Asprilla quien pateaba. Podía definir todo, y así fue; Santa fe ganó.