Identificación biométrica, judicialización y otras soluciones para la violencia en el fútbol colombiano

La batalla campal entre barras de Santa Fe y América en El Campín han revivido el debate sobre cómo afrontar la violencia en el FPC.
Policía nacional en medio d ela batalla campal entre barras de Santa Fe y América en El Campín Crédito: Colprensa

Las reacciones y cuestionamientos por la batalla campal entre barras de Santa Fe y América en Bogotá siguen a la orden del día, mientras se aguarda por las sanciones oficiales de la Alcaldía y la Dimayor. Se sigue hablando de por qué fallaron los dispositivos de seguridad y cómo explicar tremendo caos a costa de una bandera.

En el programa ‘Peláez y De Francisco’ de La FM se insistió en que el camino no pasa por sancionar el cemento, como se dice coloquialmente, sino individualizar a todos aquellos que cometan infracciones y/o delitos en los estadios por medio de la identificación biométrica que tanto se ha planteado durante varios años.

La urgencia de judicializar a los vándalos en el fútbol

Peláez y de Francisco expusieron el clamor popular. Hacer real la identificación biométrica que se había planteado entre 2017 y 2018 por medio de una carnetización de hinchas que no surtió efectos, y así poder vetar de manera individual a los violentos luego de su respectiva identificación para evitar que paguen ‘justos por pecadores’.

Además, se plantea la necesidad urgente de judicializar de manera individual a las personas que participen en riñas o desmanes dentro de los escenarios deportivos por medio de leyes que de verdad generen conciencia en los hinchas y no solo comparendos ciudadanos y/o multas.

Beneficio económico vs seguridad en los estadios

Otro punto importante de análisis en medio de las repercusiones del escándalo es el hecho de prohibir la entrada de hinchadas visitantes en los estadios, algo que reduciría exponencialmente los enfrentamientos. Sin embargo, entra a jugar la dicotomía de la esencia del juego donde las aficiones visitantes siempre se han hecho presentes, y sobre todo la balanza del beneficio económico para varios equipos al abrir sus puertas para hinchadas altamente populares que dejan un buen rédito económico por conceptos de boletería.

A esto hay que sumarle que las comisiones de convivencia en el fútbol de varias ciudades están conformadas por representantes de las barras, que a su vez promueven en algunas ocasiones la presencia de hinchadas visitantes con compromisos de buen comportamiento; por lo que no es tan sencillo tomar la decisión de una prohibición total.

Responsabilidades de las autoridades, los equipos y la Dimayor

Asimismo, en el debate del programa ‘Peláez y De Francisco’ en La FM se expuso que el partido no debió continuar por una agresión (balonazo en la cabeza) de un hincha contra el arquero ‘escarlata’ Jean Fernández, cuando él estaba tirado en el suelo después de un golpe que le propinó Fagúndez en un balón dividido previo a la suspensión del juego por la pelea.

Además, se instó a la autoridades a realizar requisas y procesos de control exhaustivos en los estadios más allá que ahora los clubes cuenten con una logística privada que se encarga de estos procedimientos; mientras se cuestionaba también la pasividad de los clubes y la Dimayor en las acciones serias que se deben tomar para reducir los riegos de violencia más allá de comunicados escuetos en redes sociales.