En el Sofistadium se vieron las caras bosnios y suizos para afrontar su segundo juego por el grupo B de la Copa Mundial que se realiza en EE.UU., México y Canadá. Ambos equipos tuvieron un empate a 1 en su presentación inaugural, aunque con realidades diferentes. Suiza dejó las tablas ante Qatar, lo que significó una decepción para los europeos, mientras que Bosnia encontró el empate ante el local y llegó con opciones de liderato para el ecuador del grupo.
Este era el segundo duelo entre países del mismo continente, luego de la goleada que Inglaterra propinó a Croacia el 17 de junio de 2026. La primera media hora de juego se mantuvo en ida y vuelta entre ambos escudos, pero ninguna de las dos selecciones logró poner en riesgo a los arqueros rivales. Aunque las pausas de hidratación han significado un nuevo capítulo en los partidos, lo cierto es que las estrategias se mantuvieron y la fuerza se impuso antes que la calidad de juego.
El juego se mantuvo en la misma tónica y a ambos entrenadores se les vio buscando soluciones con sus asistentes ante un estadio que no se llenó y que pedía más acciones de ataque para encender las emociones antes de que Qatar y Canadá comenzaran su respectivo duelo para completar la segunda fecha.
Igualdad en el resultado, pero no en el juego
Finalizado el primer tiempo, ambos equipos solo habían rematado una vez al arco, aunque los chocolateros habían acercado su ataque un par de veces más que la nación vestida de blanco. Asimismo, la posesión favoreció a los de la cruz blanca, que rondaron el 70% e hicieron 347 pases, frente a 136 de los bosnios.
El segundo tiempo inició con posesión del país vestido de rojo y el juego se volvió más ágil y dinámico. Parecía que cualquiera de los dos podía ponerse adelante y los tiros de esquina y laterales cercanos a la cancha se hicieron más comunes.
Al minuto 62, Bosnia tuvo el primero en la cabeza de su estrella Dzeko, quien contuvo su grito de gol ante la atajada del portero suizo. Un minuto más tarde salió de cambio, en la búsqueda de los balcánicos de encontrar velocidad y ritmo para el cierre del juego.
Pese al embrión anímico que significó este ataque, lo cierto es que Bosnia se vio limitado en su juego. En cambio, los nuevos jugadores en cancha sí que le vinieron bien a los suizos, que en un contraataque abrieron la puerta del gol.
Suiza se destapó al final del compromiso
La jugada, por derecha, tuvo una serie de rebotes defensivos que beneficiaron a los rojos, que siempre encontraron cerca el balón para continuar con el ataque. El grito suizo se hizo más sonoro, cuando, Johan Manzambi, de volea, remató. Aunque Nikola Vasilj alcanzó a rozar la bola, fue insuficiente su esfuerzo.
Un par de minutos después, Tarik Muharemovic vio la roja, tras derribar a Embolo cerca del área chica. Era último hombre, por lo que vio la tarjeta roja a falta de diez minutos para el final.
Suiza encaminó el partido al 83, cuando Rubén Vargas Martínez culminara un nuevo ataque por derecha, que incluyó el viaje del balón, rasante, de derecha a izquierda. Con esto, Suiza se hizo con sus tres primeros puntos, luego de un decepcionante debut contra Qatar.
A falta de ocho minutos, Bosnia intentó acortar distancias, pero los suizos se replegaron y entraron cambios defensivos que nutrieron el campo rojo para asegurar el 0 en la cancha de Kobel. Para el infortunio bosnio, los suizos encontraron el tercero con otra jugada de contraataque que finalizó Johan Manzambi para hacer su segundo tanto mundialista.
Y cuando el árbitro estaba ya en su tiempo extra, una jugada de pelota quieta le dio el descuento a los balcánicos. Hermin Mahmic, de cabeza, le aguó el partido perfecto a Kobel, que ha recibido dos tantos en sus dos apariciones mundialistas.
A falta de un minuto, Xhaka cobró un penal fabricado en la última jugada. La leyenda de Suiza celebró su primer gol. Los azules buscarán la clasificación milagrosa en la última jornada, cuando se enfrenten a Qatar.