Argentina y Colombia dominan: así está la tabla de la Liga de Naciones Femenina CONMEBOL

Desde el pasado 24 de octubre de 2025, se disputó el primer partido que marcó el inicio de la Liga de Naciones Femenina CONMEBOL.
Colombia y Argentina son candidatas para la clasificación directa a la Copa Mundial Crédito: AFP

Desde el pasado 24 de octubre de 2025, se disputó el primer partido que marcó el inicio de la Liga de Naciones Femenina CONMEBOL, un torneo que continúa consolidándose como uno de los más relevantes del fútbol femenino en la región, no solo por su nivel competitivo, sino también por su impacto directo en la clasificación al Mundial de 2027.

La reciente victoria 2-1 de la selección Colombia contra Venezuela está marcando un estatus de posicionamiento que reafirma su categoría y hace que la selección se mantenga como una de las favoritas para clasificar de manera directa a la copa Mundial.

Teniendo en cuenta esto, el certamen evidencia una lucha cerrada en la parte alta, contrastada con una marcada diferencia en el fondo, lo que refleja el nivel dispar entre las selecciones participantes.

Argentina y Colombia lideran una tabla apretada

La clasificación está encabezada por Argentina y Colombia, ambas con 10 puntos en cuatro partidos, lo que evidencia un rendimiento sólido y consistente en las primeras jornadas del torneo.

El conjunto argentino se ubica en la primera posición gracias a una mejor diferencia de gol (+11), impulsada por resultados contundentes como su goleada frente a Bolivia. Por su parte, Colombia mantiene el mismo puntaje, pero con una diferencia menor (+5), lo que la posiciona como su principal perseguidora en la tabla.

En el tercer lugar aparece Venezuela con 8 puntos en cinco partidos, destacándose como una de las selecciones más competitivas del torneo, mientras que Chile ocupa la cuarta posición con 7 unidades, manteniéndose en la pelea por los puestos de clasificación directa y repechaje.

Más abajo, Paraguay y Perú suman 6 puntos, aunque con diferencias importantes en rendimiento defensivo y ofensivo. Ecuador, con 5 unidades, aún conserva opciones matemáticas de escalar posiciones, mientras que Uruguay (2 puntos) y Bolivia (1 punto) cierran la tabla con campañas más discretas.

Este formato de competencia, establecido oficialmente por la CONMEBOL, reúne a las nueve selecciones en un sistema de todos contra todos, donde cada equipo disputa ocho partidos a lo largo de nueve jornadas FIFA.

Un torneo clave rumbo al Mundial femenino de 2027

Más allá de la tabla, la importancia del torneo radica en su carácter clasificatorio. Según los lineamientos institucionales, las selecciones que finalicen en las dos primeras posiciones obtendrán cupo directo al Mundial femenino de 2027, mientras que las ubicadas en el tercer y cuarto lugar accederán a un repechaje internacional, el cual otorgará tres plazas adicionales a la Copa del Mundo.

En este contexto, la paridad entre Argentina y Colombia adquiere una relevancia estratégica, ya que ambas selecciones no solo se mantienen en la parte alta de la tabla, sino que también perfilan su candidatura para asegurar uno de los cupos directos al Mundial de 2027. La diferencia de gol se convierte en un factor determinante, especialmente en un torneo donde los criterios de desempate contemplan aspectos como los goles a favor y el rendimiento disciplinario.

Por parte de la selección colombiana, la continuidad en el rendimiento resulta clave para sostenerse en los primeros lugares y consolidar su aspiración de clasificación directa, en un campeonato que exige regularidad a lo largo de todas las jornadas.

Asimismo, el crecimiento de selecciones como Venezuela y Chile evidencia un avance competitivo del fútbol femenino sudamericano, impulsado por procesos formativos más estructurados y una mayor participación internacional. Los resultados recientes, como las victorias de Colombia y el rendimiento sostenido de los equipos en la zona media, reflejan el dinamismo del torneo y el nivel competitivo creciente en la región.

El fondo de la tabla evidencia, por su parte, las dificultades de selecciones como Bolivia, que registra una diferencia de gol negativa significativa (-17), un factor que limita seriamente sus aspiraciones en el certamen.

Este torneo, creado en 2025, representa el primer formato estable de competencia anual para selecciones femeninas en Sudamérica, lo que permite una mayor continuidad competitiva y contribuye al desarrollo deportivo en la región.

La tabla de posiciones refleja un campeonato altamente competitivo en la zona alta, con Argentina y Colombia como principales protagonistas, mientras que el resto de selecciones lucha por mantenerse en carrera hacia los cupos mundialistas. Con varias jornadas aún por disputarse, el desenlace sigue abierto y promete mantener la expectativa en el fútbol femenino sudamericano.