La decisión arancelaria adoptada por Ecuador comenzó a sentirse con fuerza en la frontera que comparten los dos países. En Ipiales (Nariño), uno de los principales epicentros del comercio binacional, empresas y pequeños negocios ya reportan despidos masivos ante la caída en las ventas y la reducción del flujo comercial.
De esta manera, la economía local de Ipiales (Nariño) entró en máxima alerta, con un comercio fronterizo que comenzó a desacelerarse rápidamente.
Las primeras consecuencias ya se reflejan en el empleo y la "guerra arancelaria" empieza a traducirse en una crisis laboral local, convirtiendo a este municipio nariñense en el primer termómetro del impacto económico en Colombia.
Una frontera paralizada
Los comerciantes de Ipiales aseguran que, sólo tras el anuncio del incremento arancelario del 30% por parte del gobierno ecuatoriano, el tránsito de mercancías ya había disminuido de manera significativa, ahora, con el 50% para este 1 de marzo se espera una parálisis comercial total, que golpeará a los sectores económicos de ambos países.
Para Jennifer Pagüay, profesional del Centro de Estudios de la Cámara de Comercio de Ipiales, el retrato de esta crisis fronteriza parece agravarse con el paso del tiempo.
"Antes de que se implementaran los decretos de Ecuador y Colombia, la frontera tenía una dinámica comercial demasiado amplia, donde por depósito podíamos estar hablando de 40 a 50 vehículos diarios, entonces estamos haciendo un cálculo de alrededor de un flujo de 200 vehículos por día en los cinco depósitos disponibles, que ahora pasarán a prácticamente a cero", señaló.
Despidos masivos en Ipiales
La ciudad, altamente dependiente del intercambio binacional, enfrenta así las primeras secuelas en Colombia de una medida que reconfigura el pulso económico en la frontera.
Las empresas dedicadas a la importación, al almacenamiento y el transporte de productos comiencen a reportar grandes recortes de personal ante la disminución en la dinámica comercial.
De acuerdo con la líder del sector empresarial, el panorama es desolador y preocupante: "Estamos hablando de un desempleo de más del 70%, entonces no solamente hablamos de esa dinámica comercial, sino estamos hablando que la cadena logística que se maneja en frontera, que genera alrededor o más de 2.700 empleos; y no solamente son 2.700 personas sino 2.700 familias que se van a mirar afectadas ante esta situación" señaló Pagüay.
Trabajadores enviados a vacaciones anticipadas
Ante la disminución del comercio en la frontera, varias empresas de Ipiales (Nariño), optaron por enviar a parte de sus trabajadores a vacaciones anticipadas como medida temporal para enfrentar la crisis; una estrategia que se suma a otras a las que se han visto obligados a tomar los empresarios: entre estas, el alza en el precio de los productos al consumidor final.
"En este momento, más del 60% de los empleados fueron enviados a sus casas a descansar, porque es difícil mantener una nómina si no hay ese movimiento y esa dinámica comercial a la que normalmente estamos acostumbrados", indicó el Centro de Estudios de la Cámara de Comercio ipialeña.
Por su parte José Luis Arrieta, subgerente comercial de Almacenadora La Frontera, manifestó que al interior de esta empresa, que cuenta con 35 años de trayectoria en el mercado, desde la entrada en vigencia de la tasa del 30% inicial, ya se estaba revisando la nómina y salarios de los trabajadores.
Señaló que con el incremento al 50%, se agudiza la crisis interna administrativa y, seguramente, comprometiendo las finanzas de varios empleados que dependen de la almacenadora.
El ejecutivo advirtió que "se nos van a afectar los sueldos de los empleados y se tiene que empezar a revisar el tema de la nómina, porque ¿Cómo sobrevivimos? ¿Cómo sostenemos unos empleos?".
Añadió que "algunos compañeros ya están a portas de pensión, pero también es una empresa que está generando empleo todos los días, tenemos gente nueva también, tenemos gente que todos los días viene aquí a la bodega al tema de preparación, de capacitaciones, de sus prácticas para poder graduarse y todo ese tipo de situaciones se van a ver perjudicadas".
Crisis política en Ipiales
Con alarma, el escenario que a nivel económico ya es alarmante, se agrava aún más con la crisis política que se presenta actualmente al interior de la ciudad de Ipiales.
Con la suspensión por un periodo de tres meses al alcalde del municipio, Amilcar Pantoja, impuesta por la Procuraduría Provincial; el embargo de más de ocho mil millones de pesos a las cuentas de la administración local y la inseguridad disparada, Ipiales se ha convertido en el ojo de esta tormenta con efectos internacionales.
Hasta el momento se ha confirmado que representantes de los sectores gremiales se reunirán en la Cámara de Comercio de Ipiales el próximo martes 3 de marzo en una reunión binacional para abordar las diferentes problemáticas alrededor de la frontera, ocasionadas por la guerra arancelaria.