El presidente Gustavo Petro advirtió que Colombia enfrentará un aumento en los precios de los combustibles si se mantiene la escalada internacional del petróleo, en un giro que matiza anuncios previos del Gobierno sobre posibles reducciones en gasolina y diésel.
“El aumento del precio del petróleo en mayo nos obliga a construir un sistema intensivo de fertilizantes subsidiados, donde Ecopetrol juega el papel central”, afirmó el mandatario. La estrategia contempla redirigir utilidades de la petrolera estatal para financiar fertilizantes de origen colombiano, con el objetivo de contener el impacto inflacionario en el agro.
Sin embargo, el mensaje más contundente fue en materia de combustibles: “No se podrá generar subsidios a la gasolina y si esta aumenta en el precio internacional también subirá en Colombia”. Petro agregó que el subsidio al diésel se mantendrá únicamente para el transporte de carga, marcando un enfoque más restrictivo frente al gasto fiscal.
Un 'reversazo' de lo anunciado por MinHacienda
Estas declaraciones contrastan con lo señalado semanas atrás por el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, quien había abierto la puerta a una reducción en los precios de la gasolina y el diésel, apoyada en una estabilización temporal de los mercados internacionales y en ajustes internos del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.
El precio de la gasolina en Colombia tuvo ajuste a la baja a partir del 1 de marzo de 2026. La reducción fue de $500 por galón, consolidando así una disminución acumulada de $1.000 en lo corrido del año.
La decisión impactó directamente el bolsillo de millones de conductores en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, donde el combustible superaba los $15.400 por galón.
El nuevo escenario global, sin embargo, ha cambiado las perspectivas. Desde Arabia Saudita, el mayor exportador de crudo del mundo, se lanzó una advertencia que sacudió los mercados: el petróleo podría escalar hasta los 180 dólares por barril antes de mayo si se prolonga la guerra con Irán y continúan las interrupciones en el suministro energético.
La advertencia no es menor: ese nivel rompería los registros recientes y podría detonar una nueva crisis económica global. Incluso funcionarios saudíes han señalado que un alza excesiva podría terminar afectando la demanda mundial, al incentivar una reducción del consumo o provocar una recesión.
Precios del petróleo han subido más del doble en el mundo
El mercado ya refleja esa tensión. Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, los precios del crudo han subido cerca de 64%, impulsados por ataques a infraestructura energética y el colapso de rutas estratégicas. El Brent ha alcanzado los 119 dólares por barril, acercándose a sus máximos históricos, mientras analistas advierten que incluso un escenario de 200 dólares no es descartable en 2026.
En este contexto, la posibilidad de reducir los precios de la gasolina en Colombia pierde viabilidad, pese a los planteamientos previos del Ministerio de Hacienda. El encarecimiento internacional limita el margen fiscal del Gobierno y obliga a trasladar parte de ese aumento al consumidor final.