Tras la reunión con el Gobierno Nacional para abordar la posibilidad de imponer inversiones forzosas al sistema financiero, Jonathan Malagón, vocero de la banca, aseguró que el sector presentó una contrapropuesta y reiteró su posición frente a esa medida.
Malagón señaló que los banqueros insistieron en la “inconveniencia” de una inversión forzosa y defendieron los resultados del llamado pacto por el crédito.
“Nosotros seguimos insistiendo en la inconveniencia de una inversión forzosa. Hoy fue la oportunidad para decirle al ministro y mostrarle con números por qué fue exitoso el pacto por el crédito y cuáles son las limitaciones de un mecanismo como la inversión forzosa”, afirmó.
“No es un pulso, es una conversación”
El vocero explicó que, más que un choque entre posiciones, lo que quedó fue el compromiso de mantener conversaciones durante toda la semana.
“Lejos de un pulso —que él decía inversiones forzosas y nosotros decíamos otro pacto por el crédito— es que vamos a conversar durante esta semana. Nuestra meta como banca es poder sacar un mecanismo de mercado parecido al pacto por el crédito que dé alivios concretos”, sostuvo.
Malagón advirtió que la inversión forzosa tardaría cerca de 18 meses en implementarse y en generar el primer desembolso, y que además podría impactar las tasas de interés.
“La inversión forzosa es una cosa que toma 18 meses para su implementación y pagar un primer crédito y que además le sube la tasa de interés a todos los departamentos”, indicó.
Y lanzó una frase directa sobre el enfoque que, según él, debe tener la discusión: “La gente perdió su negocio. Lo que quieren saber es qué alivios les van a dar. Sobre eso nosotros sí tenemos una propuesta, no un discurso”.
Aunque evitó revelar detalles para no afectar la negociación, insistió en que la banca ya presentó una alternativa concreta. “No puedo decir más cosas para no tirarme la negociación”, dijo. Y cerró con un mensaje: “Somos optimistas”.
Alivios inmediatos y nuevos desembolsos
En declaraciones posteriores, Malagón calificó la reunión como “constructiva” y explicó que la propuesta del sector financiero busca soluciones inmediatas para las zonas afectadas por emergencias naturales.
“Estamos explorando con el Gobierno Nacional alternativas con un propósito muy claro: qué tipo de soluciones concretas le podemos llevar a los habitantes que hoy enfrentan esta tragedia”, señaló.
Según explicó, la idea es estructurar un paquete que incluya:
- Alivios sobre la cartera vigente.
- Nuevos créditos productivos para reactivar actividades económicas.
- Un mecanismo que respete las reglas de mercado y sea rápidamente implementable.
“Lo que le hemos planteado al Gobierno es una alternativa rápidamente implementable y de mucha efectividad”, afirmó.
El vocero indicó que durante esta semana se instalarán mesas de trabajo con la y el Ministerio de Hacienda, con el objetivo de presentar un anuncio al país a finales de esta semana o comienzos de la próxima.
El debate sobre el pacto por el crédito
La discusión se da en medio de cuestionamientos del Gobierno al denominado pacto por el crédito, firmado en 2024 entre el Ejecutivo y el sector financiero para aumentar el financiamiento a sectores productivos.
De acuerdo con cifras oficiales, entre septiembre de 2024 y comienzos de 2026 los desembolsos acumulados superaron los $214 billones, equivalentes a cerca del 84 % de la meta planteada.
Por sectores, vivienda e infraestructura superaron los objetivos, mientras que manufactura, agro, turismo y economía popular registraron avances entre el 77 % y el 83 %.
Durante la reunión, el superintendente financiero, César Ferrari, expuso los resultados del pacto. Según Malagón, los números muestran que el acuerdo sí se cumplió. “Mostramos los números del pacto por el crédito (…) que son muy buenos, además la Superfinanciera diciendo que el pacto por el crédito sí se cumplió”, afirmó.
El Gobierno, sin embargo, ha sostenido que los resultados no son suficientes para atender la magnitud de la emergencia y mantiene sobre la mesa la opción de las inversiones forzosas.
Por ahora, las partes seguirán negociando. La banca insiste en que no dejará pasar la discusión y que su meta es presentar un plan concreto en los próximos días.