Aplazar alzas de tasas podría aumentar los costos sobre empleo y producción, advierten en BanRep

Las minutas revelan diferencias en BanRep sobre cómo frenar la inflación y los efectos de aplazar nuevas alzas de tasas.
Dieciocho entidades consultadas proyectan que la tasa de interés permanecerá en 12 %, mientras cinco anticipan un nuevo incremento. Crédito: Banco de la República

Tres integrantes de la Junta Directiva del Banco de la República advirtieron que aplazar los aumentos de tasas de interés que consideran necesarios para contener la inflación podría generar mayores costos sobre la producción y el empleo en el futuro.

La posición quedó consignada en las minutas publicadas el 5 de noviembre, que explican la reciente decisión de mantener la tasa de política monetaria en 12,25%. Cuatro directores respaldaron la pausa y tres votaron por un incremento de 25 puntos básicos, que la habría llevado a 12,50%.

El documento expone los argumentos que marcarán la discusión de las próximas decisiones: mientras una parte de la Junta considera necesario reforzar el control de la inflación, la mayoría prefirió esperar más información sobre la desaceleración económica y los efectos de los ajustes ya realizados.

La advertencia sobre aplazar los aumentos de tasas

Los tres directores que propusieron aumentar la tasa señalaron que es necesario recuperar la credibilidad en la meta de inflación del 3%, después de un periodo de incumplimiento.

Según las minutas, estos integrantes “enfatizan que posponer los incrementos necesarios de la tasa de interés conduce a aumentar los costos económicos y sociales en el futuro, en términos de producción y empleo”.

Su argumento es que, aunque las tasas actuales permitirían que la inflación comience a descender en 2027, se requiere un esfuerzo adicional mientras persistan excesos de demanda, para acelerar el regreso a la meta en 2028 y contener las expectativas de aumentos de precios.

Estos directores señalaron que la inflación de 2027 no debería superar el pronóstico de 4,8% del equipo técnico, que continúa por encima del objetivo del Banco.

También explicaron que, bajo el escenario que describen, la brecha del producto se cerraría a mediados de 2027 y después se tornaría negativa, con un aumento del desempleo. Esto significa que la economía pasaría a producir por debajo de su capacidad.

En esas condiciones, advirtieron, una inflación todavía elevada limitaría el margen del Banco para reducir las tasas y apoyar la actividad económica. Por eso consideran que actuar ahora tendría un costo menor que hacerlo cuando el crecimiento se haya debilitado.

Por qué cuatro directores prefirieron mantener la tasa

Los integrantes que respaldaron mantener la tasa en 12,25% coincidieron en la necesidad de conservar una política monetaria restrictiva, dado que tanto la inflación como sus expectativas siguen alejadas de la meta.

Sin embargo, señalaron que el comportamiento de septiembre y la reducción de la inflación básica podrían indicar que la moderación de la demanda interna está empezando a contener las presiones sobre los precios.

La inflación anual se ubicó en 6,3% en septiembre, mientras que la básica, que excluye alimentos y regulados, pasó de 6,1% en agosto a 6,0%.

Aunque reconocieron que la información todavía no es concluyente, consideraron prudente hacer una pausa. Según el documento, este compás de espera “minimiza el riesgo de incurrir en un costoso sobreajuste de la política monetaria”.

La mayoría planteó que se necesita más información para determinar si la reducción de la inflación básica se consolida y evaluar los efectos del fenómeno de El Niño.

El Niño y el gas importado, entre los riesgos para los precios

Las minutas identifican al fenómeno de El Niño como un riesgo para los precios de alimentos y regulados, aunque persiste incertidumbre sobre su duración y sus consecuencias.

Los tres directores partidarios de aumentar las tasas advirtieron que un episodio fuerte podría tener efectos sobre alimentos y energía superiores a los de fenómenos anteriores, debido a la insuficiencia de producción nacional de gas y la dependencia de las importaciones.

En contraste, uno de los directores que respaldó la pausa sostuvo que las presiones inflacionarias provienen principalmente de factores de oferta, como El Niño, la escasez de gas y los aumentos de combustibles e insumos agrícolas asociados a los conflictos internacionales.

Este integrante inicialmente defendía una reducción de 50 puntos básicos, pero se sumó al grupo que apoyó mantener la tasa para conformar la mayoría. Consideró que las alzas tienen poca justificación frente a esos choques, salvo para contener su transmisión a las expectativas de inflación, sobre la cual manifestó que no existe suficiente evidencia empírica.

Menor crecimiento y diferencias sobre la apreciación del peso

La Junta también examinó señales de un menor crecimiento económico durante el tercer trimestre frente al segundo. Los indicadores apuntan a una moderación del consumo privado y público, junto con un bajo desempeño de sectores productivos.

El análisis incorpora los efectos del terremoto, la pérdida de impulso de factores que favorecieron la actividad en el segundo trimestre —como el Mundial de Fútbol y las elecciones presidenciales— y las condiciones secas que habrían afectado la producción agropecuaria.

Los tres directores que propusieron subir las tasas señalaron, sin embargo, que los efectos del sismo sobre actividad y empleo se han atenuado por la fortaleza de los términos de intercambio y la mejora de los ingresos de las familias.

También hubo diferencias sobre el peso. Un integrante de la mayoría sostuvo que el aumento del diferencial de tasas frente al exterior ha incentivado operaciones de inversión que aprovechan esa diferencia y han reforzado la apreciación de la moneda. Los partidarios del incremento respondieron que este es uno de varios factores y no figura entre los de mayor magnitud.

Ajuste fiscal y salario mínimo también entran en la discusión

La Junta destacó la importancia de las finanzas públicas para el desempeño económico y el regreso de la inflación a la meta. En ese contexto, manifestó la necesidad de estudiar rigurosamente el proyecto de Ley de Rescate Económico.

Dos directores que apoyaron la pausa señalaron que una consolidación fiscal y un ajuste moderado del salario mínimo en 2027 favorecerían la reducción de la inflación.

Otro integrante de ese grupo cuestionó que no se hayan valorado suficientemente los costos y resultados de la política restrictiva. Además, expresó preocupación por los efectos de combinar tasas elevadas, apreciación del peso y una política fiscal contractiva sobre las decisiones del sector productivo.

Por su parte, los tres directores que defendieron el aumento consideraron que continuar la tarea de llevar la inflación a la meta enviaría una señal a los mercados que acompañaría la estrategia fiscal del Gobierno.

Qué pesará en la próxima decisión del Banco

Las expectativas de inflación de los analistas para diciembre de 2026 aumentaron levemente a 6,9%, mientras que las de un horizonte de dos años permanecieron alrededor del 4%. Las expectativas implícitas en el mercado de deuda pública también siguen por encima de la meta en todos los horizontes.

A esto se suma un entorno internacional que, según los directores partidarios del alza, ofrece menos espacio para una reducción rápida de tasas, por las presiones sobre energía y alimentos y la persistencia de tasas externas elevadas.

Con la tasa en 12,25%, el Banco mantiene una política restrictiva y no anticipó cuál será su siguiente movimiento. Las próximas decisiones dependerán de la información sobre inflación, actividad económica y los riesgos que puedan modificar la trayectoria de los precios.

¿Por qué tres directores del Banco de la República propusieron subir las tasas de interés?

Las tasas de interés deberían aumentar, según tres directores de BanRep, para acelerar el regreso de la inflación a la meta del 3%. Advirtieron que aplazar los ajustes podría elevar los costos futuros sobre producción y empleo y limitar el margen para apoyar la economía cuando pierda dinamismo.

¿En cuánto quedaron las tasas de interés del Banco de la República?

Las tasas de interés de política del Banco de la República se mantuvieron en 12,25%. Cuatro directores respaldaron esa decisión para evaluar los efectos de los ajustes previos y las señales de moderación económica, mientras tres propusieron elevarla a 12,50%.

¿Qué riesgos enfrenta la inflación en Colombia en 2027?

La inflación en Colombia enfrenta riesgos asociados al fenómeno de El Niño, los precios de alimentos y energía y la insuficiencia de producción nacional de gas. Las minutas también recogen un pronóstico del equipo técnico de 4,8% para 2027, superior a la meta del 3%.

¿De qué dependerá la próxima decisión sobre tasas de interés?

Las tasas de interés dependerán de la nueva información sobre inflación, expectativas y actividad económica. El Banco de la República también evaluará los efectos de El Niño y la evolución fiscal; las minutas no anuncian un aumento, una reducción ni una nueva pausa para la siguiente reunión.