Banco Mundial advierte rezago económico y urgencia de ordenar las finanzas públicas en Colombia

Banco Mundial alerta que Colombia se quedó atrás frente a economías como Corea y pide ordenar finanzas e impulsar productividad.
Billetes colombianos. Crédito: Colprensa

El Banco Mundial lanzó una alerta sobre el rezago económico de Colombia frente a países pares y advirtió que, en un contexto de transición política y electoral, el país enfrenta retos urgentes para recuperar el crecimiento, atraer inversión y sostener la estabilidad fiscal.

Rezago frente a economías pares

Al comparar la trayectoria económica de Colombia con la de países que hace décadas partían de niveles de desarrollo similares, el Banco Mundial advirtió un rezago significativo. Peter Siegenthaler, gerente de país de la entidad, señaló que economías como Corea del Sur lograron sostener un crecimiento más acelerado, mientras que Colombia perdió dinamismo.

Según indicó, hoy el producto interno bruto de Corea del Sur, es cerca de tres veces mayor que el de Colombia, lo que refleja diferencias en productividad, inversión y capacidad de crecimiento de largo plazo.

Dificultades para hacer empresa

El directivo advirtió que el entorno actual limita la creación y expansión de empresas, lo que impacta directamente la productividad y el empleo.

“Hoy es difícil abrir una empresa en este país y es todavía más difícil que esa empresa crezca, aumente su valor agregado y genere más empleo. Eso tiene mucho que ver con el entorno regulatorio, la falta de acceso, la infraestructura y la seguridad”, afirmó.

Según Siegenthaler, el estancamiento de la productividad es uno de los principales frenos del crecimiento y se ha prolongado por cerca de cuatro décadas.

Inversión en mínimos históricos

El gerente del Banco Mundial señaló que la inversión, principal motor del crecimiento, se encuentra en niveles preocupantes. Recordó que hoy representa cerca del 16% del PIB, una cifra baja en comparación histórica, regional y global.

“La inversión también refleja cómo los actores económicos ven la economía y sus perspectivas. Por esas dos razones, esta cifra debería preocuparnos y llevarnos a identificar qué factores están inhibiendo la inversión”, explicó.

Tres frentes urgentes de política pública

Tras analizar el panorama macroeconómico y comparar a Colombia con otros países, el Banco Mundial identificó tres frentes prioritarios para mejorar el entorno económico y atraer inversión.

El primero, y más urgente, es el fiscal. Siegenthaler advirtió que Colombia es un caso atípico frente a la región y que la situación fiscal se ha convertido en una fuente de incertidumbre.

“Lo fiscal es una bomba de tiempo. Genera mucha incertidumbre y frena la inversión. Además, se necesita más espacio fiscal para atender prioridades de política pública”, señaló.

Ajuste fiscal y regla fiscal

El Banco Mundial estima que, para volver a una senda compatible con la regla fiscal hacia 2028, Colombia necesitaría un ajuste cercano a cuatro puntos del PIB, un esfuerzo que calificó como elevado, aunque viable.

“Es un ajuste muy grande en términos históricos, pero no es imposible. Hay un menú de ajustes inteligentes que pueden proteger la inversión pública y los programas sociales, y mejorar el recaudo sin generar incentivos negativos para la inversión”, indicó.

Reformas estructurales en impuestos y gasto

En el mediano y largo plazo, el Banco Mundial considera necesario corregir fragilidades estructurales del sistema fiscal. Entre ellas, mencionó los retos del sistema tributario, al que calificó como complejo, poco eficiente y con problemas de equidad.

“Hay espacio para racionalizar el IVA y mejorar su eficiencia, acompañado de transferencias mejor focalizadas, lo que incluso podría ser más justo”, explicó.

Por el lado del gasto, señaló que existen oportunidades de mejora en la focalización del gasto social.

“Hoy vemos que hay potencial para mejorar el impacto de las políticas sociales. Una mejor focalización permitiría que los recursos lleguen a quienes realmente los necesitan y, al mismo tiempo, reducir el gasto con mejores resultados”, afirmó.

Rigidez del gasto y descentralización

Siegenthaler advirtió que la rigidez del gasto público, que puede alcanzar hasta el 90% del presupuesto según distintas mediciones, limita el margen para inversión.

Frente a este punto, mencionó la reforma al Sistema General de Participaciones como una alternativa que, bien diseñada, podría mejorar la asignación de recursos y la provisión de infraestructura.

“Hay mucho potencial, pero también riesgos si no se hace bien. Una mejor descentralización, acompañada de mayor autonomía fiscal, podría mejorar el acceso a infraestructura e incluso generar ahorros en el gasto”, concluyó.