Con el inicio de 2026, los inversionistas en bienes raíces deberán identificar algo más que una buena ubicación y una cuota atractiva para iniciar un proceso de compra. En un contexto marcado por inflación persistente y presiones fiscales, quienes estén interesados en invertir deberán evaluar con mayor rigor varios aspectos clave.
De acuerdo con expertos, es fundamental analizar el tipo de tasa, la tasa de mora, las comisiones y el costo de los seguros, factores que pueden modificar el retorno real de la inversión inmobiliaria.
Según un análisis realizado por el equipo de investigaciones económicas del Banco de Bogotá, la inflación en Colombia alcanzó el 5,5 % anual en octubre de 2025, superando las expectativas del mercado. A esto se suma que el déficit primario proyectado para este año sería el más alto desde la crisis de los años noventa y la pandemia por COVID-19.
El sector inmobiliario en Colombia continúa siendo una alternativa para protegerse de la inflación y generar ingresos adicionales. No obstante, en 2026 exigirá mayor planeación financiera, una lectura rigurosa de los riesgos y una estrategia de diversificación más estructurada.
¿Qué debe tener en cuenta a la hora de invertir en bienes raíces?
Expertos en inversión inmobiliaria coinciden en que invertir en “ladrillo” sigue siendo una opción viable. Sin embargo, advierten que debe partir de una planeación detallada de las finanzas personales y del negocio, con datos precisos sobre ingresos, egresos, capacidad de endeudamiento y objetivos patrimoniales.
“Invertir en bienes raíces no es solo comprar un espacio; es una decisión financiera integral. Si no se modelan el flujo de caja, el riesgo, la forma de pago del inmueble y el horizonte de inversión, se termina invirtiendo a ciegas”, señala José Daniel Ríos, director de operaciones y automatización de la Inmobiliaria Esteban Ríos.
Frente a los aumentos del salario mínimo, la inflación registrada en 2025 y sus implicaciones para este nuevo año, el experto asegura que 2026 será un periodo de oportunidades para quienes “lleguen con números claros”, ya que factores como los plazos, las tasas, los seguros y los costos de cierre pueden representar millones de pesos en el valor final del inmueble.
Incluso, Ríos cuestiona la idea de “pagar de contado”. “Si el capital genera retornos en el negocio principal u otros instrumentos por encima del costo de la deuda, apalancarse puede ser más eficiente, siempre que la cuota no afecte la liquidez”, explica.
Para quienes opten por un crédito hipotecario, el experto insiste en un aspecto poco explorado: el endoso de pólizas. “Muchos aceptan el seguro del banco sin comparar. Endosar puede reducir costos o mejorar coberturas y, en inversiones, eso se traduce en un mejor flujo de caja”, puntualiza.
El especialista concluye que “si 2024 y 2025 fueron años para resistir y recalibrar, 2026 puede ser el momento para entrar con estrategia, convertir la aspiración en un plan y diversificar sin desajustar las finanzas”.
¿Cuáles son las mejores ciudades para invertir en finca raíz en Colombia en 2026?
De acuerdo con datos de Ambana, las ciudades con mayor valorización inmobiliaria en 2025 fueron Bogotá, Medellín, Cali y Cartagena. Además, la región del Eje Cafetero ha mantenido un comportamiento relevante para los inversionistas.
Para quienes buscan opciones cercanas a Bogotá, el Blog Bancolombia sugiere invertir en Chía, Cajicá y Zipaquirá, y también destaca oportunidades en Santa Marta y Medellín.
En particular, Chía ofrece mayores posibilidades de compra, con propiedades hasta 35 % más grandes que en Bogotá. En Cajicá, el metro cuadrado se cotiza entre 2,2 millones y 8 millones de pesos, lo que representa hasta 50 % menos frente a los precios de la capital.