Dólar cae a su nivel más bajo del año y marca mínimos desde 2021; desplome fue de más de $20

La divisa abrió en $3.473, su nivel más bajo desde 2021. Analistas atribuyen la caída a la reacción de los inversionistas tras la primera vuelta, aunque advierten volatilidad por la incertidumbre hacia el balotaje.
El dólar cerró en $3.556 este 1 de junio, muy por debajo de la TRM. El mercado reaccionó positivamente a los resultados de la primera vuelta. Crédito: Creación de Magnific y Colprensa

La divisa estadounidense inició la jornada en $3.473, lo que representó una caída de $20,50 frente al cierre del jueves en el mercado spot, que se ubicó en $3.493,50, según datos del sistema SET-FX.

Este comportamiento se da en un contexto distinto al observado meses atrás, cuando el dólar registraba presiones al alza en medio de la incertidumbre económica y política. Tras la primera vuelta presidencial, la tendencia ha cambiado y el mercado cambiario ha mostrado una corrección a la baja.

Reacción de los mercados a los resultados electorales


Para Carlos Sepúlveda, profesor y director de SCORE de la Universidad del Rosario, la caída del dólar responde a una lectura favorable
por parte de los inversionistas frente a los resultados electorales.

“Los resultados sí favorecen en general la perspectiva de mercado”, señaló el economista en diálogo con La FM.

Según explicó, el avance de Abelardo de la Espriella a la segunda vuelta, fue interpretado positivamente debido a su enfoque económico, centrado en el ajuste fiscal, la atracción de inversión y el fortalecimiento de las reglas de mercado.

A juicio de Sepúlveda, estas propuestas son vistas como una alternativa orientada a corregir desequilibrios fiscales y a generar mayor confianza para la inversión privada.

Persistencia de la incertidumbre política


Pese a la reacción positiva del mercado, el analista advirtió que el escenario sigue marcado por la incertidumbre de cara a la segunda vuelta presidencial.

“Hay una incertidumbre muy grande frente a la segunda vuelta, lo cual llevará a una volatilidad permanente y quizás a fluctuaciones durante las próximas tres semanas”, afirmó.

En ese sentido, señaló que los mercados estarán atentos a la evolución de la campaña, a las alianzas políticas y a las señales económicas que emitan los candidatos.

La institucionalidad bajo la lupa de los inversionistas


Otro de los factores que están siendo observados por los mercados es la estabilidad institucional del país y el respeto por los resultados electorales.

“Los mercados necesariamente estarán observando el respeto a la democracia y a los resultados”, manifestó Sepúlveda.

El economista indicó que, aunque la jornada electoral envió señales de confianza, las controversias posteriores también hacen parte de los elementos que inciden en la percepción de riesgo.

Gobernabilidad y capacidad de ajuste fiscal


Sepúlveda también señaló que los inversionistas evaluarán la capacidad del próximo gobierno para lograr acuerdos políticos y ejecutar reformas económicas.

“En la medida en que se radicalice quizás también se dificulte la gobernabilidad y eso también tendrá que tenerse en cuenta desde el punto de vista de mercados”, explicó.

Asimismo, destacó que el comportamiento de los apoyos políticos será determinante para anticipar el resultado electoral.

“La manera en que los votos de Paloma y de Fajardo van cogiendo dirección también es una señal que los mercados irán monitoreando”, indicó.

Riesgo país y expectativas del mercado


Sobre la percepción de riesgo de Colombia, el analista aclaró que las calificaciones crediticias no cambian de forma inmediata tras una elección.

“La calificación de riesgo no cambia de un día para otro”, señaló.

No obstante, explicó que una estrategia de ajuste fiscal acompañada de estabilidad política podría mejorar gradualmente la percepción del país.

Según detalló, los inversionistas están atentos a señales concretas en cuatro frentes: reducción del gasto público considerado ineficiente, estabilidad en las reglas de juego, fortalecimiento de la seguridad y una agenda enfocada en la competitividad.

“Lo que esperan los mercados son señales que generen confianza y claridad para lograr un ajuste fiscal real”, concluyó.