La decisión del Banco de la República de elevar la tasa de interés en 100 puntos básicos, hasta el 11,25 %, generó reacciones encontradas entre el Gobierno y el sector constructor, en medio del debate por sus efectos sobre el acceso a vivienda.
La ministra de Vivienda, Helga María Rivas Ardila, señaló que el incremento encarece el financiamiento y afecta directamente a los hogares de menores ingresos.
“En un país con profundas brechas sociales, las decisiones macroeconómicas deben estar alineadas con la garantía de derechos. Subir tasas es cerrar puertas de acceso a la vivienda, encarecer el crédito para quienes más lo necesitan”, afirmó.
Más hogares quedarían por fuera del mercado: Gobierno
Según explicó la funcionaria, la medida tiene dos efectos principales: el aumento en el valor de la cuota mensual de los créditos y el incremento en el pago total de intereses a lo largo del tiempo. Además, advirtió que más hogares quedarían por fuera del mercado formal por no cumplir con los requisitos de ingreso.
De acuerdo con cálculos de la Dirección del Sistema Habitacional del Ministerio, un incremento de 100 puntos básicos en la tasa de interés elevaría en 5,7 % el valor de la cuota mensual y en 9,1 % el total de intereses pagados durante la vida del crédito.
El análisis también estima que cerca de 181.000 hogares dejarían de acceder a vivienda de interés prioritario (VIP), lo que, según el Ministerio, impactaría las metas de reducción del déficit habitacional.
La cartera de Vivienda advirtió que este escenario tendría efectos adicionales en el mercado de arriendos, debido a que los hogares que no logren adquirir vivienda optarían por el alquiler, presionando al alza los cánones.
Independencia del Banco de la República no se negocia: Camacol
En contraste, desde el sector constructor, la Camacol expresó su respaldo a la decisión del Emisor y defendió la autonomía de la política monetaria.
“Nuestro respaldo al Banco de la República. Su independencia no se negocia ni se somete a presiones políticas. Esto no es un tema de ideología, es responsabilidad económica y por eso hay que respaldar las decisiones técnicas”, señaló el gremio.
La organización agregó que “las tasas no suben por capricho” y cuestionó que el debate se traslade al terreno político.
“Se equivocan quienes convierten las decisiones técnicas en una peleas políticas. Desde Camacol lo reiteramos con claridad y contundencia: la política monetaria se debate con rigor técnico, no con ataques ni intimidaciones”, indicó.
El pronunciamiento se da luego de la decisión de la Junta del Banco de la República de endurecer su política monetaria en medio de presiones inflacionarias, una medida que ha sido defendida por el Emisor como necesaria para mantener el control de los precios, en medio de un creciente debate entre sectores del Gobierno y actores del mercado sobre sus efectos en el crédito y la actividad económica.