Se concretó la salida de la superintendente de Industria y Comercio (SIC), Cielo Rusinque, luego de que el Gobierno aceptara oficialmente su renuncia al cargo, tras la decisión del Consejo de Estado que anuló su nombramiento.
La salida se produce días después del fallo del alto tribunal, que concluyó que Rusinque no cumplía con los requisitos legales exigidos al momento de su designación, una decisión que la funcionaria cuestionó públicamente, señalando diferencias en la interpretación jurídica sobre su formación académica y experiencia profesional.
¿Quién queda como encargado de la entidad?
En reemplazo, el Gobierno, a través del Ministerio de Comercio, designó como superintendente encargado a Diego Solano, quien se venía desempeñando como jefe de asesores y era considerado una de las personas más cercanas a Rusinque dentro de esa entidad.
El nombramiento de Solano garantiza continuidad en la dirección de la Superintendencia de Industria y Comercio mientras se define quién asumirá en propiedad el cargo, en medio de un debate que sigue abierto por los requisitos para esos nombramientos.
Cabe recordar que esta salida se da en paralelo a la expedición del Decreto 226 de 2026, con el que el Gobierno modificó las condiciones para designar superintendentes, reduciendo los años de experiencia exigidos y flexibilizando los requisitos académicos, además de eliminar la obligatoriedad de una convocatoria pública previa.
Estos cambios han generado cuestionamientos de expertos, que advierten posibles impactos en los estándares de selección y en las recomendaciones adoptadas por Colombia en el marco de la OCDE.
Por ahora, con la salida de Rusinque ya formalizada, el foco se traslada a la designación en propiedad del nuevo superintendente y a las implicaciones que puedan tener las nuevas reglas en ese proceso.
Rechazo al fallo
Tras el fallo del Consejo de Estado de Colombia que la destituyó como superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque advirtió que hubo un desbordamiento normativo en la argumentación con la que se deslegitimaron sus estudios en París, los cuales, argumentó, son afines al cargo que ocupaba.
“Tan débil fue el análisis del Consejo de Estado que el magistrado Pedro Pablo Vanegas Gil (el más preparado y académicamente estructurado de la Sala) decidió salvar su voto. Esto, porque, como lo insistimos a lo largo de nuestra defensa y como lo reiteramos ahora, nunca se logró desvirtuar la legalidad del acto administrativo de mi nombramiento”, señaló recientemente la exfuncionaria.
Rusinque también criticó que haya una deslegitimación del Ministerio de Educación de Colombia a su maestría, al tiempo que agregó que “se desconoce el régimen aplicable a la convalidación de títulos de posgrado, que prevé un plazo de dos años desde la posesión, imponiendo una exigencia no contemplada en la normativa vigente".
En ese momento, aseguró que "las dudas expresadas sobre la equivalencia del título obtenido en Francia no justificaban, en ningún caso, prescindir de la certificación expedida en el nivel de maestría”.