El cierre de La Línea empiezan a sentirlo los transportadores de Risaralda

Indican que están aumentando los tiempos de viaje y advierten posible incremento en el costo de productos.
El cierre de La Línea afecta la economía de transportadores Crédito: RCN - Reporteros de La Línea El Original | Edición: Alerta Pereira

El cierre de la vía La Línea, ocasionado por un deslizamiento en el sector de Cajamarca, comenzó a generar serias consecuencias para el transporte de carga y pasajeros, así como a la economía de Risaralda.

Y es que uno de los corredores viales más importantes del país quedó fuera de servicio, obligando a miles de vehículos a utilizar rutas alternas, incrementando los tiempos de desplazamiento, el consumo de combustible y los costos operativos.

La interrupción de este paso estratégico afecta la conexión entre el centro del país, el Eje Cafetero y el puerto de Buenaventura, por donde se moviliza buena parte de la carga nacional y el impacto ya empezó a sentirse entre empresarios, transportadores y comerciantes, quienes advierten que, de prolongarse la contingencia, el incremento en los costos logísticos terminaría reflejándose en el precio final de numerosos productos.

Juan Diego Ortiz, presidente de la Confederación Nacional de Transportadores de Carga y Pasajeros, aseguró que el panorama es complejo para el sector, "la Línea es una de las principales arterias del transporte nacional y diariamente se movilizan entre ocho mil y diez mil vehículos. Su cierre obliga a todos a buscar recorridos más largos y costosos", dijo.

¿Por qué preocupa tanto el cierre de La Línea?

La vía La Línea es considerada uno de los corredores logísticos más importantes de Colombia ya que a través de este paso se movilizan diariamente alimentos, combustibles, materias primas, productos industriales y mercancías con destino a Bogotá, el Eje Cafetero, el Valle del Cauca y el puerto de Buenaventura.

Con este cierre, el Gobierno Nacional recomendó utilizar el corredor Bogotá-Honda-Letras-Manizales-Risaralda-Buenaventura, sin embargo, este recorrido representa mayores distancias, incrementa las horas de conducción y concentra una enorme cantidad de vehículos en carreteras que no estaban diseñadas para soportar semejante flujo.

"Actualmente los transportadores enfrentan extensos pare y siga, largas filas y congestiones permanentes, eso aumenta los tiempos de viaje y afecta toda la cadena logística", apuntó Ortiz quien además explicó que las dificultades no solo obedecen a la longitud del recorrido alterno, sino también a las características de esta vía.

"Existen tramos muy estrechos para el paso de vehículos de carga pesada, especialmente aquellos que transportan cargas extradimensionadas, lo que incrementa el riesgo de congestiones", explicó el presidente de la Confederación Nacional de Transportadores de Carga y Pasajeros.

Risaralda también enfrentará una fuerte congestión

Uno de los mayores temores del gremio transportador de la región es el aumento del tráfico pesado sobre corredores estratégicos de Risaralda, especialmente en la vía Cerritos, así como en el corredor La Romelia-El Pollo, donde actualmente se desarrollan también importantes obras de infraestructura.

Según las estimaciones entregadas por el gremio transportador, el flujo vehicular podría incrementarse hasta en un 80 %, generando retrasos para vehículos particulares, transporte público y carga pesada.

Por otro lado, Ortiz manifestó la preocupación en materia económica para los transportadores, pues considera que las pérdidas para el sector son incalculables, ya que “además de la congestión, aumentan los gastos en ACPM, mantenimiento, desgaste de llantas y jornadas laborales de los conductores, así como la alimentación de estos".

La situación también preocupa porque Risaralda ya enfrenta una alta movilidad derivada de las obras en varios corredores viales del área metropolitana de Pereira y la llegada de miles de vehículos adicionales sobre vías externas nacionales, podría complicar aún más la circulación interna durante las próximas semanas.

¿Hay más desafíos para Risaralda?

El cierre de La Línea se suma además a otros desafíos logísticos recientes para el departamento, como las afectaciones periódicas en la vía Panamericana hacia el Chocó por problemas de orden público y las restricciones temporales en algunos corredores nacionales, situaciones que han obligado al sector transportador a replantear constantemente sus rutas.

Los empresarios advierten que, aunque algunos peajes disminuyen utilizando estos desvíos recomendados por el Gobierno Nacional, ese ahorro resulta mínimo frente al incremento en combustible, mantenimiento y tiempo de operación; y, en consecuencia, estos mayores costos terminarían siendo trasladados a la cadena comercial mediante el aumento en los fletes, situación que podría impactar en el precio de algunos alimentos, materiales de construcción, productos industriales y mercancías de consumo masivo.

Mientras tanto, desde el gremio del transporte hicieron un llamado a las autoridades nacionales para acelerar las labores de estabilización del terreno y garantizar una pronta reapertura de este corredor, considerado fundamental para la conectividad y la competitividad económica del país y el abastecimiento del occidente colombiano.

Preguntas sobre esta dificultad vial

¿Qué provocó el cierre de la vía La Línea?

Un deslizamiento de tierra en el sector de Cajamarca, entre Quindío y Tolima.

¿Qué rutas alternas están utilizando los transportadores?

Bogotá-Honda-Letras-Manizales-Risaralda-Buenaventura.

¿Qué vías de Risaralda podrían congestionarse más?

La vía a Cerritos y la variante La Romelia-El Pollo.

¿Qué efectos económicos advierten los transportadores?

Mayores costos logísticos, incremento en los fletes y posible aumento en el precio de los productos.