Empresarios alertan: 65%–75% de exportadores a Ecuador podrían desaparecer por aranceles

Representantes empresariales de Colombia y Ecuador exigen suspender aranceles del 50% y reanudar diálogo para proteger empleo y producción binacional.
Analdex reconoce que el impacto no solo golpea a exportadores e industria, sino que también puede estimular el contrabando. Crédito: Colprensa

Representantes de los principales gremios empresariales de Colombia, en conjunto con el Comité Empresarial Ecuatoriano, hicieron un llamado a los gobiernos de ambos países para desmontar los aranceles del 50% impuestos de manera recíproca y retomar el diálogo diplomático.

Durante una declaración conjunta, los voceros advirtieron que la medida pone en riesgo el empleo, la producción y la estabilidad de miles de empresas que dependen del comercio binacional.

Integración económica en riesgo

El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), Bruce Mac Master, señaló que la relación económica entre ambos países ha sido una de las más profundas de América Latina.

“A uno no se le puede pasar por alto que el trabajo que se ha venido realizando por tantos años entre Ecuador y Colombia es quizá el trabajo de integración económica más profundo que hay en toda Latinoamérica”, afirmó.

Indicó que existen compañías en Colombia que venden más del 70% de su producción en Ecuador, así como empresas ecuatorianas con una alta dependencia del mercado colombiano. Según explicó, la imposición de restricciones comerciales amenaza la viabilidad de varias de ellas.

“Sabemos en este momento de empresas que pueden perder totalmente su viabilidad en caso de que esta situación siga el camino que nos han venido mostrando las autoridades de los dos países”, advirtió.

Mac Master sostuvo que las restricciones al comercio “no son otra cosa que restricciones a la producción” y agregó que “no tiene ningún sentido que ninguna de las dos naciones acuda a mecanismos de restricciones al comercio para solucionar problemas que no son del comercio”.

Mipymes: 99,7% del tejido empresarial y 80% del empleo formal

Por su parte, María Elena Ospina, presidenta de Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi), alertó sobre el impacto en las micro, pequeñas y medianas empresas.

“Nósotros representamos en Colombia el 99,7% del tejido empresarial del país y generamos más del 80% del empleo formal”, afirmó.

Ospina indicó que, de las 2.400 empresas que actualmente exportan a Ecuador, entre el 65% y el 75% corresponde a mipymes que hoy enfrentan el riesgo de perder mercado, acumular inventarios o reducir empleos.

“Tenemos más o menos entre el 65% y el 75% de las empresas exportadoras que hoy corren un gran riesgo de desaparecer o un gran riesgo de que se pierda el empleo”, sostuvo.

La dirigente gremial pidió “celeridad” a los gobiernos para resolver la situación por la vía diplomática y evitar que el sector productivo asuma los costos de decisiones políticas.

Balanza comercial y contrabando en la frontera

El presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Jaime Alberto Cabal, recordó que detrás de la balanza comercial entre ambos países, que asciende a US$2.200 millones, hay miles de empleos y empresas que dependen de ese flujo.

“Detrás de los 2.200 millones de dólares de la balanza comercial entre los dos países hay mucha gente, muchas personas, muchos rostros que están sufriendo las consecuencias de esta escalada de aranceles”, afirmó.

Cabal también advirtió efectos en la frontera. Según reportes del capítulo de Fenalco en Nariño, el contrabando ha aumentado 72% en los últimos meses y las ventas en ese departamento han caído más del 60%.

“De no solucionarse lo más rápidamente posible, no solamente las consecuencias son económicas, sino también sociales y de pérdidas de miles de empleos”, señaló.

Llamado a los gobiernos

Los representantes empresariales insistieron en que las diferencias en materia de seguridad o ideología deben resolverse por la vía diplomática, sin afectar la actividad productiva.

“No vemos por qué le tengamos que sumar a las poblaciones el problema de generar problemas de empleo, de producción y a los consumidores”, expresó Mac Master.

En la misma línea, Cabal afirmó que la relación comercial histórica entre ambos países no debe quedar “atrapada en este espiral de decisiones unilaterales y de represalias sucesivas”.

Los gremios reiteraron que el comercio binacional ha permitido encadenamientos productivos, suministro de materias primas y abastecimiento de bienes para consumidores en ambos mercados. Advirtieron que mantener el arancel del 50% profundizaría el impacto sobre empresas exportadoras, mipymes, empleo formal y comercio en la frontera.

El sector empresarial solicitó a los gobiernos de Colombia y Ecuador que restablezcan los canales diplomáticos y encuentren una solución que permita preservar el intercambio comercial y la estabilidad del empleo en ambos países.