Transporte de carga denuncia afectaciones por crisis comercial con Ecuador y colapso en puerto de Buenaventura

La congestión en el Puerto de Buenaventura, donde cerca de 30 barcos esperan turno para descargar mercancía, se combina con la incertidumbre en la frontera colombo-ecuatoriana, especialmente en Nariño, donde transportadores alertan sobre afectaciones económicas y un posible nuevo paro camionero.
Paro camionero Crédito: Colprensa

La congestión en el Puerto de Buenaventura comienza a generar serias alertas para el comercio exterior y la economía nacional. Cerca de 30 barcos permanecen detenidos en la bahía, a la espera de un turno para descargar mercancía. La crisis se ha intensificado por bloqueos y protestas de conductores de carga pesada, que denuncian fallas en la logística de contenedores y el mal estado de las vías de acceso.

A pesar de que el Ministerio de Transporte activó un plan de contingencia, los retrasos persisten y el ingreso a la terminal marítima continúa siendo lento y complejo.

Patios de descarga saturados

Según Víctor Julio González, director del Comité Intergremial Bonaverense, los barcos no encuentran espacio para operar. “Los patios y las bahías de descarga están completamente llenos”, explicó, advirtiendo que esta situación limita la capacidad del puerto y prolonga la permanencia de las embarcaciones en la bahía.

La congestión afecta no solo a navieras, sino también a transportadores, importadores, exportadores y consumidores finales, al aumentar costos logísticos y retrasar la llegada de mercancías.

Puerto estratégico para la economía

Buenaventura moviliza 1,6 millones de toneladas de carga al año, lo que representa el 35,8% del total nacional. En condiciones normales, por este puerto pasan 4,6 millones de toneladas de carga generalizada, convirtiéndolo en un eje crítico del comercio exterior.

Cualquier interrupción en su operación impacta directamente la cadena de abastecimiento, la industria y los precios de los productos, por lo que gremios insisten en soluciones estructurales que mejoren la logística, amplíen la capacidad operativa y garanticen condiciones seguras para el transporte terrestre.

Protestas del sector transporte

Los conductores de carga pesada han manifestado su inconformidad por los cuellos de botella en la logística y el deterioro de las vías de acceso. Las protestas recientes han contribuido a intensificar la crisis, dificultando aún más el ingreso y salida de mercancías.

Alerta en la frontera colombo-ecuatoriana

En la frontera con Ecuador, los transportadores alertan sobre una posible medida que permitiría el ingreso de vehículos de carga ecuatorianos a todo el país. Edison Mena, de la Asociación Colombiana de Camioneros de Ipiales, asegura que estas políticas han fracasado en el pasado y podrían derivar en un nuevo paro camionero.

“El transporte directo nunca ha generado buenos resultados, facilita monopolización y contrabando, y nunca ha existido reciprocidad por parte del Ecuador”, señaló Mena, mientras el sector permanece en alerta máxima.

Desolación en la frontera

Actualmente, el movimiento de mercancías en la frontera colombo-ecuatoriana está reducido al mínimo, impactando la economía regional y el empleo.

Llamado a soluciones urgentes

La combinación de la congestión portuaria en Buenaventura y la incertidumbre en Nariño refleja la fragilidad estructural del transporte de carga en Colombia. Los gremios piden medidas inmediatas que alivien la crisis, protejan la economía local y aseguren el funcionamiento de uno de los sectores más estratégicos del comercio nacional.