Colombia necesitaría hasta cuatro años para normalizar el sector energético: MinMinas

Señaló que el país debe acelerar la exploración de gas, atraer nuevas inversiones y garantizar la confiabilidad del servicio.
María Nohemí Arboleda, ministra de Minas y Energía Crédito: @camilotorresv

Colombia necesitará entre tres y cuatro años para avanzar hacia la normalización del sector energético, en medio de los desafíos que enfrenta el abastecimiento de gas natural, los retrasos en proyectos de exploración y la necesidad de garantizar la confiabilidad del servicio. De esta manera lo expresó María Nohemí Arboleda, ministra de Minas y Energía en la capital del Atlántico.

"Perder porque nos atrasamos mucho más, veníamos en atraso y nos atrasamos mucho más porque no exploramos, porque tenemos que recuperar eh muchas el carbón, por ejemplo, para que no es que no estamos de acuerdo con la transición".

En este sentido, señaló que, la transición energética en Colombia debe avanzar sin comprometer la seguridad energética ni la continuidad del servicio, en medio de las preocupaciones por el abastecimiento y la necesidad de garantizar una oferta suficiente para atender la demanda nacional.

“La transición se debe hacer de tal manera que yo garantice la confiabilidad en el servicio”, manifestó, al insistir en que la transformación energética debe desarrollarse con responsabilidad y sin debilitar la capacidad de generación y suministro.

La funcionaria sostuvo que las decisiones relacionadas con el desmonte de tecnologías y la reducción de incentivos a la inversión han generado desafíos para el sector. En ese sentido, defendió la necesidad de mantener una estrategia que permita avanzar hacia fuentes más limpias, pero sin descuidar las fuentes de energía necesarias para garantizar el abastecimiento.

“Seguimos con la transición, pero el ritmo lo va a dar la medida en que garanticemos esa seguridad energética”, afirmó.

Prevenir nuevas crisis de abastecimiento

Otro de los aspectos señalados es la vulnerabilidad del sistema energético frente a fenómenos climáticos como El Niño, que pueden afectar la disponibilidad de agua para la generación hidroeléctrica y aumentar la presión sobre otras fuentes de energía.

Frente a este panorama, la vocera insistió en que Colombia debe prepararse para evitar que futuras contingencias obliguen a tomar medidas urgentes para cubrir la demanda.

El propósito, explicó, es contar con una oferta energética suficiente que permita enfrentar los periodos de mayor presión sin incertidumbre sobre la disponibilidad de los recursos.

“No podemos estar otra vez haciendo fuerza frente a la llegada de otro fenómeno de El Niño”, advirtió.

Finalmente, reiteró que el país tiene expectativas importantes para fortalecer su seguridad energética, pero consideró indispensable mantener un equilibrio entre la transición hacia fuentes más limpias, la inversión y la confiabilidad del servicio.

La prioridad, indicó, debe ser que Colombia avance en la transformación de su matriz energética sin poner en riesgo el suministro que necesitan los hogares, el comercio y la industria.

Regasificación, otra alternativa para garantizar el suministro

Dentro de las opciones para atender la demanda nacional también se encuentran dos plantas de regasificación que permitirían importar gas natural. De acuerdo con lo expuesto, una de estas instalaciones tendría previsto iniciar operaciones el primero de diciembre, mientras que para la otra se buscaría adelantar su entrada en funcionamiento a enero.

Aunque el gas importado podría llegar a precios superiores a los que tradicionalmente se manejan en el mercado nacional, la funcionaria señaló que esta alternativa sería importante para evitar dificultades en el abastecimiento y atender las necesidades de los usuarios.

La estrategia, explicó, debe combinar el desarrollo de nuevas fuentes de suministro con una transición energética responsable, que no comprometa la seguridad energética ni la continuidad del servicio. Por ello, insistió en que el ritmo de transformación de la matriz energética debe estar acompañado de garantías suficientes para responder a la demanda.

Seguridad jurídica e incentivos para atraer inversiones

Otro de los puntos centrales es la necesidad de recuperar la confianza de los inversionistas y facilitar el desarrollo de nuevos proyectos de exploración y producción de gas.

Para lograrlo, la funcionaria señaló que es necesario avanzar en condiciones de seguridad física y jurídica, fortalecer los incentivos a la inversión y ofrecer acompañamiento institucional a las empresas interesadas en participar en el sector.

También anunció que se trabaja con el Departamento Nacional de Planeación (DNP) para habilitar proyectos de interés nacional, conocidos como PINES, con el propósito de impulsar iniciativas estratégicas y facilitar su ejecución.

La funcionaria advirtió que Colombia compite con otros países de la región que ofrecen condiciones atractivas para la inversión, por lo que consideró prioritario fortalecer la capacidad del país para captar capital y desarrollar sus recursos energéticos.

Región Caribe: el recaudo y la calidad del servicio, entre los desafíos

En cuanto a la región Caribe señaló que, los niveles de recaudo de la energía adquirida se ubicarían entre el 70 % y el 72 %, una situación que limita la capacidad de las compañías para recuperar sus inversiones y ejecutar las obras necesarias para mejorar la calidad del servicio.

La funcionaria expresó que existe una relación directa entre los problemas financieros y el deterioro de la prestación del servicio: cuando las empresas no cuentan con recursos suficientes, disminuye su capacidad para invertir en infraestructura y mantenimiento, lo que termina afectando a los usuarios.

Ante este panorama, hizo un llamado a gobernadores y alcaldes para que participen activamente en la construcción de soluciones y contribuyan a mejorar el recaudo en sus territorios.

Asimismo, indicó que se trabaja en una propuesta de alternativas para atender la problemática energética de la región Caribe, por instrucción del presidente de la República, con el propósito de presentar soluciones que involucren a las instituciones, las empresas y las comunidades.

Temas clave

¿Cuánto tiempo necesitaría Colombia para normalizar el sector energético?

Colombia necesitaría entre tres y cuatro años para avanzar hacia la normalización del sector, debido a los retrasos en exploración, los desafíos del abastecimiento de gas natural y la necesidad de garantizar la confiabilidad del servicio.

¿Cómo se garantizará el suministro de gas natural en el país?

Entre las alternativas están acelerar proyectos de exploración, desarrollar nuevos campos de gas y poner en funcionamiento dos plantas de regasificación para importar el combustible. Una tendría prevista su entrada en operación el primero de diciembre y para la otra se buscaría adelantarla a enero.

¿La transición energética podría afectar la seguridad energética de Colombia?

La funcionaria señaló que la transición debe avanzar de manera responsable, sin comprometer la continuidad del servicio ni el abastecimiento. El ritmo de la transición debe estar condicionado a las garantías de seguridad energética, para evitar nuevas crisis ante fenómenos climáticos como El Niño.

¿Cuáles son los principales desafíos energéticos de la región Caribe?

Uno de los problemas es el bajo recaudo de las empresas prestadoras del servicio, que se ubicaría entre el 70 % y el 72 % de la energía adquirida, según lo expuesto. Esta situación limita los recursos disponibles para invertir en infraestructura y mejorar la calidad del servicio. Por ello, se busca la participación de alcaldes, gobernadores, empresas y Gobierno nacional en la construcción de soluciones.