Colombia y empresarios reaccionan al arancel de Ecuador: advierten golpe al comercio bilateral

Ecuador sube aranceles a importaciones colombianas al 100%, tensiones comerciales y riesgo para más de 2.700 empresas.
Puente Internacional de Rumichaca, en la frontera entre Colombia y Ecuador Crédito: David Fajardo -La FM

Ecuador elevará al 100% los aranceles a productos colombianos desde mayo. El Gobierno colombiano lo calificó como una agresión, mientras empresarios advierten que la medida cerraría el comercio bilateral y afectaría a más de 2.700 empresas.

Se intensifican las tensiones comerciales entre Colombia y Ecuador, luego de que el gobierno ecuatoriano anunciara que elevará al 100% la tasa de seguridad a las importaciones provenientes de Colombia, medida que entrará en vigencia a partir del primero de mayo.

Una “clara agresión” entre naciones hermanas

La decisión ha generado fuertes reacciones en distintos sectores del país. Una de las más contundentes fue la del ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, quien calificó la medida como una “clara agresión” entre naciones hermanas que históricamente han mantenido relaciones de cooperación.

El funcionario advirtió que esta decisión se da en un momento especialmente delicado para Ecuador, que enfrenta una compleja coyuntura energética con cortes de electricidad que ya afectan a millones de ciudadanos.

En ese contexto, Palma cuestionó que el presidente Daniel Noboa opte, según sus palabras expuestas en la red social de X, por la confrontación, en lugar de buscar soluciones conjuntas que permitan garantizar la seguridad energética en la región.

El ministro Palma también defendió la política del gobierno colombiano, señalando que, bajo el liderazgo del presidente Gustavo Petro, se ha apostado por la integración energética y la cooperación regional como herramientas clave para enfrentar los desafíos comunes de América Latina.

Esta medida "cierra la puerta al comercio bilateral", advierte Analdex

Sin embargo, desde el sector empresarial la preocupación es aún mayor. Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de Analdex, aseguró que esta medida prácticamente cierra la puerta al comercio bilateral entre ambos países.

Según explicó, el aumento del arancel del 50 al 100% para productos colombianos hace inviable cualquier intercambio comercial, afectando directamente a más de 2.700 empresas nacionales, muchas de ellas pequeñas y medianas, que dependen del mercado ecuatoriano.

Díaz Molina también advirtió que la situación podría prolongarse en el tiempo, ya que, según lo expresado por el propio presidente Noboa, no habría intención de negociar con el gobierno colombiano en el corto plazo, lo que aplazaría cualquier posibilidad de normalizar las relaciones comerciales, al menos hasta un eventual cambio de gobierno.

El dirigente gremial calificó el panorama como lamentable, no solo por el impacto que tendrá en las empresas colombianas, sino también por las consecuencias para los consumidores y el sector productivo en Ecuador:

"Lamentable realmente esta situación, que perjudica, en el caso colombiano, a a más de dos mil setecientas empresas, muchas de ellas pequeñas, medianas, que hacen comercio con el Ecuador", dijo el vocero gremial. De esta forma, el anuncio de Ecuador abre un nuevo capítulo de tensión en la relación bilateral, con efectos económicos inmediatos y un panorama incierto para el comercio entre ambos países en los próximos meses.

Un llamado para bajar el tono de la confrontación y buscar salidas diplomáticas

A estas reacciones se sumó también el presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, quien hizo un llamado directo a los gobiernos de Ecuador y Colombia para bajar el tono de la confrontación y buscar salidas diplomáticas.

Por medio de un video, difundido en redes sociales, el dirigente gremial pidió “serenidad y responsabilidad” a ambos presidentes, insistiendo en que cualquier diferencia debe resolverse a través del diálogo directo o incluso mediante mecanismos internacionales que faciliten un acuerdo entre las partes.

Sumado a ello, Mac Master advirtió que el conflicto, que podría tener orígenes políticos, de seguridad o diplomáticos, no debería trasladarse al terreno económico, afectando a trabajadores, empresas y consumidores de ambos países.

En ese mismo sentido, enfatizó que no tiene sentido convertir el comercio en una herramienta de presión en medio de diferencias entre gobiernos, especialmente cuando Colombia y Ecuador han construido durante años una de las relaciones de integración más sólidas de la región.

De acuerdo con lo dicho por el dirigente gremial, es necesario hacer un llamado a "actuar con visión de largo plazo, pensando en el bienestar de ambas naciones, y reiteró la necesidad de que los gobiernos se sienten a resolver sus diferencias para evitar mayores impactos en la economía y en la relación bilateral".