Por estos días, Cartagena es el escenario que reúne a delegaciones de todos los continentes, en el marco de la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria, inaugurada en la tarde de este martes, por la Ministra de Agricultura, Martha Carvajalino.
El encuentro, respaldado por el gobierno del presidente Gustavo Petro, busca establecer una hoja de ruta global para combatir el hambre y la crisis climática a través de la redistribución productiva del suelo.
Durante su discurso de apertura, la ministra Carvajalino presentó cifras que ponen de manifiesto la urgencia de una reforma estructural a nivel mundial:
•Degradación: cada año se pierden 50 millones de hectáreas de suelos aptos para la producción de alimentos.
•Concentración: el 85% de la producción alimentaria global depende de apenas el 9% de la extensión de la tierra.
•Inseguridad: La ministra denunció que, en el contexto geopolítico actual, "el hambre hoy es una arma de guerra".
Colombia como referente de transformación
Asimismo, el gobierno colombiano reconoció los avances logrados en el marco de su política de "Reforma Agraria para la Vida". Entre los hitos mencionados ante la comunidad internacional se encuentran:
•Protección de ecosistemas: El traslado de la frontera agrícola para proteger zonas críticas como la Amazonía.
•Seguridad jurídica: La formalización de 27 zonas de reserva campesina y el fortalecimiento de territorios étnicos.
•Hito económico: El sector agropecuario ha superado por primera vez en décadas las exportaciones mineras, consolidándose como el motor de la economía nacional.
Ahora bien, la conferencia no solo se limita a los salones de debate. Según manifestó la ministra, con el apoyo de la Alcaldía de Cartagena, el Camellón de los Mártires y diversos puntos del centro histórico se han transformado en escenarios de intercambio cultural.
"Encontrarnos en la cultura, en los saberes, con el producto de campesinos y campesinas de todas partes del mundo es decirle al mundo que quienes trabajan la tierra defienden la vida", afirmó la ministra, destacando la presencia de productos agrícolas de África, Asia e Italia que se exhiben junto a las cosechas del campesinado colombiano.
El evento cerró su primera jornada con un llamado a la acción colectiva. El gobierno colombiano propone un "pacto por la humanidad" que ponga fin a la injusticia en la distribución de la tierra, promoviendo la consigna que marcó el inicio de la cumbre: "Tierra para trabajar, tierra para comer, tierra para la vida”, concluyó Carvajalino.