La Contraloría General de la República alertó sobre la necesidad de adoptar medidas inmediatas frente a la alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se consolide en el país, durante los próximos meses.
La entidad señaló que las proyecciones conocidas hasta ahora muestran un escenario de riesgo creciente para el abastecimiento de agua potable y el suministro de energía eléctrica, en medio de condiciones que podrían intensificar las afectaciones en distintas regiones.
La probabilidad de instauración del fenómeno durante el trimestre mayo-junio-julio de 2026 pasó del 62% al 82%, mientras que hacia finales de año la posibilidad de una sequía asociada a este evento climático se estima cercana al 96%.
De acuerdo con las proyecciones citadas por la entidad, los modelos climáticos apuntan a anomalías de temperatura en la región Niño-3.4 cercanas a un grado centígrado positivo, un comportamiento que continúa bajo seguimiento, pero que ya es considerado como un posible evento de alta intensidad y desarrollo próximo.
El organismo sostuvo que ese panorama tiene incidencia directa sobre la disponibilidad de recursos esenciales y planteó la necesidad de adoptar acciones que permitan preparar al país para disminuir el impacto que podría generar el evento climático.
Riesgos para el sistema energético
La Contraloría advirtió que la situación climática coincide con dificultades estructurales del sistema eléctrico colombiano que podrían aumentar la vulnerabilidad frente a una eventual temporada seca. Entre los factores señalados aparecen el crecimiento sostenido de la demanda de energía, los retrasos en proyectos de generación y transmisión, problemas financieros en empresas del sector y desafíos relacionados con el abastecimiento de gas natural.
El organismo según información del operador del sistema XM, durante los últimos seis años los proyectos energéticos puestos en funcionamiento no han superado el 28% de la capacidad proyectada inicialmente.
Además, durante 2025 únicamente el 10,8% de las iniciativas previstas entró en operación dentro de los tiempos programados.
Para este año, de los 4.475 megavatios proyectados, únicamente han entrado en funcionamiento 291 megavatios, equivalente al 6,5% de la capacidad prevista.
La situación, según lo expuesto por el ente de control, evidencia limitaciones para ampliar la oferta energética del Sistema Interconectado Nacional.
La Contraloría señaló que las empresas comercializadoras enfrentan problemas de liquidez asociados a obligaciones pendientes por subsidios, contribuciones y opción tarifaria. Según las cifras de la contraloría, estas obligaciones, junto con otras deudas y compromisos del mercado eléctrico, alcanzarían una suma cercana a los 8,2 billones de pesos.
La entidad sostuvo que la combinación de un fenómeno de El Niño intenso, retrasos en proyectos energéticos, déficit de energía firme y obligaciones económicas acumuladas podría configurar una crisis severa y estructural para el sistema eléctrico nacional.
Embalses, generación y abastecimiento
Otro de los puntos expuestos está relacionado con el manejo de los embalses y su capacidad de almacenamiento. La Contraloría manifestó preocupación frente a posibles modificaciones regulatorias y decisiones operativas que podrían afectar la acumulación de agua en algunos sistemas hidroeléctricos.
La preocupación se concentra en que eventuales cambios en las reglas de operación puedan reducir la capacidad de almacenamiento y afectar la generación eléctrica disponible durante un periodo de menor oferta hídrica.
La entidad hizo referencia al caso de Hidroituango y sostuvo que algunas condiciones operativas vigentes podrían representar limitaciones para aumentar la capacidad de almacenamiento en medio de un escenario de sequía pronosticada.
Según la Contraloría, el incremento de reservas hídricas podría tener incidencia sobre el potencial de generación eléctrica durante los meses de mayor presión sobre el sistema.
También advirtió sobre las condiciones del suministro de gas natural. Las proyecciones muestran un déficit cercano a 200 millones de pies cúbicos diarios para 2026, cifra equivalente aproximadamente al 20% de la demanda nacional, con tendencia a aumentar en el corto plazo.
Llamado a medidas preventivas
La Contraloría insistió en la necesidad de acelerar acciones que permitan reducir los riesgos de desabastecimiento de agua y energía en el país.
Entre las medidas se encuentran la revisión de instrumentos regulatorios para el manejo de embalses, el avance de proyectos de generación pendientes y la agilización de pagos a empresas del sector energético.
El organismo también planteó la necesidad de fortalecer campañas masivas de divulgación y sensibilización dirigidas a la ciudadanía sobre los posibles efectos del fenómeno y sobre prácticas orientadas al uso responsable del agua potable y la energía eléctrica.
Según la advertencia de la Contraloría, los impactos más fuertes podrían comenzar a sentirse durante el último trimestre del año, periodo en el que se proyecta una mayor consolidación de los efectos asociados al fenómeno climático.
Claves de este tema, en cuatro preguntas:
¿Qué impacto tendría el fenómeno de El Niño sobre el sistema eléctrico en Colombia?
El fenómeno de El Niño podría coincidir con retrasos en proyectos energéticos, déficit de energía firme y deudas acumuladas en el sector, un escenario que, según la Contraloría, aumentaría los riesgos para la capacidad de respuesta del sistema eléctrico nacional.
¿Por qué el fenómeno de El Niño genera preocupación sobre el suministro de agua y energía?
El fenómeno de El Niño aparece asociado a proyecciones de altas temperaturas y posibles sequías que afectarían la disponibilidad hídrica del país, una situación que podría influir directamente en el abastecimiento de agua potable y la generación eléctrica.
¿Qué advirtió la Contraloría sobre una posible crisis energética por el fenómeno de El Niño?
La Contraloría alertó que una combinación entre un evento climático intenso, atrasos en nuevas obras eléctricas y problemas financieros del sector podría derivar en una situación crítica para el sistema energético colombiano.
¿Qué papel tendrían los embalses frente a los efectos del fenómeno de El Niño?
Los embalses aparecen como un punto clave porque su capacidad de almacenamiento podría resultar determinante durante un escenario de menor disponibilidad de lluvias y reducción de recursos hídricos.