¿Qué tipo de crédito podría darle el FMI a Colombia y qué requisitos tendría?

El Gobierno de Abelardo De La Espriella avanza en conversaciones con el Fondo Monetario Internacional en medio de la situación fiscal del país.
El Gobierno pidió al FMI revisar la situación fiscal y las cuentas públicas de Colombia, tras las reuniones que sostuvo en Bogotá con su subdirector gerente, Nigel Clarke. Una misión técnica continuará las conversaciones la próxima semana.

El Gobierno de Abelardo De La Espriella abrió conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en medio de la situación fiscal del país.

Aunque todavía no existe un acuerdo de financiamiento, el organismo tiene diferentes instrumentos para atender necesidades de balanza de pagos, liquidez o ajustes económicos, y su utilización depende de las condiciones de cada país.

Para Colombia, las alternativas más relevantes están entre los mecanismos no concesionales del Fondo, particularmente la Línea de Precaución y Liquidez (LPL), la Línea de Crédito Flexible (LCF) y los programas tradicionales como el Acuerdo Stand-By y el Servicio Ampliado del FMI.

Línea de Precaución y Liquidez: una de las alternativas

La Línea de Precaución y Liquidez (LPL) está diseñada para países con fundamentos económicos y marcos institucionales sólidos, pero que mantienen algunas vulnerabilidades que les impiden acceder a la Línea de Crédito Flexible.

El FMI evalúa cinco áreas: posición externa y acceso a los mercados, política fiscal, política monetaria, solidez y supervisión del sistema financiero y calidad de los datos.

Para acceder a la LPL, el país debe mostrar un desempeño sólido en al menos tres de esas cinco áreas. Además, no puede presentar determinadas condiciones, como una deuda pública que probablemente no sea sostenible a mediano plazo, una imposibilidad sostenida de acceder a los mercados internacionales o la necesidad de realizar grandes ajustes macroeconómicos o estructurales que no hayan comenzado de manera creíble.

Los acuerdos pueden tener una duración de seis meses o de uno a dos años. En estos últimos casos existen revisiones semestrales del FMI y el acceso a los recursos está sujeto al cumplimiento de las condiciones establecidas.

Colombia ya no tiene la Línea de Crédito Flexible

Otra posibilidad es la Línea de Crédito Flexible (LCF), que está dirigida a países con fundamentos económicos y marcos institucionales considerados muy sólidos.

Este instrumento tiene una diferencia importante frente a los programas tradicionales del Fondo: no contempla una condicionalidad posterior basada en un programa económico, sino que el país debe demostrar desde el comienzo que cumple los criterios de acceso.

Entre ellos, están una posición externa sostenible, acceso estable a los mercados, finanzas públicas y deuda sostenibles, inflación baja y estable, un sistema financiero sólido y datos económicos transparentes.

Colombia utilizó esta herramienta durante varios años, pero canceló su último acuerdo con efecto desde el 1 de octubre de 2025. Ese acuerdo había sido aprobado en abril de 2024 por 6.133,5 millones de Derechos Especiales de Giro.

Además, en su evaluación de 2025, el FMI señaló que la posición fiscal y el marco de políticas de Colombia se habían debilitado frente a la evaluación previa requerida para mantener la elegibilidad para la LCF.

Por eso, Colombia no tiene hoy una LCF vigente y su eventual acceso nuevamente dependería de cumplir los criterios establecidos por el organismo.

Acuerdo Stand-By: un programa con condiciones

Otra herramienta del FMI es el Acuerdo Stand-By, utilizado tradicionalmente para países que enfrentan necesidades de balanza de pagos de corto plazo.

A diferencia de las líneas precautorias, este mecanismo está asociado a un programa económico en el que el país asume compromisos de política económica y queda sujeto a revisiones para verificar el cumplimiento de las condiciones acordadas.

En este tipo de programas pueden establecerse metas cuantitativas, medidas previas y compromisos estructurales. Por eso, un acuerdo de este tipo implicaría un nivel de condicionalidad mayor que una línea precautoria. El FMI señala que los Acuerdos Stand-By y los acuerdos ampliados han sido durante décadas sus principales instrumentos de crédito.

Colombia tiene antecedentes con este mecanismo, aunque no mantiene actualmente un Acuerdo Stand-By. El registro histórico del FMI muestra que el país tuvo varios acuerdos de este tipo, el último de ellos entre 2005 y 2006.

Servicio Ampliado del FMI: ajustes de mediano plazo

También existe el Servicio Ampliado del FMI (SAF), destinado a países que enfrentan problemas de balanza de pagos relacionados con dificultades estructurales que requieren un período más prolongado de ajuste.

Este mecanismo implica un programa económico y reformas estructurales, con revisiones periódicas del FMI. Por su naturaleza, está pensado para problemas que van más allá de una necesidad puntual de liquidez.

En el caso colombiano, sería una herramienta diferente a una línea precautoria, porque supondría un programa de reformas y ajustes de mediano plazo.

Hay otros instrumentos, pero no todos aplican a Colombia

El FMI también cuenta con mecanismos como el Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad, dirigido a reformas de largo plazo frente a riesgos estructurales; y el Instrumento de Financiamiento Rápido, destinado a necesidades urgentes de balanza de pagos.

Existen además instrumentos concesionales, como el Servicio de Crédito Stand-By y el Servicio de Crédito Ampliado, pero están dirigidos a países de bajos ingresos, por lo que no son las herramientas que correspondería presentar como alternativas para Colombia.

¿En qué punto están las conversaciones con Colombia?

La discusión sobre estas alternativas ocurre después de los acercamientos que el Gobierno colombiano ya venía sosteniendo con el FMI.

El subdirector gerente del organismo, Nigel Clarke, estuvo en Bogotá y se reunió con el vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, y el equipo técnico de esa cartera.

Durante su visita, el FMI señaló que Colombia mantiene fortalezas institucionales, pero también advirtió sobre los desafíos fiscales y la necesidad de adoptar medidas para corregir las cuentas públicas.

Clarke planteó que una acción fiscal oportuna y creíble permitiría reducir los costos de la deuda y facilitar la conducción de la política monetaria.

El Gobierno, posteriormente, solicitó formalmente al FMI activar la misión técnica para realizar la Consulta del Artículo IV, mediante la cual el organismo revisará las perspectivas de crecimiento, empleo e inflación, las finanzas públicas, el sistema financiero y los principales riesgos de la economía.

Cabe mencionar que la Consulta del Artículo IV no equivale a la aprobación de un crédito y el Gobierno tampoco ha confirmado oficialmente qué instrumento solicitaría.

Entre las posibilidades que se han planteado está un eventual financiamiento que permita sustituir deuda con costos elevados y generar espacio en las finanzas públicas. También se ha mencionado la posibilidad de establecer metas fiscales y realizar desembolsos por tramos.

Pero estos elementos todavía hacen parte del proceso de conversaciones.

La misión técnica del FMI continuará el diálogo con el Gobierno, mientras se desarrolla la evaluación de la economía colombiana. El resultado de ese proceso permitirá determinar qué alternativas de cooperación o financiamiento podrían ser consideradas y bajo qué condiciones.

Para Colombia, la Línea de Precaución y Liquidez aparece como una de las herramientas que vale la pena explicar por tratarse de un mecanismo intermedio entre una línea precautoria de alta exigencia y un programa tradicional de ajuste.

La Línea de Crédito Flexible es relevante como antecedente, pero Colombia ya no tiene un acuerdo vigente y el FMI había señalado previamente un deterioro de las condiciones fiscales frente a los criterios requeridos.

Los mecanismos Stand-By y de Servicio Ampliado implicarían programas económicos con mayor condicionalidad y revisiones periódicas.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

¿Qué crédito podría darle el FMI a Colombia?

El crédito del FMI para Colombia podría evaluarse entre instrumentos como la Línea de Precaución y Liquidez, la Línea de Crédito Flexible, el Acuerdo Stand-By o el Servicio Ampliado, dependiendo de las condiciones económicas y fiscales que determine el organismo.

¿Qué requisitos tiene la Línea de Precaución y Liquidez del FMI?

La Línea de Precaución y Liquidez del FMI exige que el país muestre un desempeño sólido en al menos tres de cinco áreas: posición externa, política fiscal, política monetaria, sistema financiero y calidad de los datos. También existen condiciones que pueden impedir el acceso.

¿Colombia puede acceder a la Línea de Crédito Flexible del FMI?

La Línea de Crédito Flexible del FMI no está actualmente vigente para Colombia. El país canceló su acuerdo en 2025 y para acceder nuevamente tendría que cumplir los criterios de elegibilidad establecidos por el organismo, relacionados con la fortaleza de sus políticas y fundamentos económicos.

¿Qué sigue en las conversaciones de Colombia con el FMI?

Las conversaciones de Colombia con el FMI continuarán después de las reuniones de Nigel Clarke, subdirector gerente del organismo, con autoridades colombianas. El Gobierno solicitó además activar la Consulta del Artículo IV, que permitirá evaluar las cuentas públicas, el programa económico y las condiciones de la economía antes de definir posibles mecanismos de financiamiento.