La Corte Constitucional advirtió que incumplir con la cuota alimentaria no puede seguir siendo simplemente una deuda económica. En reciente decisión reciente, el alto tribunal concluyó que detrás de muchos casos de inasistencia alimentaria se viven formas de violencia económica que afectan los derechos de los hijos y también de las madres que los cuidan, pues ellas terminan asumiendo solas las cargas económicas, emocionales y de crianza.
La decisión quedó en la Sentencia T-059 de 2026, la cual fue emitida por la Sala Cuarta de Revisión, donde el ponente fue el magistrado Vladimir Fernández Andrade. El caso que se analizó se debió a una tutela que presentó una mujer llamada Amalia, quien reclamó la protección de sus derechos luego de que por varios años, su progenitor le incumpliera económicamente.
Según el expediente que revisó la Corte, Amalia y su madre tuvieron litigios judiciales y trámites administrativos para poder lograr el pago de la cuota alimentaria. Sin embargo, pese a que existía una condena por inasistencia alimentaria, los pagos nunca se recibieron. La mujer además denunció que el obligado habría recurrido a maniobras jurídicas para ocultar bienes y evitar responder económicamente.
Dentro de las pruebas que estudió el alto tribunal apareció la presunta simulación de una compraventa sobre un inmueble, que fue considerado el único bien con el que el padre podría responder por sus obligaciones alimentarias. Aunque en segunda instancia un juzgado se negó a reconocer la violencia económica que se denunció, la Corte Constitucional concluyó que sí existían elementos suficientes para analizar el caso con enfoque de género.
La Corte advirtió que la violencia económica afecta a hijos y madres cuidadoras
La Sala integrada por los magistrados Jorge Enrique Ibáñez Najar, Miguel Polo Rosero y Vladimir Fernández Andrade sostuvo que la inasistencia alimentaria de manera prolongada vulnera el bienestar y el desarrollo de los hijos, además de poner sobre la mesa escenarios de exclusión y dependencia económica.
La Corte señaló que este tipo de incumplimientos no solo afectan el patrimonio familiar, sino que afectan los derechos fundamentales como la salud, la alimentación, la educación y el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. Además de la carga que muchas madres deben asumir solas para sostener económicamente sus hogares.
En la sentencia, el tribunal indicó que la inasistencia alimentaria es una forma de violencia de género porque se hila con patrones sociales que han normalizado el incumplimiento paterno mientras se concluye toda la responsabilidad del cuidado y sostenimiento a las mujeres.
“El incumplimiento alimentario no puede ser tratado simplemente como un conflicto privado”, advirtió la Corte, al explicar que esto se debe abordar desde una mirada constitucional y de derechos humanos, con enfoques diferenciales, interseccionales y de género.
El magistrado ponente, Vladimir Fernández Andrade, explicó que en muchos casos de incumplimiento de cuota alimentaria hay personas que buscan la manera de evitar esta obligación. Según dijo, algunos pueden recurrir a simular ventas o incluso procesos judiciales para esconder bienes, alargar las decisiones y no responder.
En este caso en concreto, el alto tribunal dejó sin efectos la sentencia de segunda instancia y confirmó la decisión de primera instancia, que había declarado simulada la venta del inmueble realizada por el padre de Amalia y otra persona identificada como Catalina. Además, se reconoció que existía violencia económica y ordenó abrir un incidente de reparación integral.
El magistrado ponente Vladimir Fernández recordó que "los alimentos no son un favor, son un derecho. La obligación alimentaria no puede convertirse en una carga exclusiva para las mujeres. Los derechos de las mujeres, de las madres cuidadoras y de sus hijos no son negociables”.
Claves del tema: inasistencia alimentaria como violencia económica
¿Qué dijo la Corte Constitucional sobre la cuota alimentaria?
La Corte Constitucional señaló que el incumplimiento reiterado de la cuota alimentaria puede constituir una forma de violencia económica y de violencia basada en género, especialmente cuando afecta el bienestar de hijos y madres cuidadoras.
¿Por qué la inasistencia alimentaria puede considerarse violencia económica?
Porque, según la Corte, el incumplimiento prolongado afecta derechos fundamentales como la alimentación, salud, educación y desarrollo de los hijos, además de trasladar toda la carga económica y emocional a las madres.
¿Qué ordenó la Corte en el caso analizado?
El tribunal dejó sin efectos una sentencia de segunda instancia, confirmó que hubo simulación en la venta de un inmueble, reconoció la violencia económica denunciada y ordenó abrir un incidente de reparación integral.